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EEUU amenaza con romper la ventaja aérea histórica de Israel en Medio Oriente con la venta de 48 cazas F-35 a Arabia Saudita

Según reportó Politico, la decisión llega pese a las advertencias de legisladores y funcionarios de Defensa, que durante años vienen alertando sobre el riesgo de los estrechos vínculos militares que Arabia Saudita mantiene con Pekín, una situación que podría abrirle a China una vía de acceso a tecnología militar altamente sensible.

Un caza F-35 de la Fuerza Aérea sobrevuela la zona durante la celebración del Día de la Independencia

Un caza F-35 de la Fuerza Aérea sobrevuela la zona durante la celebración del Día de la IndependenciaAFP

Emmanuel Alejandro Rondón

Desde que Israel se convirtió en el primer y único país de Medio Oriente en operar aviones F-35, Washington se comprometió a mantenerle esa exclusividad como parte de su promesa de garantizarle una "ventaja militar cualitativa" frente a cualquier otro país de la región. Ese compromiso, sostenido durante años, parece que está próximo a llegar a su fin luego de que la Administración Trump aprobara el jueves la venta de 48 cazas F-35 a Arabia Saudita, un acuerdo valuado en $24.000 millones que igualaría casi por completo la flota saudita con los 50 aviones que actualmente opera Israel.

Según reportó Politico, la decisión llega pese a las advertencias de legisladores y funcionarios de Defensa, que durante años vienen alertando sobre el riesgo de los estrechos vínculos militares que Arabia Saudita mantiene con Pekín, una situación que podría abrirle a China una vía de acceso a tecnología militar altamente sensible.

El representante demócrata Raja Krishnamoorthi, miembro del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, resumió el acuerdo de la siguiente forma: "Podría poner las joyas de la corona de la tecnología militar estadounidense al alcance del Partido Comunista Chino".

El Departamento de Estado, mientras tanto, intentó despejar cualquier duda sobre el impacto regional del acuerdo. En el aviso oficial donde anunció la venta, aseguró que "la venta propuesta de este equipo y su respectivo apoyo no alterará el equilibrio militar en la región", una afirmación que, sin embargo, contrasta con el hecho concreto de que Arabia Saudita pasaría a operar casi la misma cantidad de aviones de última generación que Israel. Algo que tiene intacto al propio gobierno israelí, tal vez el mayor aliado de EEUU a nivel geopolítico en todo el mundo.

El trasfondo geopolítico, justamente, también juega su parte. Arabia Saudita enfrenta actualmente ataques regulares con misiles y drones por parte de Irán, además de una reactivación de los combates con las fuerzas hutíes en Yemen, un escenario que el gobierno saudita podría usar para justificar la necesidad de reforzar su poder aéreo. A eso se suma la relación personal que Trump mantiene con la casa real saudita a través de su yerno, Jared Kushner, quien logró que el fondo soberano de inversión del reino destinara $2.000 millones a su firma de capital privado durante el período entre ambos mandatos presidenciales.

El acuerdo, de todas formas, todavía está lejos de concretarse. Antes de que cualquier contratista de defensa estadounidense pueda siquiera sentarse a negociar con Riad, el Congreso deberá dar su aprobación, algo que no está garantizado dado el historial de escepticismo bipartidista frente a este tipo de ventas. Israel, además, ha bloqueado en el pasado intentos similares, y se espera que también presione en esta ocasión para frenar o condicionar el acuerdo.

No sería la primera vez que un pedido de F-35 en la región termina frenado por la polémica. En diciembre de 2021, los Emiratos Árabes Unidos pausaron oficialmente un acuerdo propuesto por $23.000 millones para adquirir el mismo caza, después de que la Administración Biden expresara preocupación por la relación de Abu Dabi con Pekín y por el uso, dentro de su infraestructura, de tecnología 5G de la firma china Huawei.

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