Voz media US Voz.us

"La fe está de moda": la vuelta a la tradición lidera el renacimiento religioso en EEUU

El peso creciente de los cristianos no sólo está en los números, "sino en la fortaleza de la identidad". El informe CEU CEFAS "sostiene que, en ese proceso, la tradición se ha convertido en el principal factor de vitalidad religiosa".

Peregrinos en Tor Vergata ondean una bandera de EEUU mientras esperan a León XIV

Peregrinos en Tor Vergata ondean una bandera de EEUU mientras esperan a León XIVAFP

Israel Duro
Publicado por

Las cifras siguen confirmando que el renacer religioso a escala mundial, y dentro de nuestras fronteras en particular, es un hecho, y se consolida. Es más, de acuerdo con el informe CEU Cefas de una universidad española, "lejos de un declive homogéneo de la fe, el país está viviendo una reconfiguración interna del hecho religioso donde la clave no es tanto el crecimiento numérico como la fortaleza de la identidad. Este informe sostiene que, en ese proceso, la tradición se ha convertido en el principal factor de vitalidad religiosa".

Un aspecto en el que el Catolicismo está viviendo un momento clave, tanto por mantener su número estable en torno al 20% de la población como por la implicación de sus feligreses. "Además, casi uno de cada dos adultos estadounidenses declara hoy tener una conexión personal o familiar con el catolicismo, lo que revela una presencia cultural y social muy superior a su peso estrictamente demográfico", apunta el documento. 

"La fe está de moda. Esta tendencia cuantitativa se ve acompañada de transformaciones cualitativas relevantes. Aunque no se observa un aumento significativo del número de bautizos, sí se registra una recuperación progresiva de la práctica religiosa organizada. Tras el desplome provocado por la pandemia, la asistencia dominical a la Misa ha mostrado una recuperación constante, especialmente en parroquias con una identidad litúrgica clara. En paralelo, otros elementos de la vida de fe −como la confesión o la participación en la vida parroquial− han experimentado un crecimiento sostenido, lo que apunta a una consolidación interna más que a un auge superficial".

Los jóvenes se acercan a la fe

Los estudios venían indicando una caída en el número de cristianos en el país, algo que parece estar revertiéndose, además, con una gran cantidad de jóvenes acercándose a la fe. Según los estudios más recientes, el 62% de la población estadounidense se declara cristiana, frente a un 7% que se identifica con otras religiones y cerca de un 29% que afirma no tener ninguna afiliación religiosa

Unas cifras, que hay que ver en perspectiva: por ejemplo, que, los datos del Religious Landscape Study del Pew Research Center indican que el cristianismo –desde el catolicismo hasta las distintas denominaciones protestantes– ha logrado mantener, con variaciones moderadas, su peso relativo en el conjunto de la población. El informe desglosa que:

"Si atendemos con mayor detalle a la composición interna de ese 62% de estadounidenses que se declaran cristianos, el mapa religioso revela matices significativos: un 23 % de la población se identifica con iglesias evangélicas, mientras que un 11% pertenece a las mainline churches, históricamente dominantes pero hoy en claro retroceso. A ello se suma un 5% vinculado a las iglesias protestantes negras, un 2% que se reconoce como miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días −los mormones− y, de forma especialmente relevante, un creciente 19% que se identifica como católico".

"Oleada de Sobrenaturalidad"

Algo que el estudio considera como una de las claves para entender "esta oleada de sobrenaturalidad". 

"No es que crezca la religión, como una tendencia sin apellidos, aristas o un marchamo propio. No es que la gente se acerque a la enigmática figura de Cristo con renovada admiración. En los números de este renacimiento religioso juega un papel protagonista la vuelta a la tradición: mientras una parte del cristianismo ha optado por la adaptación a los tiempos, otra ha elegido la fidelidad a la tradición. Por eso no es que aumente la religiosidad indiscriminadamente, sino que aquellas confesiones más radicales −en su preciosa etimología de volver a las raíces− están experimentando prosperidad, mientras que las denominaciones más acomodaticias con los desafíos de nuestros días quedan diluidas en una suerte de devoción basada en sentimientos y buenos propósitos".

