Muere a los 94 años Ramiro Valdés, el implacable arquitecto del espionaje interior y la persecución política en Cuba
Su principal legado en la permanencia del castrismo fue el diseño e institucionalización de los órganos de delación y vigilancia interna

Ramiro Valdés y Hugo Chávez, ambos ahora fallecidos, en 2009.
El aparato propagandístico del régimen cubano confirmó el fallecimiento de Ramiro Valdés Menéndez, ocurrido durante la mañana de este domingo 21 de junio en La Habana.
El dictador Miguel Díaz-Canel fue el encargado de formalizar la noticia, elogiando la figura de quien fuera uno de los integrantes más temidos y longevos de la generación que asaltó el poder en enero de 1959.
Valdés permanecía totalmente retirado de las actividades oficiales desde finales de 2025. Su prolongada ausencia en eventos gubernamentales y del Partido Comunista de Cuba (PCC) alimentó constantes versiones sobre el deterioro de su salud, coincidiendo con un periodo de profunda postración económica e inestabilidad social en el territorio cubano.
El artífice del control policial y la persecución civil
Para la disidencia y los defensores de los derechos humanos, Ramiro Valdés encarnó el ala más inflexible de la dictadura comunista.
Formado en las primeras acciones revolucionarias junto a Fidel Castro, como el ataque al cuartel Moncada en 1953 y la travesía del Granma, consolidó su influencia en la Sierra Maestra al combatir junto a Ernesto 'Che' Guevara.
Su principal legado en la permanencia del castrismo fue el diseño e institucionalización de los órganos de delación y vigilancia interna.
Bajo su dirección directa se estructuró la Dirección General de Inteligencia (DGI/G2), absorbiendo las antiguas ramificaciones del Ejército Rebelde. A través de estos mecanismos, Valdés perfeccionó un sistema de espionaje ciudadano y neutralización de la oposición que blindó al Estado contra cualquier disidencia.
A pesar de su avanzada edad, en sus últimos años en activo retuvo el cargo de viceprimer ministro, desde donde ejercía la supervisión técnica de sectores sensibles como el desarrollo de infraestructura, la generación eléctrica y los planes de vivienda, áreas severamente afectadas por la ineficiencia del modelo comunista de la isla.
La exportación del modelo de vigilancia a Venezuela
La desaparición de Valdés representa una pérdida también para el chavismo. El militar cubano fue señalado sistemáticamente por analistas como el principal operador de la infiltración cubana en las instituciones estratégicas de Venezuela tras la llegada al poder de Hugo Chávez.
Bajo la asesoría de Valdés, el régimen venezolano asimiló los patrones cubanos de control ciudadano, reestructurando desde los organismos de contrainteligencia militar hasta los sistemas oficiales de identificación y telecomunicaciones de la nación.
Sus prolongadas ausencias previas a su muerte incluyeron la falta de comparecencia en el recibimiento de los restos de los 32 mercenarios cubanos que protegían a Nicolás Maduro y que murieron durante la reciente operación militar estadounidense en Venezuela, el pasado 3 de enero.