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VOZ

ANÁLISIS

Christine Lagarde anuncia su salida del BCE en febrero: la decisión reaviva el debate sobre la gobernanza tecnocrática en Europa

En sus declaraciones al término de la rueda de prensa habitual sobre política monetaria del BCE celebrada el jueves, Lagarde afirmó que dimitía para poder dedicarse a la política.

Christine Lagarde anuncia su salida del BCE en febrero: la decisión reaviva el debate sobre la gobernanza tecnocrática en Europa

Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE)AFP.

Carlos Dominguez
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La presidente del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, anunció este jueves que dejará el cargo el 7 de febrero de 2027, nueve meses antes de que concluya su mandato. Tras comunicar la decisión al Consejo de Gobierno y al presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, Lagarde confirmó que dimite para poder intervenir en política.

Desde una perspectiva crítica con el entramado institucional europeo y global, la trayectoria de Lagarde ilustra la continuidad de un modelo de gobernanza tecnocrática. Su paso por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Gobierno francés y el BCE, y las especulaciones sobre un posible salto al Foro Económico Mundial (WEF), refuerzan la percepción de una elite que circula entre organismos supranacionales con limitada rendición de cuentas democráticas directas.

Una carrera forjada en organismos sin control electoral directo

Lagarde llegó al BCE en noviembre de 2019 tras haber dirigido el FMI y haber sido ministra de Finanzas de Francia. Su salida anticipada le permite, según ella misma declaró, recuperar la libertad de expresión y "la libertad de intervenir en asuntos que no son de política monetaria".

En una rueda de prensa este jueves, recogida por la agencia AFP, afirmó que no cree poder "permanecer neutral" en el actual contexto político. La institución confirmó que el proceso de sucesión comenzará de inmediato para garantizar una transición ordenada antes de las elecciones presidenciales francesas de abril, en las que la candidata soberanista Marine Le Pen lidera las encuestas.

La dimisión y el calendario político francés

Lagarde ha descartado presentarse ella misma a la presidencia de Francia. El mes pasado dijo al diario francés La Croix que hacerlo "no sería una buena idea". Diversos medios apuntan a que podría asumir la dirección del Foro Económico Mundial, organizador de la cumbre de Davos.

El presidente francés Emmanuel Macron elogió este jueves su "compromiso europeo" y su liderazgo "determinado", y pidió que la sucesión se prepare "de manera ordenada y equilibrada". Antonio Costa destacó que, "a través de una pandemia global, una guerra en Europa, crisis energéticas y choques inflacionarios", Lagarde había proporcionado "una dirección firme".

Inflación, tipos de interés y la respuesta tardía

El mismo día del anuncio, Lagarde informó de que el Consejo de Gobierno del BCE había debatido una posible subida de tipos, pero decidió mantenerlos sin cambios por unanimidad ante la estabilidad de la inflación subyacente y la elevada incertidumbre.

La inflación de la zona euro sigue cerca del doble del objetivo del 2 %. Durante el mandato de Christine Lagarde, el BCE gestionó la respuesta a la pandemia de covid y al fuerte repunte de precios de 2022, cuando la inflación superó el 10 % tras la invasión rusa de Ucrania.

El organismo recibió entonces duras críticas por la lentitud de su reacción inicial. Durante meses insistió en que el alza era "transitoria" y mantuvo una política muy expansiva, a diferencia de la Reserva Federal o el Banco de Inglaterra, que comenzaron a subir tipos antes. Solo a partir de julio de 2022, con la inflación ya desbocada, el BCE inició un ciclo acelerado de subidas. Ahora, el contexto se complica de nuevo con las consecuencias energéticas de la guerra de Estados Unidos contra el régimen iraní y las tensiones sobre las finanzas públicas francesas.

El proceso de sucesión y la continuidad del modelo

Entre los nombres que suenan para sucederla figuran el exgobernador del banco central de los Países Bajos, Klaas Knot, y el español Pablo Hernández de Cos, actual presidente del Banco de Pagos Internacionales. Un diplomático europeo señaló que Knot es el favorito por su experiencia en la gestión de crisis. Se espera que los líderes de la UE cubran de forma conjunta las vacantes que se producirán en el Comité Ejecutivo, incluida la de la economista jefa Philip Lane y la de Isabel Schnabel. El analista Holger Schmieding, de Berenberg, prevé que el paquete de nombramientos se cierre como muy tarde en la cumbre europea del 17 y 18 de diciembre.

La salida anticipada de Lagarde no interrumpe el circuito. Confirma, una vez más, que las mismas figuras que han transitado por el FMI, los gobiernos nacionales y el BCE pueden reaparecer en foros globales sin que los ciudadanos de la zona euro hayan votado directamente su continuidad. En un momento en el que la inflación sigue alta y Francia se acerca a unas elecciones decisivas, la decisión refuerza la imagen de una gobernanza europea que prioriza la gestión interna de su propia elite sobre la rendición de cuentas clara ante los ciudadanos.

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