Francia: más de 770 detenidos tras una nueva jornada de protestas marcada por la violencia de la ultraizquierda y el enfrentamiento político
La Fiscalía de París abrió este domingo una investigación por "tentativa de asesinato" tras el lanzamiento de un cóctel molotov contra las fuerzas de seguridad durante la manifestación del sábado en la capital francesa,

Agentes de la policía antidisturbios francesa quedan rodeados por fuegos artificiales
Más de 770 personas fueron detenidas durante las protestas del fin de semana en Francia, informó este domingo el Ministerio del Interior, un día después de que cientos de miles de ciudadanos salieran a las calles para denunciar la subida de precios. La jornada, la tercera consecutiva de movilizaciones contra el encarecimiento del coste de la vida, terminó con actos violentos en varias ciudades, incluida París, donde se está investigando como intento de asesinato el lanzamiento de un cóctel molotov contra la policía.
El Ministerio del Interior señaló que no se registraron "incidentes graves" hacia el final del sábado, aunque confirmó 779 detenciones en todo el país. La Fiscalía de París precisó que 105 de esas detenciones se produjeron en la capital, 88 de ellas relacionadas con las manifestaciones y 17 con la noche de Halloween.
Investigación por intento de asesinato
La Fiscalía de París abrió este domingo una investigación por intento de asesinato tras el lanzamiento de un cóctel molotov contra las fuerzas de seguridad durante la manifestación del sábado en la capital francesa, según confirmaron a la AFP fuentes judiciales. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, calificó el ataque de "tentativa de asesinato" y atribuyó los disturbios a un "núcleo duro de varios cientos de vándalos" y a grupos de extrema izquierda, a los que acusó de ejercer una "violencia inusitada" contra policías y gendarmes.
El incidente se produjo al final de la marcha del Acto III contra el encarecimiento del coste de la vida, cerca de la Porte de Charenton. Las imágenes difundidas muestran cómo una bomba casera explotó a los pies de un escuadrón de gendarmes móviles y provocó que uno de ellos se incendiara, el capitán que lo comandaba, quien sufrió quemaduras de segundo grado en las piernas, aunque resultó levemente herido. El agente afectado relató la quemadura que sintió y la "lluvia" de proyectiles que cayó sobre su unidad por parte de un grupo "decidido".
"Se lanzaron objetos explosivos contra una quincena de gendarmes y también contra policías", precisó la Fiscalía.
La investigación, abierta por intento de homicidio contra personas depositarias de la autoridad pública, sigue en curso y, hasta el momento, ningún sospechoso ha sido detenido por este ataque concreto.
Un país al borde de la tensión social
El Gobierno francés se enfrenta así a un doble desafío: responder a las reivindicaciones económicas de una sociedad cansada del encarecimiento de la vida y, al mismo tiempo, imponer el orden público frente a grupos de extrema izquierda que recurren sistemáticamente a la violencia. La investigación por intento de asesinato marca un punto de inflexión en la respuesta judicial a estos episodios.
Formaciones de extrema izquierda como La Francia Insumisa (LFI) han contribuido a avivar el clima de confrontación y a legitimar, con su discurso, a quienes buscan desestabilizar las instituciones, lo que agrava la polarización política de cara a las presidenciales de 2027.
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