ANÁLISIS
“Cuba no es una potencia médica”: desmontando un mito de la dictadura con el doctor Tony Guedes
El médico de familia cubano, exiliado en España, publica el libro Del dicho al hecho. La leyenda de la sanidad en Cuba para acabar con la idea manejada durante décadas por el régimen de La Habana y dejar claro que “la sanidad de la isla es una debacle desde 1959”.

Entrevista al Dr. Tony Guedes sobre sanidad en Cuba
En los últimos días han salido a la luz varias investigaciones referidas al desgastado sistema de salud cubano, que el régimen de La Habana siempre ha vendido al mundo como su "gran conquista”. Dentro de estas publicaciones está el libro Del dicho al hecho. La leyenda de la sanidad en Cuba.
En VOZ conversamos con su autor, Antonio (Tony) Guedes Sánchez, para desmontar uno de los grandes mitos que exhibe la dictadura cubana por más de 60 años. Guedes, nacido en la isla y exiliado en España, lo afirma con datos y ejemplos en la entrevista: “Cuba no es una potencia médica”.
La idea del texto investigativo es demostrar, a partir de los propios datos oficiales del régimen, “sus contradicciones, sus mentiras, sus falacias, y que Cuba después de 1959 no era una potencia media como ha vendido, no solo a los cubanos, sino al mundo en general, y especialmente a los latinoamericanos”.
Guedes denunció que el mantra de Cuba y su gloriosa sanidad lo han comprado las organizaciones internacionales, panamericanas y mundiales de salud. “Lo han comprado y lo repiten sin ninguna verificación objetiva. Yo creo que hay más que eso y por eso dediqué años a la investigación”, dijo.
Estudio en tres partes
Del dicho al hecho. La leyenda de la sanidad en Cuba está dividido en tres secciones, en las que se repasa la historia médica de la Isla desde la creación de la República de Cuba, en 1902: la primera llega hasta 1952, la segunda va de 1959 hasta 2008 y la tercera acaba en 2024, año de la publicación del libro. De acuerdo a la explicación de Guedes, es una “investigación de tipo académica, de 150 páginas, pero se lee fácil incluso para los que no le interesa la medicina”.
Este estudio de la sanidad en Cuba está basado principalmente en informes de organismos internacionales, como los emitidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Anuarios Estadísticos de América Latina, así como en Anuarios Estadísticos de Cuba (del Comité Estatal de Estadísticas del Ministerio de Educación) y en otras cifras oficiales que han sido publicadas en las últimas décadas por el régimen.
“Trabajo médico esclavo”
El médico de familia cubano aseguró que una parte importante del mito del éxito de la sanidad pública en el país comunista descansa en la ayuda que históricamente ha recibido desde el exterior. En los primeros años del régimen de Fidel Castro y hasta la desaparición de la URSS, Cuba recibía aportes millonarios del campo soviético; en los 2000, Venezuela llega a ocupar el lugar de la derrumbada URSS, y posteriormente el régimen logró salir adelante con la intervención de Gobiernos comunistas o socialistas en China, Argentina, Bolivia, Brasil…
El Dr. Guedes agregó que la formación de médicos para otros países también ha contribuido a la idea de que la sanidad fue una victoria de la Revolución.
A ello se le suma lo que el régimen ha llamado la "exportación de servicios médicos cubanos", que, aseguró Guedes, "tiene un trasfondo más allá de lo solidario e internacionalista”.
“El objetivo es múltiple”, explicó el médico cubano. El primero de esos objetivos es "ideológico, de venta de imagen"; y el segundo es de "penetración de inteligencia”, porque “esos médicos (...) están comprometidos para robar información para Irán, Rusia o China”, sean partidarios del régimen o no.
A esto se agrega un objetivo económico: “El Gobierno se queda con el 80% del sueldo” de los doctores. “A esos médicos en muchos lugares les retiran el pasaporte”, denunció. Todo esto sucede violando los acuerdos de la Organización Internacional del Trabajo.
Guedes afirmó que en Cuba “se utiliza en las últimas décadas a los médicos como una fuente de ingreso económico, como si fuera la exportación de sacos de azúcar o de tabaco para que genere dinero”.
Una Cuba silenciada
El Dr. Guedes dijo estar satisfecho con su labor, porque pone al descubierto que “los organismos internacionales están muy penetrados por el régimen”.
El que fuera presidente de la Unión Liberal Cubana, partido político fundado en 1990, ha tratado de exponer en su libro las realidades de eso que llama “una Cuba silenciada”:
“En todo caso fue, no una potencia, pero sí un país muy importante en sanidad antes de 59, si lo comparamos con Centroamérica, el Caribe en general, con los países latinoamericanos, y no digamos con Asia y África en aquel entonces; incluso con algunos países [europeos como] Portugal, Italia, España, y en algunos parámetros [se podía comparar] con Alemania en los años 50. Pero esto hoy no es la realidad, y la isla vive en una debacle médica desde el triunfo de Castro”.
Guedes insiste:
Realmente, potencia nunca ha sido; por supuesto, [menos aún en] los últimos años. Es una cosa tan evidente... Cualquiera que visite Cuba, cualquiera que hable, que vaya con un médico allí, que sea honesto, que sea sincero, lo tiene que reconocer.
“Yo no pretendo derribar el muro del todo, sino empujarlo”
Sobre el comunismo y el régimen totalitario que vive hoy la Isla, atravesada por una de las peores crisis de su historia, reflexiona: “Yo no pretendo derribar el muro del todo, sino empujarlo, ayudar a quitar un ladrillo para que se derrumbe con el tiempo”.
El libro está disponible en Amazon, en todos los formatos.
¿Sigue doliendo Cuba?, concluíamos las preguntas: el doctor no lo tuvoque pensar: “Duele siempre. Yo soy cubano hasta el tuétano, es decir, hasta la médula. ¿Qué soy? Soy cubano”.