Un tribunal alemán prohíbe las devoluciones en caliente de solicitantes de asilo
Una corte capitalina tumbó una medida del Gobierno de Merz para reducir la inmigración ilegal.

Imagen de archivo de la policía alemana
Las autoridades alemanas no podrán rechazar a los solicitantes de asilo por vía rápida. Así lo determinó un tribunal administrativo de Berlín, en un golpe a la política migratoria del flamante jefe de gobierno alemán, Friedrich Merz.
La decisión se produce tras una apelación presentada por tres somalíes que el mes pasado cruzaron desde Polonia a Alemania por Fráncfort, solicitando asilo. Fueron devueltos al primer país en menos de un día.
Merz había indicado a la Policía que podía rechazar a inmigrantes en la frontera, incluso solicitantes de asilo, tanto como una receta contra la inmigración ilegal como contra el crecimiento del partido de derecha Alternativa para Alemania (AfD), que con su discurso de control migratorio logró su mejor resultado histórico en las últimas elecciones.
El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, adelantó en un comunicado que el Gobierno continuaría "con las denegaciones de entrada". "Creemos que tenemos la justificación legal para ello", afirmó.
Tan sólo horas antes de conocerse la decisión judicial, AfD había protestado públicamente el aumento de las demandas contra las decisiones de asilo. "En lugar de aliviar la carga de nuestras autoridades y permitir retornos rápidos, los procedimientos judiciales interminables bloquean cualquier aplicación del estado de derecho", escribieron desde el partido en redes sociales.
"La AfD exige: ¡expulsión en lugar de procesos judiciales! Cualquiera que no tenga derecho a permanecer debe abandonar nuestro país inmediatamente", sostuvo.
El procedimiento de Dublín
Aquel procedimiento determina qué país del bloque debe procesar el asilo, dando prioridad a la nación por donde el solicitante ingresó a la unión. Los tres inmigrantes somalíes debían ser, por tanto, retenidos, analizados y enviados al país correspondiente.