Descontento y desorganización: Crece la indignación en Venezuela ante la lenta y desigual respuesta estatal tras los terremotos
A casi una semana de la catástrofe, comunidades gravemente afectadas denuncian la ausencia de funcionarios públicos.

Rescatistas franceses realizan un reconocimiento en un edificio dañado en Catia La Mar, estado de La Guaira, Venezuela, el 29 de junio de 2026.
La frustración ciudadana se intensifica en diversas regiones de Venezuela debido a la falta de coordinación y la asimetría en la distribución de la asistencia del régimen chavista tras los devastadores sismos gemelos del pasado miércoles.
A casi una semana de la catástrofe, comunidades gravemente afectadas denuncian la ausencia de funcionarios públicos, viéndose obligadas a depender de la solidaridad de personas de buena voluntad para cubrir sus necesidades básicas de supervivencia.
El abandono en la periferia y la tragedia de los deportados
Incluso en localidades cercanas a la capital como El Junquito, una región montañosa ubicada a unos 33 kilómetros al oeste de Caracas, el panorama es de devastación comercial y desamparo institucional.
Sus habitantes han tenido que improvisar campamentos en campos abiertos ante el riesgo latente de las estructuras colapsadas a su alrededor.
"Estamos esperando respuestas, que se limpie de escombros, que se hagan inspecciones, que se ayude a la gente que realmente ha sido afectada", señaló Keily Ibarra, una residente local que lidera los reclamos comunitarios, exigiendo a las autoridades hacer "lo que hay que hacer".
Por otra parte, la tragedia ha golpeado de forma severa a sectores bajo tutela directa del Estado. Se reportó el colapso de un hotel cercano al Aeropuerto de Maiquetía, donde se alojaban más de 140 ciudadanos recientemente deportados desde los Estados Unidos, incluyendo a siete menores de edad.
Estas personas se encontraban bajo la custodia de la "Gran Misión Vuelta a la Patria". De acuerdo con testimonios de familiares, se teme que la mayoría de ellos haya perecido bajo los escombros, un hecho que contrasta con los videos propagandísticos que el aparato oficialista había difundido en redes horas antes del sismo.
Emergencia en aumento y la narrativa oficial de la "manipulación"
El balance humano continúa agravándose sensiblemente. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, confirmó este lunes que el número de muertes certificadas ascendió a 1.719, registrándose además 5.034 heridos y 15.866 personas que han quedado sin hogar.
A pesar de que el país ha recibido unas 1.000 toneladas métricas de suministros y el despliegue de más de 3.600 rescatistas procedentes de 30 naciones aliadas, el grueso de estos recursos se ha concentrado casi exclusivamente en el estado La Guaira, postergando la atención en otras zonas vulnerables.
Ante el malestar social por la centralización de la ayuda, la cúpula estatal ha optado por responsabilizar a las plataformas digitales y desestimar las denuncias de desatención.
"No presten atención a los rumores, no se dejen llevar por estrategias de manipulación en las redes sociales o por la manipulación mediática que no buscan otra cosa que aumentar el malestar y la ansiedad", aseveró Jorge Rodríguez, insistiendo en que "la información oficial es la única que verdaderamente tiene la verdad para compartir con ustedes".
Mientras tanto, en el sector industrial, severas fallas en el suministro eléctrico mantienen paralizadas refinerías y complejos petroquímicos estratégicos en la región central del país.
Sociedad
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