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VOZ

Polonia al borde de una crisis constitucional: la policía rodea el Tribunal y el presidente interrumpe su viaje a Senegal

Efectivos antidisturbios se desplegaron en la sede del máximo tribunal en Varsovia tras la suspensión de su cúpula por parte de una jueza aliada del Ejecutivo, obligando al presidente Karol Nawrocki a cancelar su agenda internacional para regresar al país.

Polonia al borde de una crisis constitucional: la policía rodea el Tribunal y el presidente interrumpe su viaje a Senegal

Sede del Tribunal Constitucional de Polonia-Adrian Grycuk, via Wikimedia Commons.Adrian Grycuk - Trabajo propio

Andrés Ignacio Henríquez

Publicado el / Actualizado

3 minutos de lectura

El conflicto de poderes que sacude a Polonia alcanzó un punto crítico este viernes por la noche. Escuadrones de la policía antidisturbios acordonaron el edificio del Tribunal Constitucional en la avenida Szucha de Varsovia, tras la publicación de un polémico comunicado oficial que anunciaba la suspensión del presidente del organismo, Bogdan Swieczkowski, y del vicepresidente, Bartlomiej Sochanski.

La maniobra fue promovida por la jueza Anna Korwin-Piotrowska, quien asumió un interinato valiéndose de su antigüedad tras jurar ante el Sejm (Parlamento) y no ante el jefe de Estado.

Apoyada por el ministro de Justicia y fiscal general del Gobierno de Donald Tusk, Waldemar Żurek —quien presentó solicitudes para retirar la inmunidad a los magistrados suspendidos y requirió la custodia policial—, la jueza alegó supuestas amenazas a la seguridad del recinto.

Desde la cuenta oficial del Tribunal en X, los jueces alineados con la cúpula suspendida denunciaron una "toma de control ilegal" y acusaron al Ejecutivo de perpetrar un "golpe de Estado", sosteniendo que Swieczkowski permanece legítimamente en su cargo al desconocer la autoridad de Korwin-Piotrowska.

Retorno presidencial y la advertencia de un "Estado policial"

La gravedad de los acontecimientos obligó al presidente de la República, Karol Nawrocki, a interrumpir de emergencia su vuelo oficial con destino a Senegal. "En un momento así, el presidente debe estar en Polonia. Interrumpo mi vuelo a Senegal. Regreso", anunció el mandatario a través de sus redes sociales antes de programar reuniones de urgencia con las autoridades del Tribunal Supremo a su llegada a Varsovia.

Por su parte, el líder del opositor partido Ley y Justicia (PiS), Jaroslaw Kaczynski, reaccionó con dureza ante el accionar de los cuerpos de seguridad dependientes del Ejecutivo. Kaczynski calificó la intervención de "ataque al Tribunal Constitucional" y advirtió que las acciones impulsadas por el primer ministro Donald Tusk amenazan con transformar a la nación en un "Estado policial" orientado al autoritarismo.

"Una vez que hayamos derrocado a este gobierno de bandidos de Tusk, habrá que reconstruir el Tribunal Constitucional desde cero", aseveró el dirigente conservador ante la escalada del conflicto.

Un choque institucional alimentado desde el Parlamento

La pugna por el control del Tribunal Constitucional es el resultado de años de tensión entre el bloque conservador y la coalición proeuropea encabezada por Tusk.

El detonante más reciente ocurrió en marzo de 2026, cuando el Sejm eligió a seis magistrados para cubrir vacantes. Mientras dos de ellos juraron ante el presidente Nawrocki, los cuatro restantes lo hicieron únicamente ante la cámara de diputados, generando una parálisis institucional y una dualidad de legitimidades que hoy se traslada a las calles.

Incluso en sectores jurídicos críticos de la oposición, la intervención mediante la fuerza policial ha generado severas dudas sobre la constitucionalidad de los métodos empleados por el Ministerio de Justicia.

Mientras Tusk justifica las medidas bajo el argumento de "restaurar el Estado de derecho", sus adversarios señalan que el uso de las fuerzas de seguridad para alterar la cúpula judicial vulnera la división de poderes en un momento de alta volatilidad política para la región.

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