La Justicia europea, a contracorriente del SCOTUS: la UE deberá reconocer la identidad de género en documentos oficiales
Un reciente fallo en la Unión Europea obliga a países como Alemania, España y Hungría a emitir pasaportes que se adecúen al género declarado por el ciudadano.

El aeropuerto de Barajas, en España
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) dictaminó que los 27 miembros del bloque deberán expedir documentos de identidad con el género que declaren sus ciudadanos. La medida abarca así a países como Alemania, España, Hungría, Dinamarca y Bulgaria.
El tribunal europeo había sido consultada por la Justicia búlgara tras el rechazo de las autoridades locales a expedir documentos de identidad como mujer a un transgénero, según AFP. En 2017, las cortes búlgaras habían sido interpeladas por esta persona, residente en Italia, alegando que esta negativa obstaculizaba el ejercicio de su derecho a la libre circulación.
El TJUE dictaminó el jueves que el derecho comunitario "se opone a la normativa de un Estado miembro que no permite la modificación de los datos relativos al género inscritos en los registros civiles de uno de sus nacionales que ha ejercido su derecho a circular y residir libremente en otro Estado miembro". "Si bien la expedición de documentos de identidad es competencia de los Estados miembros, estos deben ejercerla respetando el derecho de la Unión", precisó.
Según el mismo tribunal, la discordancia entre el género que una persona dice tener y los datos que figuran en su documento puede obstaculizar su derecho a la libre circulación.
Es probable que Gobiernos de países como Bulgaria, Hungría y Eslovaquia protesten el fallo. Varias naciones del grupo europeo ya emitían documentos acorde a las nuevas exigencias del tribunal, aunque no sin la oposición de partidos políticos de la oposición.
La medida va en sentido opuesto a lo decidido por la Corte Suprema de Estados Unidos. El pasado noviembre, los magistrados del máximo tribunal avalaron el uso de pasaportes que solo incluyen el sexo biológico. Al asumir, Donald Trump eliminó una medida de Joe Biden que incluía la casilla "X" en la sección de sexo del documento. Era pretendida como un paraguas para todo estadounidense que no se identificara como hombre o mujer, según su nacimiento. Trump quitó la opción, desatando una batalla legal en los tribunales.
La medida fue bloqueada por tribunales inferiores. SCOTUS volvió a instaurarla con un fallo 6-3, división que respeta las líneas ideológicas habituales del tribunal. La mayoría sostuvo que incluir el sexo biológico "no atenta contra los principios de igualdad ante la ley más que mostrar su país de nacimiento", asegurando que el documento daba "fe de un hecho histórico sin someter a nadie a un trato diferenciado".