¿Y si Cabo Verde no es una sorpresa?
La selección africana consigue un empate ante Uruguay que complica las posibilidades de los sudamericanos de pasar de la fase de grupos. Egipto se deshizo de Nueva Zelanda sin contemplaciones de la mano de Mo Salah.

Los jugadores de Cabo Verde celebran el 2-2 ante Uruguay
Si el empate ante España puso a Cabo Verde en el mapa del mundo futbolístico ante lo que se vio como una sorpresa mayúscula, las tablas frente a Uruguay dejan al combinado africano con posibilidades de clasificarse para la siguiente fase en su debut.
De hecho, Cabo Verde es, en estos momentos, la favorita junto a España para avanzar, puesto que depende de sí misma para conseguirlo: sólo tendría que deshacerse de Arabia Saudí, la selección que más débil se ha mostrado durante la fase de clasificación para garantizarse una plaza en dieciseisavos.
La selección charrúa pensaba haber hecho lo más difícil al final del primer tiempo, cuando remontó el sorprendente gol inicial de su rival, pero un error defensivo le costó la victoria ante un equipo desacomplejado, que incluso tuvo opciones para ganar el encuentro.
Uruguay, obligada a ganar a España para depender de sí misma
Con este empate, Uruguay ocupa el segundo lugar del Grupo H con dos puntos, los mismos que Cabo Verde, y afrontará en la última jornada a España, líder con cuatro, con la obligación de ganar para no depender de otros resultados. Arabia Saudita cierra las posiciones con un punto.
Y eso que Uruguay salió dispuesto a hacer valer su condición de favorito en el encuentro. el conjunto charrúa presionó arriba, con los extremos como puñales, pero sin conseguir meter la pelota entre los tres palos.
Y eso, en el fútbol, se paga caro. Así se lo recordó Cabo Verde, que se empeñó en demostrar que no sólo sabía defender. Impulsado por su lateral izquierdo, Sidny Lopes Cabral, y los centrocampistas Jamiro Monteiro y Telmo Arcanjo, el equipo empezó a zafarse de la presión uruguaya.
Así, en una jugada en apariencia anodina, Arcanjo recibió en el mediocampo, caracoleó y provocó una falta a unos 30 metros de la portería uruguaya. La distancia no auguraba peligro, pero el centrocampista Kevin Pina confió y tuvo premio. Respiró, tomó carrerilla y anotó el primer gol de Cabo Verde en un Mundial, con un misil ajustado al palo al que no pudo llegar Fernando Muslera, que no estaba bien colocado.
En un Mundial en el que los héroes son los porteros, Muslera se convirtió en villano
Los Tiburones Azules no bajaron los brazos, y su afición, mucho menos numerosa que la uruguaya en Miami, era ahora bastante más ruidosa. A Uruguay le costó encajar el golpe, pero supo recomponerse justo antes del descanso.
En un forcejeo en el área, Lopes Cabral desvió la pelota de cabeza al palo y Maxi Araújo aprovechó el rechace para empatar de un testarazo en el área pequeña. Poco después, Canobbio hizo el segundo tras rematar a bocajarro un desvío de cabeza de Federico Viñas tras un pase de Manuel Ugarte.
Con el marcador registrando el resultado lógico, Uruguay controlaba el partido, pero un error en la zaga lo cambió todo. Escorado en la izquierda, Mathías Olivera midió mal un pase hacia el centro, Muslera salió a destiempo y el delantero Hélio Varela se le adelantó para empatar el partido con un disparo a puerta vacía.
El gol envalentonó a la selección africana, que estuvo a punto de hacer el tercero, dos minutos después, en un contrataque concluido por Monteiro con un disparo que rozó el larguero.
Un final abierto que pudo ganar cualquiera
"Cuesta muchísimo conseguir un gol, y recibir dos como los que recibimos ayuda a que un equipo, que desde mi punto de vista, tiene menos recursos que Uruguay, diga presente en el partido", lamentó el seleccionador charrúa, Marcelo Bielsa, en la rueda de prensa pospartido en declaraciones recogidas por AFP.
Con el encuentro ya loco, de ida y vuelta, la Celeste volvió a crecer y acabó asediando al rival. En el descuento, Valverde estuvo a punto de cazar un centro raso de Darwin Núñez y un disparo de Canobbio se marchó rozando la escuadra tras un último contragolpe.
Cabo Verde, heroica en defensa una vez más, también tuvo sus oportunidades a la contra, pero no pudo darle el nocaut a la Celeste. "Estamos en un punto en el que podemos decir claramente que vamos a pelear por la clasificación", se felicitó el seleccionador caboverdiano, Bubista, después del partido. "Podemos ser un país pequeño, con dificultades, pero con organización y determinación también podemos competir con las grandes selecciones", celebró.
Los 'faraones' se meriendan a los 'kiwis'
Los Faraones quedaron como únicos líderes del peleado Grupo G con cuatro puntos, seguidos de Bélgica e Irán, que igualaron 0-0 más temprano, con dos cada uno. Nueva Zelanda cierra con una unidad.