Historia de Somalilandia, el país menos globalista del mundo (y 3)
‘Somaliland First’: la alianza con Israel
Rompiendo el consenso de los globalistas y sus muchos aliados árabes e islámicos de demonizar al Estado judío, negarle que su capital es Jerusalén y presentar como un monstruo a Netanyahu, Somalilandia ha abrazado a Israel, ha abierto embajada en su capital y coopera abiertamente con Bibi. El presidente somalilandés Cirro ha explicado la lógica de esta apuesta recurriendo a la máxima antiglobalización por excelencia: "Somaliland First".

Banderas de Somalilandia ondean junto a banderas israelíes en una calle del oeste de Jerusalén.
Pese a los admirables resultados que ha conseguido en el territorio que controla plenamente el Gobierno de Hargeisa, la comunidad internacional ha ignorado a Somalilandia desde que ésta se deshizo del yugo de Mogadiscio. La Unión Europea, Estados Unidos, China, la Unión Africana y la mayor parte de actores internacionales han apostado hasta ahora por la fallida Somalia y consideran a Somalilandia parte del Estado fallido que se identifica con la bandera azul celeste con la estrella blanca en el centro.
Ninguna nación del mundo, a excepción de Israel, que rompió el tabú en diciembre pasado, reconoce oficialmente a Somalilandia como Estado, algo que tiene consecuencias negativas concretas, aunque también algunos efectos positivos, más allá de lo simbólico.
En primer lugar, el no reconocimiento excluye a Somalilandia de los créditos internacionales y del sistema bancario global. Esto socava de forma dramática el potencial de atracción de inversiones de Somalilandia, que ha tenido que financiarlo casi todo con sus limitados recursos propios. Pero también obliga al Gobierno a practicar la disciplina fiscal y mantiene al país a salvo de la trampa de la deuda pública que ha despojado de soberanía efectiva a tantas naciones del mundo.
Aun sin el reconocimiento de la comunidad internacional, el trabajo de los sucesivos Gobiernos de Somalilandia ha sido reconocido de facto por los muchos países que aceptan sus pasaportes. Y sobre todo por los Emiratos Árabes Unidos, que es junto con la vecina Etiopía el Estado que más relación tiene con el Gobierno de Hargeisa, con la inversión que en la última década ha hecho en el puerto de Berbera, en el Golfo de Adén.
"Además de la amistad sin remilgos de un país orgullosamente islámico, Somalilandia ofrece a los israelíes un aliado en una zona geográfica del mundo estratégica".
La transformación de esta infraestructura ha dotado a este puerto de capacidades para recibir cada año cientos de miles de contenedores, almacenar petróleo y convertirse en una puerta de entrada y salida estratégica de mercancías vital en una parte del mundo dominada por potencias hostiles a Occidente como China, Irán y Turquía, en la que Somalilandia se reivindica como un socio activo y fiable para cualquier actor constructivo con interés en la zona.
Volviendo a la política electoral, Silanyo fue presidente entre 2010 y 2017, cuando le sucedió de forma pacífica en 2017 tras otras elecciones como presidente Musa Bihi Abdi, el antiguo militar del SNM que habla en el documental sobre los bombardeos a Hargeisa. Y Musa Bihi Abdi cedió el mando de la misma forma en 2024 al actual presidente, Abdirahman Mohamed Abdulahi, más conocido por su sobrenombre de Cirro, que significa "pelo cano".
La gran prioridad de la presidencia de Cirro es obtener reconocimiento de la comunidad internacional. En 2025 Cirro escribió cartas a todos los países del mundo ofreciéndoles entablar relaciones beneficiosas para ambas partes y pidiéndoles reconocimiento. Sólo contestó Israel, que en diciembre de ese mismo año dio el paso y es ahora mismo el único Estado del mundo que reconoce plenamente a Somalilandia como Estado.
“Durante 35 años, el pueblo de Somalilandia ha construido una nación pacífica, democrática y resiliente. Hemos preguntado al mundo: '¿Nos veis?' Israel ha contestado el primero”, fue una de las declaraciones de Cirro durante su visita este mes de junio a Israel.
Además de la amistad sin remilgos de un país orgullosamente islámico, Somalilandia ofrece a los israelíes un aliado en una zona geográfica del mundo estratégica. Somalilandia está situada en el Cuerno de África. Sus costas en el Golfo de Adén del océano Índico están situadas justo enfrente de las del Yemen, desde donde Irán les ataca por medio de sus satélites hutíes.
"Las bondades de entablar relaciones con el Estado hebreo son evidentes por todo lo bueno que tiene Israel para compartir".
Aparte del precedente, Israel ofrece a Somalilandia acceso a tecnologías que pueden ser tan decisivas como la inversión emiratí en Berbera para el país africano. Tecnologías de gestión del agua, un recurso escaso en Somalilandia, y modalidades para acceder al sistema financiero y de pagos global. Israel ya ha empezado a entrenar al Ejército y las fuerzas de seguridad somalilandesas. Y la amistad entre Jerusalén y Hargeisa traerá también sin duda inversiones e intercambios de conocimientos e ideas privados que pronto serán evidentes en Somalilandia.
Las bondades de entablar relaciones con el Estado hebreo son evidentes por todo lo bueno que tiene Israel para compartir. Pero la decisión de aliarse con los judíos está lejos de ser una elección obvia, en el actual clima general de israelofobia y especialmente para una nación islámica rodeada de Estados más poderosos que hacen bandera de su hostilidad al sionismo. Y pese a todas las condenas de la Liga Árabe, de la Unión Africana, de la Organización para la Cooperación Islámica y de muchos de sus miembros más insignes, Cirro y su administración hicieron lo que sabían correcto sin dejarse intimidar o rebajar en lo más mínimo su apuesta.
Porque Somalilandia abrió su embajada en la capital de Israel, que es Jerusalén y no Tel Aviv, como pretenden muchos medios y todos los países amigos de Israel avergonzados de serlo. Y al visitar Jerusalén Cirro no se reunió solamente con su homólogo israelí Herzog. Fue recibido también por Netanyahu, la bestia negra de buena parte del mundo islámico.
“Nuestra política es ‘Somalilandia primero’”, dijo Cirro en una entrevista parafraseando a Trump. “En más de 30 años, sólo un país nos ha dicho: ‘Existís, os estamos viendo y os reconocemos’. ¿Debemos estar con ese país, o con los 57 países musulmanes que rechazan reconocernos y nos dicen que no existimos? Estamos con el país que nos ha reconocido. No nos importa cuál sea su religión”.
Cirro agregó que los palestinos, “como todos los pueblos”, tienen derecho a la autodeterminación. “Pero yo no fui elegido por Palestina o para hablar en su nombre. Vosotros me elegisteis para servir a Somalilandia, buscar su reconocimiento internacional y proteger sus intereses”, remachó el presidente en la entrevista.
– "Historia de Somalilandia, el país menos globalista del mundo (1)"
– "Historia de Somalilandia, el país menos globalista del mundo (2)"