USS George Washington, el 'rascacielos' flotante que ejercerá de baluarte contra Irán
Este portaaviones, de unos 1.082 pies de eslora, relevará al USS Abraham Lincoln para responder militarmente a los ataques del régimen islamista.

Imagen del portaaviones USS George Washington
Con una velocidad máxima superior a los 30 nudos (en torno a 35 mph o 60 km/h), el USS George Washington (CVN-73) navega desde Yokosuka (Japón), su área de influencia, hacia su próximo destino, Oriente Medio. En la región donde la tensión y hostilidad reinan, este colosal portaaviones se dispone a cumplir con su nueva misión: ejercer de baluarte contra los ataques iraníes y ser el origen de la respuesta militar de los Estados Unidos.
Este desplazamiento no es casual. El USS George Washington, de la clase Nimitz, se dirige hacia la conflictiva región para relevar al USS Abraham Lincoln (CVN-72), que ha mantenido una presencia ininterrumpida durante más de ocho meses, operando bajo un ritmo de misiones sumamente exigente, acumulando casi 200 días seguidos en alta mar sin escalas de descanso prolongadas para su personal naval.
La sustitución busca mantener intactas las capacidades de disuasión y reacción rápida de la Armada ante las agresiones perpetradas por el régimen islamista iraní. Su llegada garantiza la presencia continua de un Grupo de Combate de Portaaviones en aguas de Oriente Medio, enclave esencial para proteger el flujo comercial a través del mar Rojo y del estrecho de Ormuz.

USS George Washington. Imagen de archivo
Una vez definida la finalidad del envío del USS George Wahington a Oriente Medio, queda saber más acerca de sus prestaciones y de cómo puede ser ese baluarte desde el que responder a los ataques de los enemigos en la región.
Así es el USS George Washington
El buque representa lo más avanzado del poderío naval estadounidense. Tras adjudicarse el contrato para su construcción en 1982 a la compañía Newport News Shipbuilding, el USS George Washington comenzó a armarse en 1986. Cuatro años después, la exprimera dama Barbara Bush lo bautizó con el nombre del primer presidente del país y entró en servicio el 4 de julio de 1992.
En 2017 se sometió a su primera revisión general integral, que duró cuatro años. Volvió a ponerse en funcionamiento en mayo de 2023, siendo enciado de nuevo a la base naval de Yokosuka.
En cuanto a sus características, el USS George Washington cuenta con una eslora de unos 1.082 pies, poco menos que la altura del Empire State. Además, es capaz de soportar más de 100.000 toneladas de carga y dispone de una una plataforma defensiva y ofensiva formidable.

USS George Washington. Imagen de archivo
En el corazón del buque laten dos reactores nucleares Westinghouse A4W. Esta planta de energía alimenta cuatro turbinas de vapor que impulsan al portaaviones a velocidades superiores a los 30 nudos. Lo más relevante de su propulsión es una autonomía teórica ilimitada: el combustible nuclear de sus reactores tiene una vida útil de más de 20 años, permitiéndole operar durante períodos prolongados lejos de bases continentales.
La verdadera capacidad operativa del George Washington reside en su cubierta de vuelo. Capaz de albergar hasta 90 aeronaves, su ala aérea embarcada integra cazas de combate F/A-18E/F Super Hornet, aviones de guerra electrónica EA-18G Growler, plataformas de alerta temprana E-2D Hawkeye y helicópteros multipropósito MH-60 Seahawk. Mediante cuatro potentes catapultas de vapor, el buque puede catapultar jets a velocidad de combate cada 20 segundos.
Para responder con contundencia a cualquier eventualidad, el gigante no viaja solo. Lo acompaña un nutrido Grupo de Combate (Carrier Strike Group), compuesto por destructores guiados de la clase Arleigh Burke y cruceros lanzamisiles. Esta fuerza de escolta le proporciona un blindaje multicapa contra amenazas submarinas, ataques con drones y salvas de misiles antibuque, además de sumar una importante capacidad de ataque a tierra mediante misiles de crucero Tomahawk. A bordo, pueden viajar hasta 5.000 tripulantes.