Reino Unido: multan a un pastor de 78 años por leer la Biblia dentro de una "zona segura"
El pastor fue multado con 450 libras esterlinas —equivalentes a aproximadamente 614 dólares— tras ser hallado culpable de ejercer "influencia" dentro de la zona protegida.

Imagen referencial de una Biblia
Un tribunal de Irlanda del Norte declaró culpable al pastor jubilado Clive Johnston, de 78 años, por predicar un sermón evangélico y leer el versículo bíblico Juan 3, 16 cerca del Hospital Causeway, en la ciudad de Coleraine, dentro de una denominada "zona de acceso seguro" establecida alrededor de centros donde se practican abortos.
La decisión judicial, emitida el pasado 7 de mayo por el juez de distrito Peter King en el Tribunal de Magistrados de Coleraine, ha reavivado el debate sobre los límites entre las leyes de protección en torno a clínicas de aborto y la libertad religiosa y de expresión en el Reino Unido.
Según informó Fox News, Johnston fue condenado por infringir la Ley de Servicios de Aborto (Zonas de Acceso Seguro) de Irlanda del Norte, normativa que prohíbe acciones consideradas como intentos de "influir", obstaculizar el acceso o generar angustia a personas dentro de un radio de 100 metros de instalaciones donde se ofrecen servicios de aborto.
El pastor fue multado con 450 libras esterlinas —equivalentes a aproximadamente 614 dólares— tras ser hallado culpable de ejercer "influencia" dentro de la zona protegida.
"Jamás imaginé salir de un tribunal con una condena penal"
En declaraciones recogidas por Fox News, Johnston expresó su preocupación por las implicaciones del fallo.
"A mis 78 años, jamás imaginé que saldría de un tribunal con una condena penal por predicar el evangelio cristiano", afirmó el pastor.
El religioso sostuvo que el caso trasciende su situación personal y representa, en su opinión, un precedente alarmante para la libertad religiosa y la libertad de expresión en el Reino Unido.
"Si leer la Biblia, orar y predicar sobre el amor de Dios ahora puede considerarse perjudicial porque alguien podría escucharlo en cierta zona, entonces hemos cruzado una línea muy seria", declaró.
Johnston argumentó además que el sermón no hacía referencia al aborto y que únicamente incluía la lectura de Juan 3:16, uno de los versículos más conocidos del cristianismo.
El respaldo del Instituto Cristiano
El caso recibió apoyo legal de The Christian Institute, organización cristiana británica que aseguró que podría tratarse de la primera condena bajo esta legislación relacionada específicamente con la predicación de un sermón sin referencias al aborto.
El director de la organización, Ciarán Kelly, advirtió que el fallo representa una "restricción alarmante" a las libertades fundamentales y confirmó que el pastor evalúa presentar una apelación.
Por su parte, el subdirector del instituto, Simon Calvert, denunció lo que calificó como crecientes amenazas a la libertad religiosa y de expresión en el Reino Unido.
La intervención policial
El policía le indicó que cualquier acto susceptible de influir o causar angustia a pacientes o personal médico podría constituir un delito bajo la legislación vigente.
Asimismo, le sugirió trasladarse a la zona de capellanía del hospital si deseaba ofrecer orientación religiosa o apoyo espiritual.
Casos similares en Reino Unido
El caso de Johnston no es aislado. En Escocia, la abuela cristiana Rose Docherty fue arrestada en dos ocasiones por sostener un cartel ofreciendo conversación cerca de una clínica de aborto, aunque posteriormente se retiraron los cargos.
Además, en distintas partes del Reino Unido se han reportado sanciones y detenciones relacionadas con personas que rezaban en silencio dentro de las llamadas "buffer zones" o zonas de amortiguación.
Estados Unidos sigue el caso de cerca
El caso también atrajo la atención internacional. Antes de la audiencia judicial de abril, el Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó que estaba monitoreando el proceso.
De acuerdo al reporte de Fox News, un portavoz del Departamento de Estado sostuvo que Washington observa "numerosos casos" relacionados con zonas de amortiguación y actos de censura en Europa.
La dependencia estadounidense afirmó además que la persecución de la oración silenciosa en Reino Unido representa una "preocupante desviación" de los valores compartidos entre ambos países.
La postura de la fiscalía
La fiscalía sostuvo que las acciones del pastor "constituían un delito" conforme a la legislación vigente.
Mientras tanto, Johnston anunció que estudia apelar el fallo judicial y aseguró que continuará predicando el evangelio "con gracia, paz y valentía".