El Madrid y el PSG clasifican a las semifinales del Mundial de Clubes en una jornada marcada por la terrible lesión de Musiala
El segundo tiempo fue un monólogo del Madrid que desembocaría en un periodo locura en el tiempo de descuento, luego de que el Dortmund anotara el descuento gracias a Maximilian Beier.

Mbappe anotando un gol ante el Borussia Dortmund.
El Real Madrid y el PSG se verán las caras en las semifinales del Mundial de Clubes luego de eliminar a sus rivales alemanes Borussia Dortmund y Bayern Munich respectivamente, en una jornada marcada no solo por los espectaculares goles y las polémicas arbitrales, sino principalmente por la gravísima lesión sufrida por la joven estrella alemana Jamal Musiala, en una escena que le ha dado la vuelta al mundo debido al drama vivido en el terreno de juego, con los jugadores de ambos equipos expresando gestos de horror ante los gritos de dolor por parte del mediapunta del cuadro muniqués.
Dicho momento ocurriría en el primer partido del día, con ambos equipos desplegando un juego propositivo en el que el PSG exhibía su fútbol de máxima presión y transiciones rápidas, mientras que el Bayern desplegaba un fútbol tan ofensivo como asociativo, generando numerosas chances en el área de un equipo de Luis Enrique que culminaría con los defensores Willian Pacho y Lucas Hernández expulsados, por un Anthony Taylor que claramente no tuvo un buen día en la oficina.
Si bien ambos equipos mostraron un gran fútbol en el primer tiempo, el partido se vería enteramente ensombrecido los minutos de descuento, cuando en un balón dividido el arquero Gianluigi Donnarumma se lanzó aparatosamente a sobre el balón, con toda su humanidad cayendo sobre el tobillo izquierdo de Musiala, fracturándolo de una forma tan salvaje como escalofriante. La jugada, además, representaba un claro penal del que poco se hablará ante la gravedad de lo ocurrido con el joven alemán, quien se perderá entre 4 y 6 meses.
Ya en el segundo tiempo, las ocasiones de gol se repartieron entre arco y arco hasta que la promesa parisina Desiré Doué clavó un zurdazo rastrero al fondo de la red en el minuto 78, ante un Manuel Neuer que poco pudo hacer. Los minutos posteriores al gol tuvieron todos los ingredientes: un Bayern atacando y un PSG contragolpeando, las expulsiones de Pacho y Hernández, y la sentencia en el minuto 98 por parte de un Ousmane Dembelé que debutaba en la competición y demostraba por qué ha sido la máxima estrella del equipo de Luis Enrique.
La idea de Alonso ya cuela
El segundo y último partido de la jornada fue la reedición de la final de la Champions League 2024, con un Madrid en plena transición y un Dortmund que por enésima vez busca encontrar su lugar en el mundo ante la dura realidad de ver a su entrenador o buena parte de sus estrellas marcharse a equipos más grandes casi cada año. En este contexto, y con un equipo blanco disputando apenas su quinto partido bajo el mando de Xabi Alonso, comenzaba un partido que vería abrir el marcador al minuto 10, luego de que un gran centro de un Arda Guler reconvertido a centrocampista organizador fuese aprovechado por el jugador sorpresa del torneo: Gonzalo García, un talentoso delantero de La Fábrica que con esta anotación se convierte en el goleador del Mundial de Clubes con cuatro goles, demostrando que el talento canterano en España no solo se manifiesta en Cataluña.
Tan solo diez minutos después de este gol, el Madrid anotaría el segundo por parte de Fran García, quien a la postre sería elegido jugador del partido no solamente por el gol sino también por el hecho de haber rendidos en todos y cada uno de los aspectos del juego. Su anotación representó de la forma más explícita la manera en que el sistema de juego de Alonso empieza a funcionar más rápido de la esperado, al tratarse del típico gol de todo equipo que juega con línea de tres: transiciones rápidas, desborde de uno de los carrileros que ejecuta un centro al área-Trent Alexander Arnold en este caso-, y remate del otro carrilero que interioriza.
El segundo tiempo fue un monólogo del Madrid que desembocaría en un periodo de locura en el tiempo de descuento, luego de que el Dortmund anotara el descuento gracias a Maximilian Beier, solo para ver como el equipo blanco anotaba el tercero con un Kylian Mbappe que remataba de media tijera otro exquisito centro de un Arda Guler que promete ser uno de los jugadores a seguir esta temporada. Dos minutos más tarde el central Dean Huijsen cometería un claro que penal que el árbitro Ramón Abatti no solo sancionaría, sino que castigaría ron roja.
Quien no perdonaría sería Serhou Guirassy, quien anotaba su tercer tanto en el torneo y le daba esperanzas al Dortmund. Y si bien muchos creían que no ocurriría más nada al tratarse del minuto 98 y a pocos segundos de terminar el encuentro, lo cierto es que el cuadro alemán tuvo el empate en los pies de Marcel Sabitzer, en un remate que en cualquier otro partido y contra cualquier otro rival habría terminado dentro de la red de no ser por Thibaut Courtois, quien una vez más salvó al Madrid, de la misma forma en que el superhéroe salva a la damisela en apuros en esos cómics y esas ficciones que cada vez son menos comunes y paradójicamente más atemporales.