ANÁLISIS
El colpaso de un imperio: más de dos décadas sin un campeón de Grand Slam
Lo que en su día fue una fábrica de leyendas como Sampras, Agassi, Connors o McEnroe se ha convertido en un desierto incapaz de coronar a un tenista.

Taylor Fritz, en Wimbledon 2026
Desde que Andy Roddick alzó al cielo el título del US Open en la Arthur Ashe en septiembre de 2003, ningún otro tenista estadounidense ha conseguido volver a triunfar en un Grand Slam. La derrota de Taylor Fritz frente al alemán Alexander Zverev en los cuartos de final de Wimbledon 2026 no ha hecho más que prolongar una sequía que dura casi 23 años.
El tenis individual masculino estadounidense se encuentra en el momento más crítico de su historia. Lo que un día fue un imperio de la mano de Jimmy Connors, John McEnroe, Pete Sampras y Andre Agassi entre la década de 1970 y el comienzo del siglo XXI, ahora es un desierto donde no parece haber ningún oasis.
En estas más de dos últimas décadas, mientras aparecieron figuras como las hermanas Venus y Serena Williams o Coco Gauff que lograron éxitos en el cuadro femenino de los cuatro grandes torneos, en el masculino no ha irrumpido esa figura notable que devolviese a Estados Unidos a lo más alto del tenis mundial.
Seis finales, seis derrotas
Tras aquella solvente victoria de Roddick en el partido por el título del US Open en 2003 —frente al español Juan Carlos Ferrero—, el nombre de un estadounidense ha estado presente en otras seis finales de Grand Slam, aunque la fortuna nunca estuvo de su lado. Seis intentos que acabaron con seis derrotas, teniendo en cinco de ellas al mismo verdugo: Roger Federer.

Federer y Roddick protagonizaron una de las finales de Wimbledon más épicas de la historia en 2009
- Wimbledon 2004. Roddick fue derrotado por Federer en cuatro sets (4-6, 7-5, 7-6 y 6-4).
- Wimbledon 2005. De nuevo, Roddick cayó frente a Federer, en esta ocasión en tres sets (6-2, 7-6 y 6-4).
- US Open 2005. Agassi planteó una ligera resistencia frente a Federer, aunque terminó perdiendo en cuatro sets (6-3, 2-6, 7-6 y 6-1).
- US Open 2006. Federer consiguió su tercer título consecutivo al imponerse a Roddick en cuatro sets (6-2, 4-6, 7-5 y 6-1).
- Wimbledon 2009. La última vez que Roddick cedió frente a Federer en una final de Grand Slam, aunque en esta ocasión hizo sudar al suizo hizo sudar al suizo tras estirar el partido hasta el quinto set (5-7, 7-6, 7-6, 3-6 y 16-14).
- US Open 2024. El último intento lo tuvo Fritz, quien fue claramente superado por el italiano Jannik Sinner en tres sets (6-3, 6-4 y 7-5).
Un 'big three' que monopolizó el tenis las últimas dos décadas
La prolongada sequía que arrastra el tenis masculino estadounidense, incapaz de coronar a un campeón de Grand Slam desde la temporada 2003, no se debe a una falta de talento en sus filas, sino que es consecuencia de una de las mayores anomalías históricas del deporte. El vacío de títulos en estas citas es la consecuencia directa del dominio absoluto del ya mencionado Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic. Los tres astros, señalados por gran parte de la crítica profesional y aficionada como los mejores de la historia, conformaron un big three que monopolizó el circuito masculino y que se repartió prácticamente todos los grandes disputados durante dos décadas.
La coincidencia temporal con esta terna truncó las aspiraciones de múltiples tenistas que, en cualquier otra época, habrían sumado múltiples títulos mayores a sus vitrinas. Estados Unidos, acostumbrado históricamente a liderar el tenis mundial, vio cómo sus figuras emergentes y sus raquetas más prometedoras se estrellaban una y otra vez contra el techo de cristal impuesto por el suizo, el español y el serbio.

John Isner y Novak Djokovic se saludan tras jugar un partido en 2015
Ejemplos de esas víctimas son James Blake, quien llegó a ser el número 4 del ranking ATP en 2006, y Mardy Fish, quien alcanzó el número 7 en 2011. Tampoco consiguieron derribar a Federer, Nadal o Djokovic en uno de los cuatro grandes Sam Querrey ni John Isner, otro estadounidense que fue top ten —número 8 en 2018— y quien se retiró hace tres años siendo el tenista con más aces de la historia de la ATP.
¿Quién puede acabar esta sequía?
En la actualidad hay varios jugadores estadounidenses que, con una edad algo ya avanzada para empezar a triunfar, pueden sorprender y conquistar un Grand Slam antes de que comiencen a desaparecer del primer plano del panorama tenístico. A sus 28 años, Fritz es uno de ellos, y es el único que, hasta la fecha, ha sido capaz de aterrizar en la final de uno de los cuatro grandes torneos. También está Frances Tiafoe (28 años), Tommy Paul (29) y Sebastian Korda (26), aunque, objetivamente, sus opciones son más remotas.
Luego están los más jóvenes, grupo en el que hay uno sobre el que están puestas todas las esperanzas: Ben Shelton. A sus 23 años, actualmente ocupa la quinta plaza del ranking ATP, solo superado por Sinner, Carlos Alcaraz, Zverev y Felix Auger-Aliassime. Sus señas de identidad son su devastador servicio —característica de muchos de los tenistas estadounidenses—y su potencia física, que le hace ser versátil en todas las superficies. Ya ha alcanzado dos semifinales de Grand Slam (en el US Open 2023 y en el Abierto de Australia 2025).

Taylor Fritz y Ben Shelton, tras un partido en 2026
Luego está Learner Tien. Con apenas 20 años, es otra de las realidades más fascinantes del circuito masculino. Ya ha conseguido situarse entre las 20 mejores raquetas del mundo. No hay que descartar los nombres de Alex Michelsen (21 años), Ethan Quinn (22), Brandon Nakashima (24) y Zachary Svajda (23),