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Estados Unidos completa doce noches consecutivas de ofensivas estratégicas contra Irán

La ofensiva estadounidense coincide con una escalada de hostilidades impulsada por las fuerzas iraníes y sus grupos afines en la región.

Esta captura de pantalla, tomada el 22 de julio de 2026 a partir de un video distribuido por el CENTCOM, muestra a las fuerzas estadounidenses lanzando un ataque el 21 de julio de 2026.

Esta captura de pantalla, tomada el 22 de julio de 2026 a partir de un video distribuido por el CENTCOM, muestra a las fuerzas estadounidenses lanzando un ataque el 21 de julio de 2026.US CENTRAL COMMAND (CENTCOM) / AFP.

Andrés Ignacio Henríquez

El Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) anunció el inicio de una duodécima noche consecutiva de incursiones aéreas y de precisión contra objetivos militares dentro del territorio iraní.

La operación, ejecutada bajo la orden directa del presidente Donald Trump, busca degradar de manera sostenida las capacidades del régimen de Teherán para amenazar a la navegación comercial y a las tripulaciones civiles que transitan por las vías marítimas del Oriente Medio.

La ofensiva estadounidense coincide con una escalada de hostilidades impulsada por las fuerzas iraníes y sus grupos afines en la región.

Mientras diversas agencias reportaban explosiones en las cercanías de Bushehr, en el sur de Irán, el ejército de Kuwait —aliado clave de Washington— informó que sus sistemas de defensa aérea debieron intervenir para interceptar drones lanzados por Teherán.

Asimismo, la milicia houthi en Yemen, respaldada por la teocracia iraní, se adjudicó ataques contra dos petroleros en el Mar Rojo, amenazando con bloquear también el estrecho de Bab al-Mandab.

Advertencia directa contra la infraestructura estratégica iraní

Frente a la parálisis parcial del tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, el presidente Trump fijó una postura de tolerancia cero ante las agresiones a buques internacionales. A través de un mensaje público, el mandatario estadounidense estableció un ultimátum operativo para disuadir las provocaciones en el paso estratégico.

"A partir de este momento, cada vez que la República Islámica de Irán dispare contra un barco en el Estrecho de Ormuz, ya sea mediante misiles, cohetes, drones o cualquier otro dispositivo o arma, los Estados Unidos bombardearán y destruirán UNA PLANTA DE ENERGÍA O UN PUENTE", advirtió el jefe de Estado, precisando que las represalias se aplicarán incluso a instalaciones situadas en la capital o sus inmediaciones.

La medida busca cortar de raíz la táctica iraní de desestabilizar los mercados energéticos para forzar concesiones diplomáticas.

Reacción desafiante de Teherán y desestabilización regional

La cúpula de poder en Irán reaccionó con una retórica de confrontación directa. El presidente del Parlamento iraní y negociador jefe, Mohammad Bagher Ghalibaf, lanzó una amenaza velada a los países vecinos y a los mercados globales al sostener que "en una región donde no vendamos petróleo, nadie venderá petróleo", añadiendo que "si nuestra seguridad no está garantizada, ninguna infraestructura estará a salvo".

Por su parte, el canciller Abbas Araghchi prometió responder "ojo por ojo" ante las incursiones de Washington.

A pesar de la retórica del régimen, las acciones militares de Teherán han terminado impactando negativamente a las naciones árabes de la zona. En la última semana, los proyectiles y drones iraníes han alcanzado infraestructura civil y plantas de servicios en Kuwait, Bahréin y Jordania.

Sin embargo, la determinación del estamento militar estadounidense apunta a mantener la presión operativa hasta que la tiranía iraní cese sus ataques piratas y se restablezca de forma definitiva el libre tránsito comercial en las aguas internacionales.

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