Protestantismo: las corrientes más tradicionales siguen siendo un motor de la fe

Esta vuelta a la tradición puede verse también en las filas del protestantismo. Mientras que se viene observando que las grandes ramas protestantes mainline, que han abrazado con ímpetu la asimilación cultural de la modernidad, han experimentado fuertes pérdidas de fieles. Por el contrario, las corrientes más tradicionales del protestantismo continúan siendo un motor importante de la fe, precisamente porque han mantenido una teología clara, una doctrina ortodoxa y comunidades comprometidas.

Así, de acuerdo con los últimos datos, los evangélicos han pasado del 26,3% al 23,1% de la población adulta entre 2007 y 2023-24, manteniendo una sólida presencia e influencia en el país; los protestantes mainline han descendido del 18,1% al 11,5%; y las iglesias históricamente negras también han bajado del 6,9% al 5,4% en el mismo periodo.

CEU Cefas, además destaca los siguientes puntos que confirman que la religión en el país está en plena efervescencia:

  • Una recuperación modesta pero constante de la práctica dominical, concentrada en comunidades que han apostado por la tradición litúrgica, frente al estancamiento o declive de parroquias marcadas por posturas relativistas. 
  • Signos claros de vitalidad vocacional en diócesis concretas, donde el número de seminaristas y ordenaciones supera ampliamente la media nacional, confirmando una correlación directa entre identidad doctrinal, vida litúrgica y fecundidad vocacional. 
  • El crecimiento de movimientos laicales y universitarios, especialmente entre jóvenes, en un contexto en el que los estudios sociológicos muestran que las generaciones más jóvenes no se sienten atraídas por propuestas religiosas ambiguas, sino por comunidades firmes y coherentes. 
  • El papel decisivo de la inmigración hispana, que ha contribuido tanto al mantenimiento del peso demográfico del catolicismo como a la renovación de su tejido comunitario. La Iglesia en Estados Unidos se ha convertido así en una Iglesia más joven, familiar y participativa, en contraste con el envejecimiento religioso de otros contextos occidentales. 
  • La creciente presencia de católicos en la esfera pública, desde el Tribunal Supremo hasta el Congreso y la administración federal. Además, según datos recientes, en torno al 87% de los miembros del Congreso se declara cristiano, lo que contribuye a mantener un espacio público familiarizado con la religión.

Los homenajes a Charlie Kirk, ejemplo de fe pública

Además, el informe pone ejemplos de cómo la fe se vive con naturalidad en el país. El primero, los actos tras el asesinato de Charlie Kirk, o las oraciones públicas del propio Donald Trump y su Gabinete:

"Es fácil que nos venga a la cabeza un ejemplo de esta fe vivida con naturalidad. Los homenajes y ceremonias que se sucedieron tras el reciente asesinato de Charlie Kirk han servido para recordar la visibilidad pública de la fe. Escuchar en los telediarios una oración de boca del vicepresidente de Estados Unidos, entre tantos otros, no es sino la consecuencia de un fenómeno de desacomplejamiento que se ha intensificado durante los últimos años26. De jueces a académicos, de senadores a periodistas, en Norteamérica se está experimentando una creciente presencia pública de católicos en ámbitos de poder. Y aunque esto no es lo único que explica la vitalidad católica, sí contribuye a que la voz de los católicos suene con más claridad en ciertos foros".

"El horizonte de la fe en Norteamérica resulta esperanzador"

La conclusión del informe es contundente: "Estados Unidos no está asistiendo al final de la fe, sino a su redistribución. El aparente declive religioso encubre un cambio de manos, en el que la tradición ha dejado de percibirse como un lastre para convertirse en una fuente de renovación. La experiencia norteamericana, en definitiva, confirma que en un país que parecía destinado a encarnar la secularización perfecta, la tradición se ha convertido en el motor de un renacimiento religioso que crece no hacia arriba, sino hacia dentro, y que demuestra que sólo quien aprende a hundir sus raíces puede volver a elevarse".

Así, "el horizonte de la fe en Norteamérica resulta esperanzador. Como hemos visto, este renacimiento religioso no es fruto de una estrategia comunicativa, ni de una nostalgia litúrgica, ni tan siquiera de una reacción política: es el resultado de un creciente número de comunidades concretas que han redescubierto la forma cristiana de vivir en medio de la intemperie de la modernidad. En un tiempo marcado por la inconsistencia, la tradición ha vuelto a mostrarse como un mapa capaz de orientar nuestra vida. La tradición, de nuevo, no como trinchera, sino como propuesta. No como resistencia al mundo, sino como una manera de habitarlo con sentido".

tracking