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Nuevo golpe al castrismo: sanciones contra un nieto de Raúl Castro y otros recursos estratégicos

La medida fue anunciada por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien acusó a la familia Castro y a funcionarios del aparato represivo cubano de mantener el control sobre recursos económicos en beneficio de una reducida élite de la dictadura.

El exdictador de Cuba Raúl Castro, en 2025

El exdictador de Cuba Raúl Castro, en 2025AFP.

Diane Hernández
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Washington anunció este jueves una nueva ronda de sanciones contra integrantes de la élite gobernante cubana y entidades estatales vinculadas a sectores estratégicos de la economía de la isla. Entre los sancionados figura Fidel Ernesto Castro Calis, de 31 años, nieto del dictador Raúl Castro, además de cinco instituciones y empresas cubanas de los sectores financiero, minero y energético.

La medida fue anunciada por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien acusó a la familia Castro y a funcionarios del aparato represivo cubano de mantener el control sobre recursos económicos en beneficio de una reducida élite del régimen.

Según el comunicado del Departamento de Estado, las nuevas sanciones están dirigidas contra las élites cubanas, los canales financieros y el aparato de explotación de recursos naturales y energéticos que, a juicio de Washington, contribuyen a sostener al Gobierno de La Habana.

Un nuevo miembro de la familia Castro bajo sanciones

Fidel Ernesto Castro Calis es hijo de Alejandro Castro Espín, general de brigada y una de las figuras vinculadas a la estructura de poder cubana. Alejandro Castro Espín también fue sancionado recientemente por Estados Unidos.

Con la nueva designación, Washington extiende las medidas contra la siguiente generación de la familia Castro, mientras mantiene el foco sobre el entorno político, económico y de seguridad que rodea a la cúpula del régimen.

El propio Raúl Castro, de 95 años, continúa siendo una de las figuras centrales de la estructura de poder cubana pese a haber dejado formalmente la dirección del Partido Comunista. El exmandatario apareció públicamente por última vez en La Habana el pasado 13 de agosto, durante los actos por el centenario del nacimiento de su hermano, Fidel Castro.

Raúl Castro fue además señalado formalmente por la Justicia estadounidense en relación con el derribo, en 1996, de dos avionetas de la organización anticastrista Hermanos al Rescate, un incidente en el que murieron cuatro ciudadanos estadounidenses. En aquel momento, Raúl Castro ocupaba el cargo de ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

Golpe a bancos, petróleo y minería

La ofensiva estadounidense alcanza también a cinco entidades cubanas vinculadas con áreas consideradas estratégicas. Entre las designaciones figura el Banco Exterior de Cuba, una institución del sistema financiero estatal.

También fueron incluidos:

  • Comercial CUPET S.A., vinculada al sector energético y petrolero.
  • ABAPET, empresa relacionada con el abastecimiento de la industria petrolera.
  • Nicarotec, vinculada al sector minero.
  • CEXNI, empresa dedicada a actividades relacionadas con la importación y abastecimiento del sector del níquel.

La selección de estas entidades coincide con el objetivo declarado por Washington de actuar sobre los canales financieros y los mecanismos mediante los cuales el régimen administra y explota recursos naturales y energéticos.

Rubio acusa a la élite cubana de concentrar los recursos

En el anuncio de las medidas, Rubio sostuvo que mientras los cubanos enfrentan una situación económica cada vez más precaria, la familia Castro y sus aliados continúan ejerciendo un control significativo sobre la economía de la isla.

​El secretario de Estado afirmó que integrantes de la familia Castro y personas vinculadas al Ministerio del Interior cubano siguen utilizando su posición para mantener el control sobre los recursos económicos del país y beneficiar a un reducido grupo de élites.

​Rubio, de origen cubano, ocupa simultáneamente los cargos de secretario de Estado y consejero de Seguridad Nacional del presidente Donald Trump, y se ha convertido en una de las principales figuras de la Administración estadounidense en la política hacia Cuba.

¿Qué significa estar sancionado por OFAC?

Las designaciones son aplicadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro estadounidense.

La inclusión en la lista de sancionados implica, en términos generales, el bloqueo de los bienes y activos que se encuentren en Estados Unidos o bajo control de personas estadounidenses, así como restricciones a las transacciones con las personas y entidades designadas.

Las sanciones también dificultan las relaciones financieras internacionales de los afectados, debido al riesgo que supone para bancos y empresas mantener operaciones con individuos o entidades sometidos a las restricciones estadounidenses.

En el caso de las empresas estatales sancionadas, la medida busca limitar su acceso a determinados servicios y canales financieros vinculados al sistema estadounidense.

Una excepción para embajadas y consulados extranjeros

En paralelo a las nuevas designaciones, la OFAC introdujo una excepción mediante la Licencia General 4A, destinada a garantizar determinadas operaciones de las embajadas y consulados de terceros países en Cuba.

La licencia permite, entre otras actividades, que esas representaciones diplomáticas puedan recibir fondos procedentes del exterior para financiar sus operaciones corrientes, sin que esas transacciones queden automáticamente afectadas por las nuevas restricciones.

La excepción busca, por tanto, diferenciar las operaciones diplomáticas ordinarias de las actividades económicas de las entidades sancionadas.

La medida llega en medio del pulso entre Washington y La Habana

La nueva ronda de sanciones se produce mientras permanecen estancadas las conversaciones entre Estados Unidos y la dictadura cubana.

La Administración Trump reclama cambios políticos y económicos fundamentales en la isla, mientras que La Habana responsabiliza a las medidas estadounidenses de buena parte de la crisis económica y denuncia lo que califica como un bloqueo petrolero, que se habría sumado al embargo comercial estadounidense vigente desde hace décadas.

Washington, por el contrario, sostiene que sus medidas están dirigidas contra quienes considera responsables de sostener el aparato político, represivo y económico del régimen, y no contra la población cubana.

Más presión sobre la estructura económica del régimen

La nueva ofensiva amplía el alcance de la política de sanciones estadounidense hacia tres áreas fundamentales para el funcionamiento económico del Estado cubano: las finanzas, la energía y los recursos minerales.

​La inclusión de un integrante de la familia Castro añade además una dimensión política a las medidas, al colocar directamente bajo sanciones a otro miembro de la nueva generación vinculada a la cúpula histórica del régimen.

​La nueva ronda de sanciones confirma, en definitiva, que Cuba continúa ocupando un lugar prioritario en la agenda de la Administración Trump y que la presión estadounidense se dirige cada vez más no solo contra funcionarios individuales, sino también contra las estructuras financieras y económicas que sostienen al régimen.
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