ANÁLISIS
Irlanda del Norte: la policía usa cañones de agua para reprimir las protestas contra la inmigración descontrolada en Belfast
Mientras la policía norirlandesa reprimía las protestas en Glengormley contra la inmigración descontrolada, Keir Starmer calificó los disturbios de "impactantes e inaceptables". Un doble rasero evidente respecto a su apoyo entusiasta, arrodillándose ante Black Lives Matter en 2020.

La policía utiliza un cañón de agua mientras bloquea el paso a los manifestantes en Glengormley, al norte de Belfast
En las calles de Glengormley, al norte de Belfast, la policía norirlandesa tuvo que recurrir el miércoles a cañones de agua para dispersar a decenas de personas que manifestaban contra la violencia generada por una inmigración descontrolada.
El lunes, Hadi Alodid, un refugiado sudanés, fue imputado por un brutal ataque con cuchillo que dejó a Stephen Ogilvie sin un ojo. El martes y el miércoles, la ira acumulada se convirtió en protesta. En conjunto, más de un centenar de personas se reunieron en distintos lugares de Belfast, en ocasiones de manera pacífica.
Sin embargo, la situación fue tensa durante la tarde en una calle de Glengormley donde se había desplegado una importante presencia policial. Los manifestantes arrojaron ladrillos y botellas de vidrio contra los policías e incendiaron al menos un contenedor de basura, según informaron las autoridades, que respondieron con cañones de agua para dispersar a la multitud.
El centro de Belfast, por su parte, se vio libre de violencia, a diferencia del martes.
"El Gobierno le ha dado la espalda al pueblo"
La agresión a Ogilvie provocó llamamientos a manifestarse por parte de figuras de la derecha, como el activista Tommy Robinson y Elon Musk.
Robinson ha publicado una serie de mensajes en redes sociales en los que critica al Gobierno del primer ministro laborista, Keir Starmer. El activista, conocido por sus posturas en temas de inmigración e identidad nacional, escribió en X: "Gran Bretaña está al límite y el Gobierno le ha dado la espalda al pueblo".
Elon Musk incluso compartió una publicación del activista en la que llamaba a la protesta ciudadana: "Solo mediante protestas repetidas y contundentes se logrará algún cambio".
El Gobierno culpa al "racismo" y a las redes sociales
Por su parte, Naomi Long, ministra del Interior de Irlanda del Norte, señaló que la violencia de las manifestaciones se basa en el "racismo" y criticó a quienes, a través de las redes sociales, han aprovechado y exagerado el miedo real que las personas experimentan por los hechos ocurridos.
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La noche del miércoles, la policía advirtió que compartir en plataformas digitales las direcciones de personas extranjeras podría ser considerado un delito penal. La policía también anunció el despliegue de más efectivos. Se espera que lleguen refuerzos procedentes del resto del Reino Unido este jueves.
El doble rasero de Keir Starmer
Mientras que ante los disturbios de Belfast, el primer ministro Keir Starmer se limitó a calificar las protestas de "impactantes" y "completamente inaceptables", prometiendo "todo el peso de la ley" contra los manifestantes, su reacción en 2020 ante las protestas violentas en EEUU por la muerte de George Floyd fue notablemente distinta.
En aquel entonces, como líder de la oposición, Starmer llegó a arrodillarse públicamente junto a Angela Rayner en apoyo al movimiento Black Lives Matter (BLM). Además, en un mensaje conjunto enviado a todo el personal laborista, Starmer y Rayner declararon estar "conmocionados y enfadados" por la muerte de Floyd y dijeron haber observado "con horror" cómo manifestantes que ejercían "pacíficamente" su derecho a la protesta eran recibidos con la fuerza policial.