El mundo "está fallando" en frenar la obesidad infantil: un desafío urgente de salud pública
El incremento refleja una crisis que se ha acelerado en las últimas décadas, incluso en países de ingresos bajos y medios donde la expansión de dietas poco saludables y estilos de vida sedentarios está transformando el perfil nutricional de las poblaciones jóvenes.

Un niño en Australia pidiendo comida procesada en un establecimiento (Archivo)
En el marco del Día Mundial de la Obesidad este 4 de marzo, el Atlas Mundial de la Obesidad 2026 revela un panorama alarmante: más de uno de cada cinco niños y adolescentes de 5 a 19 años (20,7%) en todo el mundo vive con sobrepeso u obesidad, cifra que ha aumentado significativamente desde 2010, cuando era aproximadamente 14,6%.
Este incremento refleja una crisis que se ha acelerado en las últimas décadas, incluso en países de ingresos bajos y medios donde la expansión de dietas poco saludables y estilos de vida sedentarios está transformando el perfil nutricional de las poblaciones jóvenes.
Proyecciones aterradoras para 2040
El Atlas proyecta que si no se toman medidas contundentes:
- 507 millones de niños en edad escolar vivirán con sobrepeso u obesidad para 2040.
- De ellos, 57,6 millones mostrarán signos tempranos de enfermedad cardiovascular, y 43,2 millones indicios de hipertensión relacionados con el exceso de peso.
- Al menos 120 millones de niños podrían presentar signos tempranos de enfermedades crónicas como hipertensión o afecciones cardiovasculares debido al sobrepeso y la obesidad.
Estos datos confirman que la obesidad infantil ya no es un problema pasajero ni exclusivo de países ricos, sino una amenaza global de salud con graves consecuencias a corto y largo plazo.
Una epidemia de obesidad más allá de los números
- Enfermedades cardiovasculares
- Hipertensión
- Diabetes tipo 2
- Problemas metabólicos y hepáticos
Estos riesgos no solo ponen en peligro la salud física de las generaciones más jóvenes, sino que también pueden afectar su bienestar emocional, autoestima y calidad de vida a largo plazo.
Por qué el mundo está "fallando"
La Federación Mundial de la Obesidad advierte que el incremento persistente de la obesidad infantil se debe en parte a una insuficiente acción política y de salud pública para:
- Prevenir el exceso de peso desde edades tempranas
- Monitorear y tratar eficazmente a quienes ya viven con sobrepeso u obesidad
- Reducir la exposición de los niños a factores de riesgo como alimentos y bebidas con alto contenido de azúcar
A pesar de que se amplió el plazo para alcanzar el objetivo global de detener el aumento de la obesidad infantil hasta 2030, la mayoría de los países todavía está fuera de la trayectoria necesaria para alcanzar esa meta.
Propuestas de acción para revertir la tendencia
Según el Atlas, se requieren políticas públicas fuertes y coordinadas, entre las cuales destacan:
- Impuestos sobre bebidas azucaradas
- Restricciones a la comercialización de alimentos poco saludables dirigida a niños (incluidas plataformas digitales)
- Protección y promoción de la lactancia materna
- Estándares de alimentación más saludables en las escuelas
- Mayor acceso a actividades físicas y recomendaciones activas
- Integración de estrategias de prevención y atención en los sistemas de salud primaria
Países con más niños con obesidad y sobrepeso en 2025-2026
- China: ~62 millones de niños con alto BMI (incluyendo 33 millones solo obesidad).
- India: ~41 millones con alto BMI (unos 14 millones solo obesidad).
- Estados Unidos: ~27 millones con alto BMI (aprox. 13 millones solo obesidad).
Otras naciones con más de 10 millones de niños con alto BMI incluyen Indonesia, Pakistán, Brasil, Egipto, México, Nigeria y la República Democrática del Congo.
Estas cifras posicionan a China, India y Estados Unidos como los países con mayor número absoluto de menores con sobrepeso u obesidad en 2025–2026.
Sociedad
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Un llamado de la Federación Mundial de la Obesidad
Johanna Ralston, directora ejecutiva de la Federación Mundial de la Obesidad, subraya que "el aumento de la obesidad infantil en todo el mundo demuestra que no hemos tomado en serio una enfermedad que afecta a uno de cada cinco niños" y hace un llamado urgente a los gobiernos para intensificar medidas de prevención, gestión y atención para proteger la salud de las generaciones futuras y evitar que millones de niños queden condenados a vivir con enfermedades crónicas relacionadas con el peso.
Los datos del Atlas Mundial de la Obesidad 2026 pintan un cuadro preocupante: la obesidad infantil ha dejado de ser una cuestión aislada para convertirse en un problema sanitario de alcance global con proyecciones devastadoras si no se actúa con determinación ahora.
El reto no es solo reducir cifras, sino transformar entornos sociales, económicos y culturales para garantizar que los niños crezcan en condiciones saludables, accesibles y sostenibles.