EEUU lanza masivos bombardeos en territorio iraní tras la violación del alto el fuego en el estrecho de Ormuz
La reactivación de la hostilidad iraní representa una infracción flagrante al alto el fuego acordado recientemente entre ambos países.

Un F35 de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.
Las fuerzas del Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) iniciaron una serie de potentes bombardeos en el interior de Irán.
La intervención militar responde de manera directa a las recientes agresiones perpetradas por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica contra tres embarcaciones comerciales que transitaban por el estrecho de Ormuz.
Según informaron las autoridades de defensa, la reactivación de la hostilidad iraní representa una infracción flagrante al alto el fuego acordado recientemente entre ambos países.
Fuentes oficiales confirmaron a cadenas como Fox News y CBS News que los ataques estadounidenses en desarrollo poseen una envergadura significativamente mayor a las operaciones punitivas del mes pasado.
Los objetivos estratégicos alcanzados incluyen sistemas de defensa aérea, radares de vigilancia costera, emplazamientos de misiles de crucero antibuque, bases de lanzamiento de aeronaves no tripuladas (drones) e infraestructura portuaria militar.
Un funcionario de la administración norteamericana describió las acciones previas de Teherán como "actos de terrorismo internacional" dirigidos contra tripulaciones civiles inocentes.
Cancelación de licencias y asfixia al financiamiento del régimen
En el plano económico, la respuesta de la Casa Blanca fue inmediata. El gobierno estadounidense revocó la exención especial denominada "Licencia General X", un mecanismo provisional que permitía a Irán comercializar crudo en los mercados globales y que formaba parte del memorando de entendimiento firmado el pasado 18 de junio.
En su lugar, el Departamento del Tesoro implementó la "Licencia General X1", la cual prohíbe de forma tajante la autorización de nuevas ventas de petróleo iraní a partir de esta semana y congela los fondos de las transacciones en curso en cuentas restringidas.
La tregua de 60 días establecida el mes pasado pretendía estabilizar los precios de los combustibles, que alcanzaron picos críticos debido al cierre de facto del estrecho de Ormuz tras previos ataques con drones a infraestructuras de los países del Golfo.
Ante la nueva agresión, un portavoz oficial enfatizó que los beneficios otorgados a Teherán estaban estrictamente condicionados a su desempeño y comportamiento.
Por su parte, el viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, acusó a Washington a través de X de violar el memorando, emitiendo advertencias sobre supuestas represalias para salvaguardar su seguridad.
Inestabilidad en los mercados y condena internacional
Los principales indicadores energéticos reaccionaron de inmediato a la escalada bélica. El barril de crudo Brent de referencia internacional subió a 75 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) avanzó hasta los 71 dólares en Nueva York.
Paralelamente, delegaciones diplomáticas de la región fijaron posición. Un portavoz de la Embajada de Arabia Saudita en Washington condenó enérgicamente los ataques de Irán contra la navegación internacional, confirmando que barcos de bandera saudí y qatarí figuraron entre los objetivos hostigados en el estrecho.
Especialistas en sanciones financieras de firmas como Oliver Wyman señalaron que el entorno operativo del estrecho de Ormuz se ha transformado de manera permanente en los últimos meses.
El uso de las vías de navegación como herramientas de chantaje geopolítico por parte de la teocracia chiíta dificulta el retorno a las condiciones de libre tránsito que prevalecían a principios de año, requiriendo un esfuerzo de disuasión militar integral para restablecer el orden.
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