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California quiere prohibir la venta de coches de gasolina en 2035

El radical Gavin Newsom vuelve a recurrir al mantra de la "crisis climática" para defender una medida que ha puesto en pie de guerra a 17 estados republicanos.

Las autoridades de California quieren prohibir la venta de coches nuevos de gasolina para el año 2035. La Junta de Recursos Atmosféricos de California (CARB) votará este jueves la nueva normativa que obligará a que el 100% de los coches nuevos que se vendan en el estado en 2035 sean de los considerados cero emisiones.

La norma obligará a que ya en 2026 el 35% de los coches nuevos vendidos en el estado sean cero emisiones. En 2028 serán el 51% y en 2030, el 68%.

La medida cuenta con el apoyo incondicional del gobernador demócrata, el radical Gavin Newsom, que en declaraciones a The New York Times afirmó:

La crisis climática tiene solución si nos centramos en las grandes y audaces medidas necesarias para frenar la marea de la contaminación por carbono.

Newsom considera que la prohibición de los coches de gasolina es una de esas "audaces medidas".

La Administración Obama, con Biden en la presidencia, permitió mediante una exención legal que California impusiera normas más radicales que las federales con respecto a la contaminación y la limitación de automóviles. Una exención que fue paralizada por la Administración Trump en 2019 pero que ahora ha sido reactivada. Esta exención es la que permite a California impulsar esta nueva normativa que obliga a los fabricantes de automóviles a construir y vender más vehículos eléctricos.

Sin embargo, existe una oposición legal a esos planes. 17 estados liderados por republicanos demandaron para anular la exención de California, lo que anularía la nueva política en un proceso judicial que está pendiente de resolverse.

Hasta enconces, si salen adelante los planes de Newsom, otros 12 estados demócratas podrían adoptar iniciativas similares. Según destaca el NYT, se espera que otros cinco estados sigan la senda de California este mismo año. Massachusetts, Washington y Nueva York ya han mostrado su interés.

Guerra a los coches de gasolina y escasez de alternativas

La normativa sólo se aplica a la venta de coches nuevos. No prohíbe en principio la venta de coches de gasolina usados ni que los californianos compren estos vehículos fuera del estado. Sin embargo, supone en la práctica una importante limitación al vehículo de gasolina. Aunque varios países, como Canadá, Gran Bretaña, Francia y España, han fijado objetivos para eliminar la venta de nuevos vehículos de gasolina entre 2030 y 2040, ninguno tiene regulaciones tan estrictas como las de la propuesta californiana. Será la única administración del mundo que proscribe los vehículos de gasolina.

Ahora bien, Newson y sus ultras deberán superar numerosos obstáculos para cumplir sus objetivos. California apenas tiene 80.000 estaciones de carga de vehículos eléctricos en lugares públicos, muy lejos de las 250.000 que quiere tener para 2025. La Alianza para la Innovación en la Automoción, que representa a muchos de los principales fabricantes de automóviles, ha advertido de la falta de infraestructuras y de materiales necesarios para fabricar las baterías, así como de los problemas en las cadenas de suministro, circunstancias que pueden provocar graves problemas en el Golden State.

Por otra parte, conducir un costoso vehículo eléctrico en distancias largas hoy en día requiere una cuidadosa planificación sobre dónde parar y cargar. Planificación que no está al alcance del trabajador medio, que tampoco puede permitirse económicamente disponer de un carro de esas características.

Guerra contra la gasolina

La guerra contra el coche de gasolina se suma al ataque progresista contra este combustible.  Varias ciudades de California están prohibiendo la instalación de nuevas gasolineras con la excusa de luchar contra el cambio climático. A pesar de sufrir una inflación del 8,5% y en plena crisis energética, los progresistas insisten en dictar políticas que encarecerán el suministro de combustible.

Entre tanto, California relega las cruciales centrales térmicas en favor de la energía solar, la eólica y otras fuentes de energía consideradas más limpias pero muchísimo menos eficientes. Altos funcionarios de energía advirtieron de que el estado podría quedarse sin energía durante los días más calurosos del verano, algo que ya sufrió en agosto de 2020.