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Boris Johnson cobró 240.000 libras tras una reunión con el dictador Nicolás Maduro, según documentos filtrados

En aquel momento, Johnson interrumpió unas vacaciones familiares en República Dominicana para volar sorpresivamente a Caracas.

El ex primer ministro británico Boris Johnson en una imagen de archivo

El ex primer ministro británico Boris Johnson en una imagen de archivoAFP

Emmanuel Alejandro Rondón

El ex primer ministro británico Boris Johnson recibió, según documentos filtrados por The Guardian, un pago de 240.000 libras por parte del gestor de fondos Maarten Petermann semanas después de reunirse con el dictador venezolano Nicolás Maduro en Caracas, en febrero de 2024. El encuentro, de 45 minutos, generó polémica y críticas no solo por el pago posterior, sino porque Johnson notificó la visita al entonces secretario de Exteriores, David Cameron, sin advertirle que Petermann también participaría en dicho encuentro.

En aquel momento, Johnson interrumpió unas vacaciones familiares en República Dominicana para volar sorpresivamente a Caracas. Desde un avión privado, llamó a Cameron y le comunicó que iba a reunirse con Maduro, a quien había tildado de tirano en el pasado. Lo que no mencionó Johnson a su archienemigo político es que iría a la capital de Venezuela acompañado de Petermann, un inversor con el que ya había firmado un contrato en septiembre de 2023. Ese acuerdo establecía pagos de 200.000 libras por reunión, hasta un máximo de 1,6 millones anuales, además de 35.000 libras mensuales para financiar un think tank que Johnson estaba considerando en Reino Unido, según un contrato filtrado.

Pocas semanas después de la reunión, la oficina de Johnson emitió una factura a nombre de Petermann por 240.000 libras, que fue abonada en mayo de 2024. Si bien no hay confirmación de que el dinero corresponda directamente al encuentro con el dictador Maduro, la coincidencia y la omisión a Cameron sobre la participación de Petermann alimentaron las sospechas sobre sus verdaderos motivos.

El comité de control de actividades de exministros británicos, Acoba, abrió una investigación sobre el asunto. Su presidente, Eric Pickles, calificó las respuestas de Johnson como “evasivas” y advirtió que existía una “preocupación razonable” de que hubiera incumplido las normas de transparencia al negar una relación contractual con Merlyn Advisors, pese a que ya había firmado el acuerdo.

La filtración también reveló que, en agosto de 2022 y aún como primer ministro, Johnson había compartido un almuerzo privado de más de dos horas con Petermann en Chequers, la residencia oficial de campo. Ese encuentro nunca fue registrado en los informes de transparencia obligatoria.

Las revelaciones recientes colocan nuevamente a Johnson en el centro de un nuevo escándalo político y refuerzan las dudas sobre el uso de sus contactos internacionales con fines económicos tras abandonar salvajemente Downing Street.

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