Voz media US Voz.us

ANÁLISIS 

Estados Unidos anuncia la OTAN 3.0: equilibrada, creíble y basada en la fuerza

"El mundo que moldeó los hábitos, las suposiciones y la postura de fuerza de la OTAN durante el llamado 'momento unipolar' tras la Guerra Fría ya no existe. La política de poder ha regresado y la fuerza militar se está empleando de nuevo a gran escala", resaltó el subsecretario de Guerra para Políticas, Elbridge Colby.

Las banderas de los países miembros de la OTAN

Las banderas de los países miembros de la OTANAFP.

Williams Perdomo
Publicado por

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) entró en una nueva etapa: la OTAN 3.0. Así lo anuncio el subsecretario de Guerra para Políticas estadounidense, Elbridge Colby, en la Reunión Ministerial de Defensa del organismo. 

Durante la conversación, Colby detalló que Estados Unidos vive un período de profundo cambio estratégico que requiere un realismo lúcido y una adaptación fundamental por parte de todos. 

"El mundo que moldeó los hábitos, las suposiciones y la postura de fuerza de la OTAN durante el llamado 'momento unipolar' tras la Guerra Fría ya no existe. La política de poder ha regresado y la fuerza militar se está empleando de nuevo a gran escala", resaltó. 

En ese sentido, el subsecretario explicó que Estados Unidos prioriza las amenazas más importantes para sus intereses, especialmente la defensa de su territorio y sus intereses en el hemisferio occidental, además de reforzar la disuasión mediante la negación en el Pacífico occidental. 

"Al mismo tiempo, y de manera crucial, Estados Unidos y sus aliados deben estar preparados para la posibilidad de que posibles oponentes actúen simultáneamente en múltiples escenarios, ya sea de forma coordinada o de forma oportunista", resaltó. 

Colby señaló que los tiempos han cambiado, y es prudente adaptarse a ellos. "Esto no significa abandonar la OTAN. Al contrario, es un retorno y una validación de su propósito fundacional", aseguró.

"La Alianza se creó a finales de la década de 1940 para proporcionar una defensa sólida, creíble y equitativa del Atlántico Norte. Durante la Guerra Fría, la OTAN 1.0, como podríamos describirla, se definió por un enfoque riguroso, realista y lúcido en materia de disuasión y defensa", precisó. 

Bajo esa visión, resaltó que la situación actual del mundo lo que requiere es una "OTAN 3.0", algo mucho más cercano a la "OTAN 1.0" que el enfoque de los últimos treinta y cinco años. Una estrategia que, a su juicio, no se base solo en la fuerza sino también en la diplomacia. 

"Esta 'OTAN 3.0' exige esfuerzos mucho mayores por parte de nuestros aliados para intensificar y asumir la responsabilidad principal de la defensa convencional de Europa. Cabe destacar que no requiere un enfoque unilateral únicamente en la fuerza militar.", expresó. Colby. 

Además, indicó que gracias al presidente Trump y los Aliados, la Alianza dio pasos históricos y trascendentales en 2025 para trazar un nuevo rumbo acorde con este necesario cambio: 

"Con los compromisos de la Cumbre de La Haya, ahora existe un reconocimiento compartido de que el enfoque representado por la OTAN 2.0, en el que Estados Unidos aportaba la mayor parte del poder militar de alto nivel para la defensa de Europa, mientras que los aliados europeos, en general, gastaban relativamente poco en defensa, ya no era sostenible".

Las fortalezas de Europa

El subsecretario destacó que Europa posee inmensas fortalezas: es rica, está poblada y posee formidables capacidades industriales y tecnológicas. Y se enfrenta, en su propio continente, a un desafío militar real y persistente.

"Al mismo tiempo, Estados Unidos debe, y priorizará, aquellos escenarios y desafíos donde solo el poder estadounidense puede desempeñar un papel decisivo, como lo establece la Estrategia de Defensa Nacional. Esto no implica una retirada de Europa". 

De igual manera, explicó que bajo el liderazgo del presidente Trump, Estados Unidos está reordenando las prioridades de la defensa de la nación y la protección de los intereses estadounidenses en el hemisferio. Afrontamos con firmeza el hecho de que el Indopacífico es ahora un escenario geopolítico central, con implicaciones fundamentales para la seguridad, la vitalidad económica y el liderazgo tecnológico de Estados Unidos.

"De ello se desprende que Europa debería desplegar la mayor parte de las fuerzas necesarias para disuadir y, de ser necesario, derrotar la agresión convencional en Europa", resaltó Colby. 

"Para Europa, significa ir más allá de los insumos y las intenciones hacia los resultados y las capacidades. El gasto en defensa importa, y no hay sustituto para ello. Pero lo que importa, en definitiva, es lo que esos recursos producen: fuerzas preparadas, municiones utilizables, logística resiliente y estructuras de mando integradas que funcionan a gran escala bajo presión", agregó.

Señaló que Estados Unidos seguirá proporcionando disuasión nuclear extendida y también, de forma más limitada y focalizada, capacidades convencionales que contribuyan a la defensa de la OTAN. El Gobierno de Trump "también seguirá presionando, con respeto, pero con firmeza e insistencia, para que se reequilibren las funciones y las responsabilidades dentro de la Alianza", añadió. "No se trata de presionar por sí mismo, sino de presionar al servicio de una OTAN más fuerte y creíble". 

Recomendaciones

tracking