ANÁLISIS
Nueva York: oleada de apoyo a unas monjas católicas que dispensan cuidados paliativos que se enfrentan a la cárcel e incluso al cierre por parte de Kathy Hochul tras negarse a usar los pronombres preferidos
Grupos cristianos, políticos republicanos e incluso el DOJ se han movilizado para evitar que el wokismo acabe con la labor que realizan las hermanas de Santa Rosa de Lima de Hawthorne desde hace más de 125 años.

Kathy Hochul, gobernadora de Nueva York
El wokismo demócrata amenaza los 125 años que las Hermanas de Santa Rosa de Lima de Hawthorne llevan atendiendo a pacientes pobres con enfermedades terminales en Nueva York. Su labor, su servicio, parecen pesar menos en la balanza de la gobernadora Kathy Hochul que el hecho de que estas monjas católicas se hayan negado a utilizar los pronombres preferidos de los pacientes, así como a darles habitaciones que no coincidan con su sexo biológico, delitos que les puede costar fuertes multas, la cárcel e incluso el cese de su actividad.
Hasta el momento, el Estado de Nueva York ha enviado al menos tres cartas a la congregación en las que exige a las religiosas que implementen las medidas contempladas en la estatal Ley de derechos para los neoyorquinos LGBTQIA+ de 2023 en Rosary Hill Home, el pequeño centro con 42 camas que regentan. En concreto, las monjas deben:
•"Utilizar en todo momento los pronombres que prefieran los pacientes.
• Permitir el acceso a los aseos en función de la identidad de género.
• Dejar de asignar habitaciones según el sexo biológico.
• Impartir al personal formación sobre «competencia cultural".
Multas de hasta $10.000, un año de cárcel e incluso la revocación de la licencia
Lejos de acceder, las monjas, que se enfrentan a multas de hasta 10.000 dólares, un año de cárcel e incluso la revocación de la licencia, interpusieron una demanda en los tribunales argumentando que cumplir con esta normativa supondría una violación de fe católica.
De acuerdo con la doctrina católica, la realidad biológica del sexo forma parte del proyecto de Dios en la creación de cada persona. Las hermanas también hicieron hincapié en el respeto a la dignidad de todo ser humano, y exponen que no pueden respaldar lo que consideran una ideología contradictoria.
Apoyo del DOJ, que acusa a NY de violar la 14a Enmienda"
Tras presentar la demanda, el Departamento de Justicia (DOJ), expresó su respaldo a las monjas y anunció que tiene intención de participar en el caso. Así lo aseguró en un comunicado la fiscal general adjunta Harmeet K. Dillon, quien señaló que La aplicación de la ley por parte del Estado "viola la cláusula de Igualdad de Protección de la 14.ª Enmienda".
"Los Estados deben comprender que no pueden exigir a los estadounidenses que renuncien a sus creencias religiosas en nombre de la ideología de género 'woke'".
Apoyo en las redes
Además, las redes se han llenado de publicaciones en defensa de las hermanas y su labor, destacando además que presentan un registro inmaculado, sin sanciones administrativas y que ningún paciente o familiar ha presentado una queja o una denuncia por el trato recibido.
Entre los apoyos se encuentra el del representante por Nueva York Mike Lawler, quien, en declaraciones recogidas por el Post Millenial, apuntó: "Creo que, al final, las hermanas van a ganar el caso, probablemente en un tribunal federal... En este país sí que tienen libertad religiosa..."