De presidente de España a 'embajador del chavismo': cómo Zapatero se convirtió en figura clave del régimen de Maduro (e investigado por tráfico de influencias)
Más de una década después de abandonar La Moncloa, su figura genera un debate completamente distinto: el de su estrecha relación con el chavismo venezolano.

Zapatero y Jorge Rodríguez
Durante años, José Luis Rodríguez Zapatero ha sido visto como un referente para la izquierda española. Sin embargo, más de una década después de abandonar La Moncloa -palacio presidencial de España-, su figura genera un debate completamente distinto: el de su estrecha relación con el chavismo venezolano.
El expresidente del Gobierno español está siendo investigado por tráfico de influencias en el caso del rescate público de la aerolínea Plus Ultra, vinculada a capitales venezolanos, durante la pandemia de covid-19. La información fue confirmada por la Justicia española.
"El gran embajador del régimen de Maduro por el mundo"
De hecho, en noviembre de 2025, El Debate publicó que "la Administración Trump ha incluido al ex presidente español José Luis Rodríguez Zapatero entre lo que denominan las cinco cabezas del régimen actual de Venezuela". De acuerdo con el medio de comunicación, el Gobierno de Trump tiene identificado a Zapatero como "el gran embajador del régimen de Maduro por el mundo".
El giro internacional de Zapatero
Tras dejar el poder en 2011, Zapatero empezó a involucrarse cada vez más en asuntos hispanoamericanos, especialmente en Venezuela. Desde 2016 participó como mediador en distintos procesos de negociación entre el Gobierno chavista y la oposición.
Su papel fue respaldado en algunos momentos por organismos internacionales y líderes regionales, pero también cuestionado por dirigentes opositores que lo acusaban de favorecer los intereses de Maduro o de legitimar procesos electorales señalados internacionalmente.
Con el paso de los años, su presencia en Caracas se volvió habitual. Reuniones privadas con Maduro, participación en diálogos políticos y declaraciones públicas defendiendo la negociación hicieron que buena parte de la oposición venezolana comenzara a referirse a él como una especie de “embajador informal” del chavismo en Europa.
Las críticas que persiguen su figura
El principal reproche hacia Zapatero no ha sido únicamente su cercanía con el oficialismo venezolano, sino el momento en el que decidió mantenerla: mientras organismos internacionales denunciaban detenciones arbitrarias, persecución política y restricciones democráticas en Venezuela.
En distintas ocasiones, dirigentes opositores como María Corina Machado han cuestionado públicamente su imparcialidad como mediador.
En España, su cercanía con el chavismo acabó transformando por completo su imagen pública. Para sectores de derecha y parte del exilio venezolano, Zapatero dejó de ser un expresidente para convertirse en uno de los principales defensores internacionales de Maduro.