El Festival Internacional de Cine de Toronto retira un documental sobre el 7 de Octubre por no tener el permiso de Hamás y para evitar disturbios
"El Festival de Toronto cedió a presiones y amenazas, optando por silenciar y borrar el 7 de Octubre”, afirmó Noam Tibon, protagonista del film.

Barry Avrich en elFestival Internacional de Cine de Toronto en 2019
El Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF, por sus siglas en inglés), considerado el evento más importante de su tipo en el mundo, ha excluido de su programación el documental The Road Between Us: The Ultimate Rescue (El camino entre nosotros: el rescate definitivo), dirigido por el aclamado cineasta judío canadiense Barry Avrich.
La película, que narra las acciones del general retirado Noam Tibon durante y después de la masacre del 7 de Octubre en Israel, fue inicialmente aceptada para formar parte de la selección documental del festival. Sin embargo, según un reporte del medio estadounidense Deadline, la exclusión se debió a la falta de autorizaciones legales para el uso de imágenes grabadas por Hamás y al temor a disturbios de manifestantes proterrorismo.
Noam Tibon, conocido en Israel por su activismo en las protestas contra la reforma judicial impulsada por el Gobierno de Netanyahu, se convirtió en una figura destacada tras los eventos del 7 de Octubre. Aquel día, salió de su casa en Tel Aviv hacia el área de las comunidades cercanas a Gaza, donde se unió a una unidad del ejército israelí en el kibutz Kfar Aza para ayudar en el rescate de los residentes, incluido su hijo, el periodista Amir Tibon.
El documental de Avrich documenta tanto las acciones heroicas de Tibon en el campo de batalla como su oposición al Gobierno en las calles de Israel.
Aunque el film estaba programado para su estreno en el TIFF, la semana pasada se anunció que no formaría parte de la selección oficial.
La justificación del TIFF
Según un comunicado oficial del festival, citado por el periódico israelí Ynet, la exclusión de la película se debió a que la producción no cumplió con los requisitos legales para el uso de materiales filmados, específicamente imágenes grabadas por terroristas de Hamás durante los ataques del 7 de Octubre. Los organizadores argumentaron que estas autorizaciones eran necesarias para proteger al festival de posibles consecuencias legales. Además, expresaron preocupaciones sobre el riesgo de disturbios significativos debido a la sensibilidad del tema, citando la posibilidad de protestas similares a las ocurridas en ediciones anteriores. El festival señaló que estas condiciones buscaban mitigar riesgos legales y garantizar la seguridad durante las proyecciones.
"El Festival de Toronto cedió a presiones y amenazas”
De acuerdo con Deadline, la producción del documental tuvo que aceptar ciertas condiciones para ser considerado en el festival. Entre ellas, se solicitó a los realizadores editar partes del film y eliminar o justificar el uso de imágenes de asesinatos perpetrados por Hamás el 7 de octubre, grabadas por los propios atacantes. Aunque estas imágenes han sido ampliamente difundidas, el festival exigió identificar las fuentes y presentar autorizaciones legales para su uso. Además, se requirió a la producción adquirir un seguro para cubrir posibles demandas legales y contratar seguridad adicional para la proyección debido al riesgo de incidentes.
El equipo de producción de Avrich expresó su consternación en un comunicado a Ynet: "Estamos conmocionados y tristes de que un festival respetado reniegue de su misión y censure sus propias decisiones curatoriales al rechazar nuestro film. El cine es un arte que provoca debate desde cualquier perspectiva, entreteniendo y generando incomodidad. Un festival ofrece la posibilidad de mostrar una obra, y el público decide si verla o no. No somos cineastas políticos ni activistas, somos narradores de historias. Confiamos en nuestro trabajo, distribuiremos la película e invitamos a los espectadores, emisoras y plataformas de streaming a juzgarla por sí mismos".
Noam Tibon también reaccionó ante la decisión, calificándola de indignante: "El Festival de Toronto cedió a presiones y amenazas, optando por silenciar y borrar el 7 de Octubre. Este documental cuenta una historia humana, no política, y refleja la dura realidad del día más terrible en la historia de Israel”. Además, calificó el argumento de que no se podían proyectar las imágenes por falta de autorizaciones como “absurdo” y señaló que constituye un nuevo golpe a las víctimas de ese día.
“La libertad de expresión implica el coraje de mostrar cosas desafiantes, incluso si incomodan a ciertos públicos”, agregó.
“El TIFF, que este año proyecta películas desde una perspectiva palestina, pero censura uno sobre el 7 de Octubre desde una perspectiva israelí, ha fallado moralmente. A pesar de la cobardía de los organizadores, estoy orgulloso de decir que la película se proyectará en Toronto ante un público amplio que conocerá la verdad de esos eventos", subrayó.
Tibon agradeció a Avrich por su valentía y aseguró que trabajarán juntos para llevar el documental a millones de personas en todo el mundo.
La película se proyectará en un evento paralelo al TIFF
A pesar de la exclusión del festival, el documental será proyectado a principios de septiembre en un evento masivo organizado por la comunidad judía de Toronto, abierto al público en paralelo al TIFF.
La Federación Judía de Canadá, indicó Ynet, condenó la medida del TIFF. "Esta vergonzosa decisión envía un mensaje claro: la comunidad judía de Canadá, que ha jugado un papel clave en el festival durante años, ya no es bienvenida. La dirección del festival debe revertir esta decisión de inmediato", afirmó.
Una investigación federal descubre que la Universidad George Washington es "deliberadamente indiferente" al odio a los judíos
La universidad privada ignoró un "ambiente educativo hostil para los estudiantes y profesores judíos, estadounidenses-israelíes e israelíes", manifestó la Administración Trump. "GW no tomó ninguna medida significativa y, en cambio, fue deliberadamente indiferente a las quejas que recibió, la mala conducta que se produjo y los daños que sufrieron sus estudiantes y profesores judíos e israelíes".
El Departamento de Justicia, que al parecer buscó un acuerdo con la Universidad de California en Los Ángeles por un valor de 1.000 millones de dólares, sostuvo que "buscará una reparación inmediata con GW por sus violaciones de los derechos civiles".
"Todo estudiante tiene derecho a la igualdad de oportunidades educativas sin temor al acoso o al abuso", declaró Harmeet Dhillon, fiscal general adjunto de Estados Unidos. "Nadie está por encima de la ley, y las universidades que promulguen discriminación antisemita se enfrentarán a consecuencias legales".