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Hecatombe ‘Azzurri’: Italia se queda afuera de un tercer mundial consecutivo a manos de Bosnia

La Nazionale, dirigida por la leyenda Gennaro Gattuso, se quedó afuera por penales tras un partido hipersufrido, donde los bosnios cargaron con el peso ofensivo del encuentro decisivo.

Los jugadores italianos en el césped tras la nueva eliminación

Los jugadores italianos en el césped tras la nueva eliminaciónZUMAPRESS.com / Cordon Press

Emmanuel Alejandro Rondón

Una generación de jóvenes en Italia aún no ha visto al seleccionado ‘Azzurri’ en una Copa del Mundo de la FIFA y, al menos, tendrá que esperar hasta 2030 para verla en la máxima competición de selecciones. En esta ocasión, la hecatombe de La Nazionale fue en la final del repechaje europeo, en el pequeño estadio Bilino Polje, en la ciudad de Zenica, a manos de la Bosnia y Herzegovina de Edin Dzeko, Tarik Muharemović, Ermedin Demirovic y Amar Dedic, que se impusieron al seleccionado italiano por 4-1 en los penales tras un sufridísimo encuentro que había terminado 1-1 en el tiempo regular.

Para mayor drama, todo había arrancado bien para el conjunto dirigido por Gennaro Gattuso, que se puso en ventaja a los 15’ gracias a un tanto del goleador Moise Kean, quien había recibido un buen pase de Barella tras previo error del guardameta Vasilj. Kean, que definió al ángulo, también había marcado en el 2-0 ante Irlanda del Norte en la semifinal del repechaje.

Tras ese tanto, Italia simplemente desapareció. Bosnia, que había sufrido para vencer a Gales en la ronda anterior, empezó a presionar alto y manejar mejor la pelota. Italia no respiraba ni encontraba juego en un contexto de nerviosismo e intensa dinámica bosnia. Fueron varias ocasiones para los locales de la misma manera: juego lateral, centros pasados y complejidad para la nerviosa línea defensiva italiana conformada por Mancini, Calafiori y Bastoni.

Fue el defensor del Inter, que jugó de líbero —posición no habitual para él—, el encargado de complicar sobremanera el trámite para su equipo. A los 41’, tras un mal saque de meta de Donnarumma, Amar Memić se quedó en soledad a campo abierto. Bastoni, último hombre, se arriesgó con una barrida temeraria —e innecesaria— y terminó derribando al bosnio. Para el principal, la decisión fue clara: roja directa.

Desde allí, Italia solo pudo sufrir e intentar aguantar el resultado. Gattuso, que se le está cuestionando por sus decisiones desde el planteamiento, pasando por los cambios, hasta los elegidos en los penales, decidió sacar a Politano por Palestra, a Kean por Esposito y darle entrada Gatti por Retegui. Esos cambios le hicieron bien a Italia, que encontró juego aéreo, velocidad y descarga. Sin embargo, otras dos decisiones en el medio sector, las entradas de Cristante y Frattesi, provocaron que La Nazionale diera un paso aún más atrás, perdiera más juega y prácticamente terminara invitando a Bosnia a ir a hacer daño por todo el segundo tiempo.

Y así fue. Donnarumma, que había sacado varias ocasiones en el primer tiempo, tuvo que multiplicarse para salvar a su equipo del empate. A Italia, sin embargo, el plan no le estaba saliendo tan terrible, pues Bosnia se iba quedando físicamente y tuvo en los pies de Kean, Esposito y Dimarco hasta tres oportunidades claras para marcar el 2-0 que hubiese sido lapidario para el conjunto de casa. Pero los goles que no se marcan en un lado se lamentan en el otro. Fue así como a los 79’, en una acción por demás polémica, el delantero Haris Tabaković puso el 1-1 tras un remate de Dzeko con el codo que fue atajado por Donnarumma.

El VAR, que revisó la acción, dio por bueno el gol. La explicación no termina de convencer en Italia: a pesar de que Dzeko remató con el brazo y la acción provoca directamente el 1-1, el remate de Tabaković, proveniente de un rebote, técnicamente es otra acción y el gol terminó siendo validado por los árbitros.

Ya en el tiempo extra, la polémica fue mayor: Palestra, de buen ingreso, se iba contra el arquero Vasilj y, segundos antes de un potencial remate, Muharemović lo derriba en una acción bastante similar a la de Bastoni al borde del área. El árbitro decide amonestar porque, a diferencia de la primera acción, había otro defensor bosnio cerca de Palestra, por lo el árbitro interpretó que Muharemović, a pesar de ser técnicamente último hombre, no cortó una ocasión manifiesta de gol.

A pesar de las polémicas, Italia fue menos que Bosnia, que disparó el doble y tuvo mucho más y mejor la pelota, incluso desde antes de que fuera expulsado Bastoni.

Ya en los penales, la suerte parecía echada. Bosnia se sentía segura y reforzada antes las 15.000 almas que alentaban a su valiente seleccionado. En Italia, la arenga de Gattuso se quedó corta y fue estratégicamente deficiente, pues mandó al jovencísimo Pio Esposito a patear el penal más caliente de los últimos años del fútbol italiano, con la presión de tener a Bosnia 1-0 arriba y tener que marcar para liderar a su equipo. El joven Pio, que había jugado bien durante el encuentro, la mandó a las nubes.

Donnarumma, un especialista, no pudo atajar ni un solo penal. Tonali marcó el suyo y Cristante, un jugador de rol en este seleccionado, estrelló su remate en el palo. Bosnia pasó en el cuarto penal, con Donnarumma rozando una pelota que finalmente se le coló entre los dedos y condenó a Italia a otro Mundial desde casa, muy lejos de lo que marca la historia.

Donnarumma, arquero italiano, se retira desilusionado

Donnarumma, arquero italiano, se retira desilusionadoZUMAPRESS.com / Cordon Press

Una tragedia

Para Italia, el resultado es una tragedia de proporciones abismales. Significa quedarse afuera de un tercer mundial de fútbol de manera consecutiva, la peor racha de su historia y también de cualquier selección ‘grande’ en la historia de los mundiales. Es decir, Italia, en el mejor de los casos, pasará aproximadamente 16 años sin jugar un partido de un Mundial, ya que el último hay que remontarse al 24 de junio de 2014, cuando cayeron ante Uruguay con un gol en solitario de Diego Godín.

​De hecho, ese dato vuelve la historia aún más trágica. Ya que Italia, además de no ir a tres mundiales de forma consecutiva (2018, 2022 y 2026), lleva sin competir seriamente desde que salió campeona en 2006, en aquella final contra Francia decidida desde los once pasos. En 2010, como defensora del título, la ‘Azzurri’ cayó en fase de grupos en un cuadro compartido con Paraguay, Eslovaquia y Nueva Zelanda. En aquella ocasión, Italia perdió un partido y empató dos. Luego, cuatro años más tarde, Italia cayó en el ‘grupo de la muerte’, completado por Inglaterra, Uruguay y Costa Rica, y también quedó eliminada rápidamente. Esa vez, Italia venció en su debut a Inglaterra y luego cayó por 1-0 ante los ticos, la sorpresa de ese torneo, y Uruguay.

​Es decir, Italia lleva 16 años de tragedias mundialistas, con eliminaciones humillantes en repechajes y fase de grupos. Su última gran gloria fue en 2006, cuando se convirtió en la primera selección europea en alcanzar los cuatro títulos mundiales. Desde entonces, no volvieron a pisar los partidos decisivos y sufrieron momentos realmente tristes para la historia de su deporte más tradicional.
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