En Irán, ¿dónde está la UE? Negándose a designar organización terrorista al brutal Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica
La Unión Europea debe decidir de una vez por todas si quiere limitarse a hablar de valores occidentales y derechos humanos o a defenderlos de verdad cuando realmente importa: ahora.

Nazanin Asmi Khani, víctima de la represión iraní
La violencia extrema empleada por el régimen de los mulás para aplastar las protestas en Irán confirma que se necesita apoyo externo para liberar al pueblo iraní de la tiranía.
El enfrentamiento entre civiles desarmados y milicianos y soldados armados y adoctrinados del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) sólo puede desembocar en un baño de sangre. Con la masacre perpetrada los días 8 y 9 de enero, el régimen de los mulás ha demostrado que actúa más bien como una potencia ocupante. Irán es un país que necesita ser liberado, y el pueblo iraní necesita el apoyo de la comunidad internacional.
La Unión Europea aún no ha designado al CGRI como una organización terrorista. Esto requiere una decisión unánime en el Consejo de Asuntos Exteriores, órgano decisorio de la UE, presidido por la alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas. Países como Francia, Italia, España y Luxemburgo siguen bloqueando dicha designación terrorista, a pesar de que decenas de miles de iraníes han sido asesinados este mes. En el momento de escribir estas líneas, el número de asesinados por el régimen se estima en 36.500, con 330.000-360.000 heridos, incluyendo 7.000 lesiones oculares documentadas en un solo hospital. Esto dice mucho de la distancia que separa las palabras de las acciones de ciertos dirigentes europeos. Se habla mucho de valores, pero se hace poco por defenderlos.
Es muy destacable que la UE no haya designado al CGRI como organización terrorista. Varios parlamentos nacionales del bloque han apoyado la propuesta, entre ellos los de Suecia, Francia y Países Bajos. El Parlamento Europeo también ha adoptado esta postura. Existe, por tanto, un fuerte apoyo político a dicha designación y, sin embargo, por alguna razón la UE no ha avanzado en este asunto.
"Demasiados políticos europeos mantuvieron y mantienen estrechas relaciones con el régimen de Irán".
Incluso si la UE no defiende los derechos humanos en Irán, uno esperaría que defendiera su propia seguridad. En 2024, el Servicio de Seguridad Sueco declaró en su página web que el régimen iraní utiliza redes criminales en Suecia para llevar a cabo actos violentos contra grupos, individuos e instituciones en territorio sueco que son percibidos como amenazas. El Servicio de Seguridad aseguró que en los últimos años ha gestionado varios casos concretos en los que se desbarataron atentados vinculados a los servicios de inteligencia iraníes, incluidos casos en los que se utilizaron redes delictivas como contacto. En los últimos años, el CGRI ha sido vinculado a diversas actividades terroristas dentro de la UE.
El régimen de Irán es enemigo de Estados Unidos, Israel y el pueblo iraní. Ya es hora de que los políticos estadounidenses traten de dilucidar por qué ciertos países europeos bloquean sistemáticamente la designación del CGRI como organización terrorista a pesar de que asesina al pueblo iraní y supone una amenaza para Estados Unidos, Israel y los Estados miembros de la UE. Si se trata de una cuestión de intereses económicos, sería conveniente que se denunciara a los políticos europeos cuyas finanzas están vinculadas al régimen iraní. Si se trata de una cuestión de alineación política, entonces sería apropiado revelar qué políticos europeos actúan en nombre del régimen de Irán.
Por desgracia, demasiados políticos europeos mantuvieron y mantienen estrechas relaciones con el régimen de Irán. Entre estos ha existido la creencia de que los llamados reformistas dentro de la República Islámica transformarían el régimen de los mulás en algo diferente. Ha quedado claro que se trataba de una falsa esperanza. El pueblo iraní ha esperado estas reformas desde finales de los años 90, cuando el entonces presidente Muhammad Jatamí ganó las elecciones en Irán. Esa espera se ha visto recompensada con una masacre en la que han sido asesinadas decenas de miles de personas inocentes.
La Unión Europea debe decidir de una vez por todas si quiere limitarse a hablar de valores occidentales y derechos humanos o a defenderlos de verdad cuando realmente importa: ahora. El pueblo iraní se ha levantado contra un régimen bárbaro que representa todo aquello a lo que la UE debería oponerse. Israel y Estados Unidos están dispuestos a ayudar. ¿Dónde está la UE?