El Plan de los Emiratos Palestinos: la propuesta de un académico israelí como alternativa a la Solución de dos Estados
El Dr. Mordechai Kedar argumenta que este plan de paz se alinea mejor con la realidad sociológica y cultural de Medio Oriente. Recientemente, cinco destacados jeques árabes musulmanes de la Ribera Occidental han firmado una carta en la que prometen el pleno reconocimiento de Israel como Estado judío, reforzando la idea del académico israelí.

El académico israelí Mordechai Kedar
El conflicto israelí-palestino ha sido un tema central en las discusiones geopolíticas durante décadas, con la Solución de dos Estados como la propuesta dominante para resolverlo.
Recientemente, informó el Wall Street Journal, cinco destacados jeques árabes musulmanes de la zona de Hebrón, en la Ribera Occidental, han firmado una carta en la que prometen la paz y el pleno reconocimiento de Israel como Estado judío.
Este acontecimiento, aunque ha generado polémica, parece ser un paso dado hacia la propuesta de Dr. Mordechai Kedar, un destacado académico israelí especializado en cultura árabe y exoficial de inteligencia militar, que constituye una alternativa radical conocida como el Plan de los Emiratos Palestinos o la Solución de los Ocho Estados.
Este plan busca sustituir la idea de un Estado palestino unificado por la creación de múltiples emiratos basados en las estructuras tribales de la región, argumentando que esta estructura se alinea mejor con la realidad sociológica y cultural de Medio Oriente.
Fundamentos del Plan de los Emiratos Palestinos
El Dr. Kedar basa su propuesta en la premisa de que el concepto de estado-nación al estilo occidental es incompatible con la estructura social de Medio Oriente, donde la lealtad tribal prevalece sobre la identidad nacional. Según Kedar, países como Siria, Irak y Libia han enfrentado inestabilidad debido a la imposición artificial de fronteras por potencias coloniales que ignoraron las dinámicas tribales. En contraste, estados como los Emiratos Árabes Unidos (EAU), basados en estructuras tribales homogéneas, han demostrado estabilidad.
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El plan revolucionario de cinco jeques palestinos de Hebrón para reconocer a Israel como Estado judío
JNS (Jewish News Syndicate)
Kedar argumenta que la población palestina en la Ribera Occidental y Gaza no constituye un grupo homogéneo, sino que está dividida en clanes y tribus con diferencias culturales, históricas y lingüísticas significativas. Por ejemplo, una mujer de Ramalá raramente se casaría con alguien de un clan rival en Nablus, lo que refleja la fragmentación social. En lugar de imponer una solución unificada, Kedar propone aprovechar estas divisiones tribales para crear entidades políticas independientes que reflejen la realidad local.
La estructura del plan de Kedar
El plan de Kedar identifica ocho áreas en los territorios controlados por los palestinos que podrían convertirse en emiratos independientes, cada uno centrado en una ciudad principal con su propia estructura de liderazgo tribal: la Franja de Gaza, Yenín, Nablus, Ramalá, Jericó, Tulkarem, Qalquilya y la parte árabe de Hebrón.
Cada emirato controlaría su ciudad y las tierras circundantes, con autonomía para decidir su forma de gobierno, leyes, educación, moneda, medios de comunicación, comercio e industria. Según Kedar, esta descentralización permitiría a cada comunidad preservar su identidad tribal y cultural, reduciendo los conflictos internos que han caracterizado a facciones como Hamás y Fatah. Israel, por su parte, anexionaría las áreas con poca población árabe, otorgando ciudadanía israelí a los palestinos que residan en esas zonas.
Kedar destaca que Gaza ya funcionaba como un emirato de facto bajo el control de Hamás, con instituciones como un Poder Judicial, un Ministerio de Educación y fuerzas de seguridad. Extender este modelo a otras ciudades palestinas, según él, sería más realista que intentar unificar regiones con historias y culturas dispares, como Gaza y la Ribera Occidental.
Las ventajas del plan, según Kedar
Kedar señala que el plan ofrecería varias ventajas:
Alineación con la realidad cultural: al basarse en las estructuras tribales existentes, el plan respeta las dinámicas sociales locales, evitando la creación de un estado artificial que podría colapsar, como ha ocurrido en otros países de la región.
Estabilidad regional: Kedar argumenta que los emiratos homogéneos, como los del Golfo Pérsico, son más estables que los estados multiétnicos. Por ejemplo, compara la estabilidad de Dubai (sin petróleo) con la inestabilidad de Irak (rico en petróleo).
Reducción de conflictos internos: al otorgar autonomía a cada emirato, se podrían mitigar las tensiones entre facciones palestinas, como las que existen entre Hamás y Fatah, que han debilitado la causa palestina.
Paz con Israel: Kedar sugiere que los emiratos interesados en prosperidad económica podrían firmar tratados de paz individuales con Israel, fomentando la cooperación y el empleo de palestinos dentro de Israel.
El contexto regional y los Acuerdos de Abraham
El plan de Kedar surge en un contexto de cambios geopolíticos en Medio Oriente, particularmente tras los Acuerdos de Abraham de 2020, que normalizaron las relaciones entre Israel y países árabes como los EAU y Baréin. Estos acuerdos, que excluyeron a los palestinos, fueron vistos por algunos como una señal de que la causa palestina está perdiendo relevancia en la región. Kedar aprovecha este realineamiento para argumentar que un enfoque basado en emiratos podría integrarse con la nueva dinámica de cooperación entre Israel y los estados del Golfo.
De hecho, el plan de los líderes árabes de Hebrón que buscan reconocer a Israel como Estado judío es que esa ciudad se separe de la Autoridad Palestina (AP), establezca un emirato propio y se una a los Acuerdos de Abraham, indicó el Wall Street Journal.