El Reino Unido autoriza abordar buques de la “flota fantasma” rusa en sus aguas
La decisión apunta a una red de petroleros vinculados al dictador ruso Vladimir Putin que a menudo operan bajo estructuras de propiedad poco claras o con seguros cuestionables, con el objetivo de evadir las sanciones internacionales.

El primer ministro británico, Keir Starmer
El primer ministro británico Keir Starmer autorizó este miércoles una nueva medida que permite a las fuerzas armadas del país abordar embarcaciones de la “flota fantasma” rusa que transiten por aguas del Reino Unido. Según un comunicado publicado el miércoles por su oficina, la decisión apunta a una red de petroleros vinculados al dictador ruso Vladimir Putin que a menudo operan bajo estructuras de propiedad poco claras o con seguros cuestionables, con el objetivo de evadir las sanciones internacionales. La medida se produce tras un aumento en la vigilancia y el seguimiento de estos buques por parte de la Royal Navy, como parte de una coordinación más amplia con países aliados.
“El ejército británico podrá abordar embarcaciones de la flota fantasma que transiten por aguas del Reino Unido mientras el país incrementa la presión sobre Putin. El primer ministro ha acordado que las Fuerzas Armadas del Reino Unido y los agentes del orden ahora podrán interceptar embarcaciones que hayan sido sancionadas por el Reino Unido y que estén transitando por sus aguas. Putin se frota las manos con la guerra en Medio Oriente porque cree que los precios más altos del petróleo le permitirán llenarse los bolsillos. Por eso estamos yendo aún más fuerte contra su flota fantasma, no solo para mantener a Gran Bretaña segura, sino también para privar a la maquinaria de guerra de Putin de las ganancias sucias que financian su campaña bárbara en Ucrania”, señaló Starmer en el comunicado.
Funcionarios en Londres advirtieron que los buques que operan a través del Ártico y las rutas del norte podrían representar riesgos para infraestructuras críticas, incluidos los cables de comunicación submarinos. El gobierno estima que aproximadamente el 75 % de las exportaciones de crudo de Rusia se transportan mediante este sistema de flota fantasma.
Las autoridades subrayaron que cualquier acción de cumplimiento será evaluada cuidadosamente antes de ejecutarse. “Cada buque objetivo será considerado de manera individual por expertos en aplicación de la ley, militares y del mercado energético antes de que se haga una recomendación a los ministros y se lleve a cabo una operación. Tras la detención de un buque, podrían iniciarse procesos penales contra los propietarios, operadores y la tripulación por violaciones de la legislación británica sobre sanciones”, indica el comunicado.