Del rescate a la reconstrucción: Estados Unidos pone fin a su misión militar en Venezuela
El Comando Sur confirmó la retirada de los últimos efectivos desplegados tras el doble sismo del 24 de junio. Washington asegura que la ayuda continuará a través del Departamento de Estado y organizaciones humanitarias durante la fase de reconstrucción.

Un equipo de militares estadounidenses abandona Venezuela
Estados Unidos dio por finalizada este fin de semana su misión militar de asistencia en Venezuela, un mes después del devastador doble terremoto que sacudió el centro-norte del país el pasado 24 de junio. El Comando Sur (SOUTHCOM) confirmó la salida de los últimos efectivos desplegados sobre el terreno y anunció que la siguiente fase de apoyo estará encabezada por el Departamento de Estado junto a organizaciones especializadas en ayuda humanitaria.
El anuncio fue realizado por el comandante del Comando Sur, el general Francis L. Donovan, a través de un mensaje publicado en la red social X.
">"Today, the last members of the SOUTHCOM team departed Venezuela, marking the conclusion of Department of Defense support to on-the-ground earthquake relief efforts. While our military presence ends, the American people continue to stand with Venezuela. Our State Department… pic.twitter.com/yi4eBSswrs
— U.S. Southern Command (@Southcom) July 26, 2026
"Los últimos miembros del equipo del Comando Sur partieron de Venezuela, lo que marca el fin del apoyo del Departamento de Defensa a las labores en el terreno por el terremoto", escribió el jefe militar.
Donovan añadió que el retiro de las tropas no supone el fin del compromiso estadounidense con el país.
"Aunque nuestra presencia militar concluye, el pueblo estadounidense sigue estando al lado de Venezuela", afirmó el comandante, quien explicó que la asistencia continuará mediante el Departamento de Estado y organizaciones con experiencia en reconstrucción y recuperación de desastres.
Un despliegue de emergencia tras el doble terremoto
La misión militar estadounidense comenzó inmediatamente después de los dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5, registrados con menos de un minuto de diferencia el 24 de junio, que provocaron una de las mayores tragedias naturales de la historia reciente de Venezuela.
A petición del Gobierno venezolano y bajo coordinación del Departamento de Estado, el Pentágono movilizó capacidades militares para apoyar las operaciones de búsqueda y rescate, el transporte de ayuda humanitaria y el establecimiento de una red logística destinada a acelerar la llegada de suministros a las zonas devastadas.
Durante las primeras semanas de la operación llegaron al país aeronaves C-17 Globemaster III y C-130 Hercules, buques de la Armada estadounidense y equipos especializados en gestión aeroportuaria, logística, comunicaciones y rescate urbano. Posteriormente, el buque anfibio USS San Antonio asumió un papel central como plataforma de distribución de ayuda en el puerto de La Guaira.
Según había informado previamente el propio Donovan, la misión llegó a movilizar cerca de 2.000 efectivos, además de especialistas en rescate, ingenieros, personal sanitario y equipos de apoyo para la distribución de alimentos, agua potable y material de emergencia.
La ayuda continuará en la fase de reconstrucción
El general Donovan explicó que la recuperación quedará ahora en manos del Departamento de Estado, que trabajará junto a organizaciones humanitarias internacionales para respaldar la reconstrucción de infraestructura crítica y atender las necesidades de las comunidades afectadas.
De acuerdo con cifras oficiales estadounidenses, el Departamento de Estado ha comprometido 310 millones de dólares para financiar la respuesta a la emergencia, las labores de recuperación y proyectos de reconstrucción a largo plazo.
Un país que aún intenta recuperarse
La salida de las tropas estadounidenses coincide con un momento en el que Venezuela continúa enfrentando las consecuencias del desastre.
Las cifras oficiales elevan ya a más de 5.500 el número de fallecidos, mientras miles de familias permanecen desplazadas tras el colapso de edificios y viviendas en varias ciudades del país.
Un mes después del terremoto, las tareas de búsqueda y recuperación de cuerpos continúan en algunos sectores, especialmente en el estado La Guaira, una de las zonas más golpeadas por la catástrofe.