Segunda noche de bombardeos: Estados Unidos expande su ofensiva en Irán y destruye radares y sistemas de misiles
Los informes de inteligencia militar indican que el arsenal norteamericano ha impactado con precisión quirúrgica una amplia red de infraestructura bélica.

Un bombardero B-2 estadounidense sobre el cielo de Washington (Imagen referencial).
Estados Unidos sostuvo hoy una serie de bombardeos dentro del territorio de la República Islámica de Irán. La una nueva ofensiva militar, ejecutada el miércoles, tiene como propósito fundamental degradar las capacidades operativas del régimen teocrático y neutralizar sus constantes amenazas en contra de la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz.
El despliegue de fuerza representa una respuesta frontal de la administración estadounidense para hacer responsable a Teherán por sus recientes agresiones no provocadas contra la marina mercante y tripulaciones civiles.
El corresponsal de Axios, Barak Ravid, citando el testimonio de un alto funcionario de la Casa Blanca, confirmó que los ataques perpetrados este miércoles ostentan un alcance significativamente mayor y más profundo que las incursiones iniciales del martes.
Destrucción de activos y desarticulación de la Guardia Revolucionaria
Los informes de inteligencia militar indican que el arsenal norteamericano ha impactado con precisión quirúrgica una amplia red de infraestructura bélica.
El listado de objetivos prioritarios incluye radares de vigilancia costera pertenecientes al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, emplazamientos de misiles de crucero antibuque, redes logísticas de mando y control, así como modernos sistemas de defensa antiaérea.
Paralelamente, reportes procedentes de los medios de propaganda iraníes dieron cuenta de múltiples detonaciones audibles en la isla de Qeshm, en la localidad costera de Sirik y en las inmediaciones de la estratégica ciudad portuaria de Bandar Abás.
Hasta el momento, el CENTCOM ha certificado la destrucción de más de 80 objetivos militares de alta prioridad en la región del Golfo. El inventario de daños reportado por el mando militar incluye la neutralización de más de 60 pequeñas embarcaciones de asalto rápido utilizadas por las milicias iraníes para interceptar y amedrentar a los navíos mercantes.
El detonante de la actual crisis fue el asalto perpetrado por fuerzas iraníes contra tres buques de carga, entre los que se encontraban un petrolero de bandera saudí y un buque gasero operado por Qatar, incidentes que fueron catalogados formalmente por el Pentágono como violaciones flagrantes al cese de hostilidades.
Consecuencias financieras para la economía persa
La escalada bélica ha venido acompañada de una contundente contraofensiva en el ámbito de las sanciones económicas. El Departamento del Tesoro estadounidense hizo efectiva la revocación definitiva de la "Licencia General X", una medida de alivio temporal promulgada el pasado 21 de junio dentro del marco de un entendimiento bilateral y que permitía a la República Islámica producir y exportar petróleo crudo al mercado global.
La flexibilización arancelaria, que originalmente poseía una vigencia proyectada hasta el 21 de agosto, fue sustituida de manera fulminante por la restrictiva "Licencia General X1".
Esta nueva ordenanza anula de inmediato cualquier permiso para nuevas transacciones comerciales y decreta un cierre supervisado de las operaciones de exportación remanentes.
Un portavoz del Tesoro norteamericano confirmó a la agencia AFP que las maniobras hostiles en el estrecho de Ormuz conllevan consecuencias financieras irreversibles para el régimen.