Trump fulmina los créditos fiscales para la “fea” y “cara” energía verde: “Es un montón de plástico negro chino”
Con la medida, el presidente deja en claro que no está dispuesto a financiar con dinero público una transición verde que considera costosa, ineficiente y antipatriótica.

Una imagen de archivo de molinos de viento en Gray Horse, Oklahoma
El presidente Donald Trump ya empezó a cumplir una de las promesas clave que acordó con los republicanos en la ley ‘Big, Beautiful Bill’: poner fin a los subsidios para la energía verde.
Apenas firmó la ambiciosa ley, el mandatario republicano emitió una orden ejecutiva que ordena al Tesoro y al Departamento del Interior iniciar de inmediato el desmantelamiento de los créditos fiscales para proyectos solares y eólicos, dándole al secretario Scott Bessent 45 días para implementar las restricciones, incluyendo un punto determinante: evitar que proyectos con vínculos a “entidades extranjeras preocupantes” —principalmente China— accedan a beneficios fiscales.
La medida de Trump fulmina directamente los beneficios establecidos en la Ley de Reducción de la Inflación, una de las principales iniciativas del expresidente demócrata Joe Biden.
Con esto, Trump deja en claro que no está dispuesto a financiar con dinero público una transición verde que considera costosa, ineficiente y antipatriótica.
Durante una reunión de gabinete el martes, el presidente fue incluso más enfático, criticando duramente a la energía verde por más de cinco minutos.
Trump complains about windmills for 5 minutes straight pic.twitter.com/1HHprLzNa7
— FactPost (@factpostnews) July 8, 2025
“La energía eólica es una forma de energía muy cara. Es muy mala para nuestros hermosos paisajes, las llanuras y los valles, y los pájaros mueren por todas partes, ya sabes, todo esto es un desastre”, dijo Trump.
“Esos grandes campos solares están quitándonos tierras de cultivo. Nuestros agricultores están, digamos, horrorizados por eso. Lo odian (…) Es muy, muy ineficiente y también muy feo. Probablemente mejor que un molino de viento, pero vas por ahí y ves todas esas cosas de 5 kilómetros por 5 kilómetros, y dices: ‘¿Qué demonios es eso?’ Y es mucho plástico de China. Es plástico, plástico negro de China”.
Trump no tuvo reparo en criticar a la industria verde y destacó que su Administración está logrando traer de vuelta al que considera el verdadero motor del desarrollo energético: el carbón y gas natural.
“Hemos reintroducido el carbón limpio y hermoso porque, ya sabes, ahora se puede hacer mucho con el carbón, carbón limpio y hermoso, y gas natural y todas las otras cosas que tenemos. Pero no queremos viento ni queremos solar porque son una plaga para nuestro país (…) Han herido gravemente a nuestro país, y los países inteligentes no lo usan”.
“Los países inteligentes no usan esto. Y ahora somos un país brillante. Tenemos que serlo, porque debemos compensar el desastre que nos dejaron los estúpidos”, sentenció el mandatario.
Con su ofensiva, el presidente ha dado un paso más hacia la consolidación de su nueva estrategia energética, dejando atrás la transición ecológica de Biden.