México aumenta los aranceles a las importaciones de azúcar
De acuerdo con el comunicado oficial, los aranceles se fijarán en 156% para la mayoría de los productos azucareros importados y en 210% para el azúcar líquida refinada y el azúcar invertido, una de las tasas más altas registradas en los últimos años.

Almacén de azúcar en México (Archivo)
El Gobierno de México anunció este martes la imposición de nuevos aranceles a las importaciones de azúcar, con el objetivo de proteger a la industria nacional ante la creciente "sobreoferta" y la caída de los precios internacionales del producto, informó la Secretaría de Economía.
De acuerdo con el comunicado oficial, los aranceles se fijarán en 156% para la mayoría de los productos azucareros importados y en 210% para el azúcar líquida refinada y el azúcar invertido, una de las tasas más altas registradas en los últimos años.
La medida se suma a otras acciones proteccionistas impulsadas por el Ejecutivo mexicano en los últimos meses. En septiembre, el país había anunciado un plan para elevar tarifas a naciones con las que no mantiene tratados de libre comercio, como China y otras economías asiáticas, afectando principalmente a los sectores automotriz, textil y del calzado.
Según datos oficiales, el país más impactado por los gravámenes al azúcar en 2024 fue Brasil, cuyas exportaciones hacia México sumaron 121 millones de dólares. En contraste, EEUU se mantuvo como el principal proveedor de azúcar y productos derivados, exento de aranceles por su pertenencia al Tratado México–Estados Unidos–Canadá (T-MEC).
La Secretaría de Economía explicó que la decisión busca "fortalecer la producción y el mercado nacional", asegurando la viabilidad de los productores locales frente a un contexto internacional de precios deprimidos.
El anuncio se produce en medio de tensiones comerciales con Washington, donde el presidente Donald Trump ha amenazado con nuevos aranceles a productos mexicanos desde su retorno a la Casa Blanca en enero de 2025. México mantiene negociaciones activas con su vecino para evitar mayores afectaciones a su comercio exterior.
Con una economía altamente dependiente de EEUU -alrededor del 80% de las exportaciones mexicanas-, el país se encuentra en una posición especialmente vulnerable ante eventuales medidas proteccionistas.