Italia: el Etna entra en erupción
Las autoridades italianas localizaron la erupción en el cráter Sureste, uno de los más activos del volcán ubicado en la isla de Sicilia.

Erupción del Etna (Italia) en julio de 2024. Imagen de archivo
El Etna, ubicado en la isla de Sicilia (Italia) y uno de los volcanes más ilustres del mundo, entró en erupción este lunes a primera hora de la mañana hora local.
Las autoridades italianas localizaron la erupción en el cráter Sureste, uno de los más activos del Etna en los últimos años.
Fue el Observatorio de Catania del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) -que se encarga de monitorear la actividad del Etna- el que dio el aviso de la erupción.
Las imágenes de las cámaras de vigilancia mostraron un flujo piroclástico que probablemente se produjo por "el desplome de material del flanco norte del cráter sureste" del monte, indicó el instituto.
Un flujo piroclástico -que es extremadamente peligroso- se produce cuando de los volcanes surgen rocas volcánicas, cenizas y gases calientes.
La actividad explosiva "pasó a ser una fuente de lava", dijo el INGV. La columna de ceniza se disipó en la tarde, según la misma fuente.
La alerta roja inicial que el INGV emitió para las autoridades de aviación y que estimaba la altura de la nube volcánica en 4 millas, se rebajó a naranja.
El aeropuerto de Catania, en la isla, siguió operativo, recogió AFP.
Asimismo, el presidente de la región de Sicilia, Renato Schifani, dijo que los expertos le habían asegurado que no había "ningún peligro para la población", ya que el flujo no pasó por el Valle del León, una zona frecuentada por turistas.
Imágenes impresionantes de la erupción
En un video que se viralizó en redes sociales se puede observar a un grupo de personas que caminaban por el Etna corriendo para huir de la erupción.
En otro video puede verse la columna de humo fruto de la erupción desde la ciudad de Catania.
A lo largo de la historia se han producido varias erupciones del Etna. La más destructiva registrada ocurrió el 8 de marzo de 1669, cuando se estima que murieron unas 20.000 personas. La última se registró en julio del año pasado.