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Moshe Phillips

Cómo la educación pública se volvió contra Israel

El 'Proyecto Educativo Zinn', que da forma a las narrativas en las aulas, describe la historia de EEUU e Israel principalmente a través de la lente del colonialismo y el racismo.

Imagen de archivo de un aula

Imagen de archivo de un aulaPA Wire/PA Images/Cordon Press.

Entre los acontecimientos más chocantes ocurridos en Estados Unidos en los dos años desde los atentados terroristas del 7 de Octubre se encuentra el auge del sentimiento antiisraelí en las aulas de las escuelas públicas, en los sindicatos de profesores y en las reuniones de los consejos escolares locales.

Justo cuando la semana pasada se conocía la noticia del alto al fuego y la liberación de los rehenes, el New York Post informaba de que el sindicato de profesores NEA "envió a sus aproximadamente 3 millones de miembros un repugnante correo electrónico que contenía un mapa que borraba completamente a Israel y lo etiquetaba como Palestina".

Fue la última de una larga lista de acciones indignantes contra el Estado judío por parte de la comunidad educativa pública. Desde la invasión dirigida por Hamás del sur de Israel el 7 de octubre de 2023, se ha trazado una línea entre quienes condenan inequívocamente el terrorismo y quienes se equivocan. Trágicamente, la Asociación Nacional de Educación (NEA) y la Federación Americana de Profesores (AFT) -los dos mayores sindicatos de profesores de Estados Unidos- se han situado en el lado equivocado de esa línea. Mediante declaraciones públicas, resoluciones internas y votaciones selectivas, estos sindicatos han traicionado la claridad moral que exigen tales atrocidades.

La decisión de la NEA en su Asamblea de Representantes de 2025 de adoptar el "New Business Item 39", que compromete a la organización a "no utilizar, respaldar ni publicitar materiales de la Liga Antidifamación" ni a participar en sus programas, elimina herramientas esenciales en la lucha contra el antisemitismo. Rechazar la colaboración basándose en gran medida en el agravio ideológico, especialmente en un momento en que el antisemitismo ha ido en aumento desde el 7 de Octubre, es indefendible.

"Hay que controlar lo que enseñan los profesores. No hay alternativa".

Las propuestas de resolución y las declaraciones de la NEA y la AFT quitan importancia a la campaña de asesinatos en masa, violaciones y secuestros de Hamás, o presentan la conducta israelí como moralmente equivalente a la de los terroristas contra los que luchan. La AFT hablando sobre una "ocupación", cuando Israel abandonó unilateralmente Gaza en 2005, y a menudo enmarca las acciones israelíes como gratuitas en lugar de reconocer plenamente la invasión terrorista inicial y la actual crisis de los rehenes.

En julio, la AFT puso en marcha el "Fondo de Ayuda para Catástrofes de la AFT para Ayuda Humanitaria a Gaza" sin mencionar una sola palabra sobre el sufrimiento de las familias israelíes.

También en julio, la NEA fue noticia por un nuevo manual que no mencionaba a los judíos entre los 12 millones de víctimas del Holocausto, sin tener en cuenta que los nazis asesinaron sistemáticamente a 6 millones durante la Segunda Guerra Mundial. Simultáneamente, el manual describía el establecimiento del Estado de Israel en 1948 como una nakba ("desastre" o "catástrofe") y afirmaba falsamente un "desplazamiento forzoso y violento y la desposesión de al menos 750.000 palestinos".

Con estas votaciones y declaraciones, la NEA y la AFT no sólo no proporcionan un verdadero liderazgo moral, sino que son cómplices de la promoción de narrativas que deshumanizan y deslegitiman. En la guerra siempre hay tragedias y complejidades. Pero también hay violaciones claras de los derechos humanos, y elegir la ambigüedad o la indignación selectiva ante ellas es una elección. Una elección inmoral.

Howard Zinn y las generaciones de profesores de izquierdas

¿Cuál es el origen de todo este extremismo antiisraelí? Una influencia importante fue Howard Zinn, autor de A People’s History of the United States (o La otra historia de los Estados Unidos). Profesor y crítico declarado de Israel, fallecido en 2010, describe al Estado judío como un agresor colonial y enmarca habitualmente el conflicto palestino-israelí en términos claramente unilaterales y antiisraelíes.

En su ensayo de 2002 "The Others" ("Los Otros"), comparaba las políticas israelíes hacia los palestinos con el apartheid y el racismo estadounidense, y acusaba a Israel de "limpieza étnica" al tiempo que ignoraba en gran medida el terrorismo y los problemas para la seguridad israelí. La obra de Zinn se asigna ampliamente en los programas de formación de profesores, dando forma a una visión del mundo en la que las democracias occidentales -incluido Israel- son vistas como opresoras por defecto.

Su legado sigue normalizando el sesgo antiisraelí entre demasiados educadores estadounidenses, contribuyendo a la erosión de la claridad moral en torno al antisemitismo, el terrorismo y el derecho de Israel a la autodefensa.

Rethinking Schools ("Repensar las Escuelas") -una revista educativa y editorial de extrema izquierda- distribuye materiales radicales en las aulas de todo el país a través del Proyecto Educativo Zinn, sólo uno de los muchos esfuerzos antiisraelíes dirigidos al profesorado que deberían ser denunciados. Este proyecto utiliza los argumentos de Zinn, que describen la historia de Estados Unidos e Israel principalmente a través de la lente del colonialismo y el racismo, para dar forma a las narrativas en el aula. Rethinking Schools publica regularmente planes de lecciones y artículos que reflejan el enfoque basado en la ideología de Zinn, reforzando las perspectivas anti-israelíes en la educación K-12. Al hacerlo, amplifica la influencia de Zinn sobre generaciones de profesores de izquierdas.

Los extremistas de Rethinking Schools están hipercentrados en Israel. Han dedicado dos de los últimos siete números a atacar el sionismo y a principios de este año publicaron un libro titulado Teaching Palestine. No se trata de un fenómeno nuevo; los artículos antiisraelíes de la revista se remontan al menos a 2016.

Cuando se escriba la historia de la eclosión de ataques contra Israel y antisemitismo en los campus universitarios estadounidenses después del 7 de Octubre, los historiadores no tendrán que mirar muy lejos para entender cómo los estudiantes se radicalizaban incluso antes de pisar una universidad.

Hay que vigilar lo que enseñan los profesores. No hay alternativa. Ahora somos testigos de las consecuencias de no hacerlo.

Moshe Phillips, veterano activista y autor pro-Israel, es el presidente nacional de Americans For a Safe Israel (AFSI). Sus artículos de opinión y cartas han sido ampliamente publicados en Estados Unidos e Israel.

© JNS

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