Los hispanos se dividen sobre el sueño americano, pero la mayoría cree vivir mejor que sus padres
Un nuevo estudio de Pew Research Center revela que el 54% de los latinos afirma haber alcanzado el sueño americano o estar en camino de lograrlo, mientras que un 45% considera que está fuera de su alcance o que directamente no existe. Pese al escepticismo, son más quienes confían en que sus hijos tendrán un nivel de vida mejor.

Personas inmigrantes marchan por el 'Sueño Americano' en EEUU
Los hispanos en Estados Unidos mantienen una visión dividida sobre la vigencia del sueño americano, aunque muestran un mayor optimismo cuando evalúan su propio progreso económico y las perspectivas de sus hijos, según un nuevo informe de Pew Research Center publicado este mes.
Uno de cada cinco latinos, el 20%, asegura que ya ha alcanzado el sueño americano, mientras que otro 33% considera que se encuentra en camino de conseguirlo. En contraste, el 18% cree que ese objetivo está fuera de su alcance y un 27% afirma que el sueño americano simplemente no existe.
El estudio, elaborado por Luis Noé-Bustamante, Ziyao Tian, Carolyne Im y Sahana Mukherjee, también detecta un cambio en la percepción de los hispanos respecto a generaciones anteriores: actualmente son más propensos a considerar que alcanzar el sueño americano se ha vuelto más difícil que para sus padres.
Pew señala que esta percepción supone un cambio respecto a hace una década, cuando los hispanos tendían a considerar que lograrlo era más fácil para ellos que para la generación anterior.
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La mayoría asegura vivir mejor que sus padres
El panorama cambia cuando se pregunta directamente a los hispanos sobre su nivel de vida.
El 57% asegura que vive mejor que sus padres, frente al 23% que afirma encontrarse en una situación peor. Además, el 53% confía en que sus hijos tendrán un nivel de vida superior al suyo, mientras apenas el 14% anticipa que estarán peor.
Los latinos también muestran un mayor optimismo sobre el progreso entre generaciones que el resto de los estadounidenses.
Entre los adultos estadounidenses no hispanos, el 44% considera que su nivel de vida es mejor que el de sus padres y solo un 29% espera que sus hijos tengan una situación económica mejor que la suya.
En cuanto al sueño americano, las diferencias son menores. Entre los estadounidenses no hispanos, el 28% asegura haberlo alcanzado, el 29% considera que está camino de conseguirlo, el 19% lo ve fuera de su alcance y el 23% afirma que no existe.
Los inmigrantes latinos son los más optimistas
El lugar de nacimiento marca diferencias significativas.
Los inmigrantes hispanos tienen una percepción considerablemente más favorable sobre su progreso económico que aquellos nacidos en Estados Unidos.
El 70% de los inmigrantes latinos asegura tener un nivel de vida mejor que el de sus padres, frente al 59% registrado entre otros inmigrantes residentes en Estados Unidos.
Además, el 63% de los inmigrantes hispanos cree que sus hijos vivirán mejor que ellos. Entre los demás inmigrantes en Estados Unidos, esa proporción cae hasta el 35%.
También existen diferencias respecto a la dificultad para alcanzar el sueño americano. El 48% de los latinos nacidos en Estados Unidos considera que hoy es más difícil lograrlo que para sus padres, frente al 35% de los inmigrantes latinos.
Entre quienes pertenecen a la tercera generación o posteriores, esa percepción aumenta hasta el 52%.
Trabajo duro y oportunidades
El estudio también preguntó a los latinos qué consideran necesario para alcanzar el sueño americano.
Entre quienes creen que el sueño americano existe —incluidos aquellos que aseguran haberlo alcanzado, estar en camino o verlo fuera de su alcance—, un 81% identifica el trabajo duro y la motivación como factores fundamentales.
Otro 76% menciona el acceso a las oportunidades adecuadas, mientras que solo un 35% considera que la suerte o el azar desempeñan un papel importante.
La visión cambia dependiendo de las experiencias personales.
Entre quienes consideran haber alcanzado el sueño americano o estar camino de lograrlo, el 85% atribuye un papel importante al trabajo duro y la motivación. Entre quienes creen que está fuera de su alcance, el porcentaje baja al 69%.
A su vez, quienes consideran inalcanzable el sueño americano son considerablemente más proclives a atribuir importancia a la suerte: 43% frente al 25% entre quienes aseguran haberlo alcanzado.
¿Qué significa el sueño americano para los hispanos?
Cerca de seis de cada diez relacionan el sueño americano con cuestiones financieras. Un 36% menciona específicamente la seguridad económica, un 31% las oportunidades económicas y un 14% la posibilidad de ser propietario de una vivienda. Las respuestas podían incluir más de una categoría.
Alrededor de cuatro de cada diez también lo relacionan con tener una buena vida para ellos mismos, sus familias o sus comunidades.
Otros elementos mencionados incluyen la libertad, citada por el 18%; alcanzar el éxito mediante el trabajo duro, con un 13%; y la igualdad de trato o aceptación de los demás, con un 11%.
Una encuesta nacional entre casi 5.000 latinos
Los resultados proceden de la Encuesta Nacional de Latinos de Pew Research Center, realizada entre el 6 y el 16 de octubre de 2025.
El estudio general contó con 8.046 adultos estadounidenses, incluidos 4.923 hispanos, y fue realizado tanto en inglés como en español mediante entrevistas en línea y por teléfono.
Los participantes fueron seleccionados mediante un muestreo nacional aleatorio de direcciones y los resultados fueron ponderados para representar a la población adulta estadounidense según factores como sexo, raza, origen étnico, nivel educativo, afiliación política y voto presidencial.
El análisis llega en un momento en que los latinos representan aproximadamente uno de cada cinco estadounidenses y constituyen el segundo grupo racial o étnico más grande del país.
Los resultados dibujan así una paradoja: mientras una parte considerable de los hispanos cuestiona si el sueño americano continúa siendo alcanzable —o incluso si sigue existiendo—, la mayoría considera que ya ha experimentado una mejora respecto a la generación de sus padres y confía en que sus hijos puedan avanzar todavía más.