Ohio destapa otro presunto fraude a Medicaid: seis proveedores acusados y más de $558.000 en pérdidas
La Fiscalía General del estado asegura que entre los acusados hay proveedores que facturaron servicios que nunca prestaron, reclamaron horas mientras trabajaban en otros empleos e incluso cobraron por atender a pacientes que estaban hospitalizados.

La SSA administra el programa federal de seguro social
La Fiscalía General de Ohio anunció cargos contra seis proveedores de Medicaid acusados de defraudar al programa por un total de 558.383 dólares, en cuatro investigaciones separadas que incluyen presunta facturación por servicios inexistentes, falsificación de horas trabajadas y cobros por atención que no habría sido prestada.
El fiscal general de Ohio, Andy Wilson, aseguró que las nuevas acusaciones reflejan distintos patrones de presunto abuso del programa sanitario financiado conjuntamente por el Gobierno federal y el estado.
“Defraudar a Medicaid es defraudar a los contribuyentes de Ohio”, señaló Wilson al anunciar los casos, y aseguró que las autoridades seguirán investigando patrones sospechosos de facturación y buscando responsabilidades penales.
Dueña de un programa infantil concentra la mayor parte del presunto fraude
El caso de mayor cuantía corresponde a Rasheedah Biles, de 42 años, residente de Pickerington, propietaria y directora de Reset Tomorrow, un programa de salud conductual de Columbus que brinda servicios a menores.
Biles enfrenta cargos de fraude a Medicaid y robo por un presunto esquema que habría provocado pérdidas de 404.810 dólares al programa entre noviembre de 2023 y octubre de 2025.
Según la investigación de la Fiscalía General, las autoridades comenzaron a examinar las operaciones de Reset Tomorrow en 2025 después de detectar posibles irregularidades en su facturación.
Los investigadores sostienen que Biles habría ordenado a empleados inflar las reclamaciones correspondientes a servicios prestados a niños que asistían al programa extraescolar y al campamento de verano de Reset Tomorrow, además de menores alojados en un hogar de acogida.
Las reclamaciones cuestionadas incluían, según la Fiscalía, tanto sobrefacturación como servicios que supuestamente nunca llegaron a prestarse.
Facturación durante hospitalizaciones y mientras trabajaban en otros empleos
Las otras cinco personas acusadas son Dorika Carter, Carol Dawes-Willis, Yvette Johnson-Woodall, Sasi Kaza y Binetou Ndao, de acuerdo con la información divulgada sobre las imputaciones.
Dorika Carter, de 41 años y residente de Columbus, está acusada de falsificar hojas de horas y generar pérdidas de aproximadamente 6.661 dólares. Según los investigadores, habría declarado que proporcionó servicios de atención domiciliaria mientras una clienta se encontraba hospitalizada, durante períodos en los que Carter trabajaba en otro empleo a tiempo completo y durante seis meses en los que supuestamente no podía trabajar por razones médicas.
Carol Dawes-Willis, de 59 años y residente de Hillsboro, habría facturado servicios domésticos y de atención personal durante días en los que, según las autoridades, no visitó al cliente. Medicaid habría pagado 4.510 dólares por esas reclamaciones.
Por su parte, Yvette Johnson-Woodall, de 58 años y residente de Youngstown, está acusada de causar pérdidas por 83.857 dólares entre abril de 2021 y febrero de 2026.
Sasi Kaza, de 55 años y residente de Clinton, enfrenta cargos relacionados con un presunto perjuicio de 53.405 dólares al programa, mientras que Binetou Ndao, de 37 años y residente de Columbus, habría facturado turnos completos como asistente de salud domiciliaria pese a llegar habitualmente tarde y marcharse antes de concluir su jornada. En ese último caso, la pérdida atribuida por las autoridades asciende a 5.140 dólares.
Otro caso reciente involucra un supuesto fraude de $9,3 millones
En julio, un gran jurado del condado de Franklin acusó a Roberta Acheampong, de 39 años, y a su esposo, Godfred Owusu-Sekyere, de 46, antiguos residentes de Powell que, según la Fiscalía, se encuentran actualmente en Kenia o Ghana.
La pareja está acusada de un esquema de aproximadamente 9,3 millones de dólares relacionado con One Community Mental Health, una clínica de salud mental del condado de Franklin que ambos poseían y administraban.
Las autoridades sostienen que la pareja explotó a refugiados que buscaban servicios de reasentamiento y facturó repetidamente a Medicaid por hogares completos sin haber proporcionado los servicios reclamados.
Las imputaciones incluyen, entre otros delitos, fraude de Medicaid, fraude de telecomunicaciones, robo, falsificación, lavado de dinero y fraude de identidad.
Mayor presión contra el fraude en Medicaid
Los casos de Ohio se producen en medio de un aumento del escrutinio estatal y federal sobre posibles irregularidades dentro de Medicaid.
En abril de 2026, los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) solicitaron a los 50 estados acelerar la revalidación de proveedores considerados de alto riesgo y presentar estrategias más amplias para verificar que quienes facturan al programa cumplen los requisitos establecidos.
Además, la Oficina del Inspector General del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS-OIG) anunció este año una revisión reforzada de las unidades estatales encargadas específicamente de investigar el fraude a Medicaid.
Durante 2025, las unidades de control de fraude de Medicaid de los estados y territorios reportaron 1.185 condenas y aproximadamente 2.000 millones de dólares en recuperaciones, según datos recopilados por KFF a partir de estadísticas oficiales.
Ohio ya ha presentado varias rondas de acusaciones contra proveedores. En abril, por ejemplo, nueve proveedores fueron procesados en casos que incluían presuntos cobros por servicios domiciliarios mientras los pacientes estaban hospitalizados o de viaje.
Las seis nuevas imputaciones forman parte de ese esfuerzo de fiscalización y, de acuerdo con la Fiscalía General de Ohio, fueron resultado de investigaciones sobre patrones anómalos de facturación dentro del programa.