El portaviones estadounidense Abraham Lincoln llega a Medio Oriente
Este lunes el ejército de Estados Unidos, que refuerza su presencia en la zona en un período de fuertes tensiones con Irán, anunció la llegada del efectivo naval.

Portaaviones 'Abraham Lincoln'
El grupo de ataque del portaviones USS Abraham Lincoln llegó a Medio Oriente, informó este lunes el mando militar de Estados Unidos, que refuerza así su presencia en la zona en medio de fuertes tensiones con Irán.
El portaaviones y los buques que lo acompañan fueron enviados a la región cuando Irán reprimía las enormes manifestaciones de protesta. Aunque el presidente estadounidense Donald Trump no avanzó en una acción militar contra Teherán, ha insistido en que todas las opciones siguen sobre la mesa.
"El Grupo de Ataque del Portaviones Abraham Lincoln está desplegado actualmente en Medio Oriente para promover la seguridad y la estabilidad regionales", dijo en X el Comando Central (Centcom), responsable de las operaciones militares estadounidenses en Medio Oriente y partes de Asia Central.
">Sailors aboard USS Abraham Lincoln (CVN 72) perform routine maintenance as the aircraft carrier sails in the Indian Ocean, Jan. 26. The Abraham Lincoln Carrier Strike Group is currently deployed to the Middle East to promote regional security and stability. pic.twitter.com/dkuN946hce
— U.S. Central Command (@CENTCOM) January 26, 2026
La situación en Irán
Las protestas que sacuden Irán empezaron a finales de diciembre en respuesta al costo de la vida, pero derivaron en un movimiento contra el régimen de los ayatolás establecido desde la revolución de 1979.
Un grupo de derechos humanos con sede en Estados Unidos dijo este lunes que confirmó la muerte de casi 6.000 personas durante las manifestaciones fuertemente reprimidas en Irán. Mientras que otros medios y agencias internacionales contabilizan más de 36.000 fallecidos en el marco de las protestas.
Trump advirtió repetidamente a Irán que, si mataba a manifestantes, Estados Unidos intervendría militarmente, y también animó a los iraníes a tomar el control de las instituciones estatales.
Pero no ordenó ataques en su momento, tras destacar que Teherán había detenido más de 800 ejecuciones por la presión de Washington, algo que esta semana ha descartado tras varias investigaciones.