7 de Octubre: un informe revela que Hamás usó la violencia sexual como un arma sistemática y planificada
El ‘Proyecto Dina’ israelí documenta al menos 16 casos de agresiones sexuales graves, incluyendo cuatro episodios de violación grupal. El informe busca establecer una base legal para enjuiciar a los responsables de Hamás. Advertencia: este artículo contiene relatos crudos y perturbadores.

Amit Soussana, víctima de la violencia sexual perpetrada por Hamás
Un informe exhaustivo publicado por el portal de noticias israelí Ynet expone la cruda realidad de la violencia sexual perpetrada por Hamás durante masacre del 7 de Octubre y en el cautiverio. Titulado Proyecto Dina, el documento de 84 páginas, elaborado por expertas del Centro para el Avance de la Mujer de la Universidad Bar-Ilan, en Israel, revela que el grupo terrorista utilizó el abuso sexual como un arma de guerra planificada y sistemática.
Patrones de violencia sexual en múltiples escenarios
El informe documenta al menos 16 casos de agresiones sexuales graves, incluyendo cuatro casos de violación grupal, ocurridos en al menos seis lugares: el festival de música Nova, la carretera 232, la base militar Nahal Oz y los kibutz Reim, Nir Oz y Kfar Aza. Según el reporte, "los claros patrones en la ejecución de la violencia sexual" incluyen víctimas encontradas desnudas o parcialmente desnudas, a menudo con las manos atadas a árboles o postes, y casos de violaciones grupales seguidas de ejecuciones. Además, se reportaron mutilaciones deliberadas en los genitales y, en tres casos, la inserción de objetos metálicos en los cuerpos de las víctimas, lo que sugiere una práctica intencional y repetitiva.
En el cautiverio, los rehenes también sufrieron abusos. Sobrevivientes relataron desnudez forzada, acoso físico y verbal, agresiones sexuales y amenazas de violación o matrimonios forzados. Un testimonio destacado es el de Keith Siegel, quien describió en declaraciones para 60 Minutes cómo los captores afeitaron el vello corporal de los hombres, incluida la zona genital, para despojarlos de su identidad sexual y de género.
Voces de los sobrevivientes y testigos
El informe se basa en testimonios de primera mano, incluyendo los de una sobreviviente de violación en el festival Nova, 15 exrehenes, 17 testigos presenciales o auditivos y 27 rescatistas, además de evidencias visuales. Una sobreviviente, Amit Soussana, relató a medios internacionales cómo fue agredida sexualmente bajo amenaza armada, golpeada y encadenada, mientras su captor la obligaba a reportar su ciclo menstrual. Otra superviviente, Mia Regev, contó a embajadores de la ONU cómo los terroristas de Hamás le arrancaron la ropa y se burlaron de ella. Además uno de los islamistas que la vigilaba le dijo que la mataría si los soldados israelíes se acercaban a donde ellos se encontraban.
Ron Freger, sobreviviente del festival Nova, dijo a Ynet haber escuchado gritos de mujeres desde los arbustos que decían: "‘Me están violando, ayúdenme’". A pesar de su impotencia para intervenir, su relato coincide con otros que describen al menos cuatro casos de violaciones grupales. Muchos de los sobrevivientes, según el informe, sufren un trauma tan severo que aún no pueden compartir sus experiencias.
Evidencias de rescatistas y forenses
Los equipos de rescate, paramédicos y voluntarios de ZAKA (programa de identificación de víctimas de desastres) que llegaron a las escenas de la masacre reportaron hallazgos desgarradores. El informe señala que se hallaron decenas de cuerpos de mujeres desnudas o semidesnudas con signos de violación y con disparos en la zona genital.
También se documentaron quemaduras en los genitales y casos de objetos insertados en áreas íntimas de las víctimas, tanto mujeres como hombres. Estas observaciones, respaldadas por imágenes y videos, refuerzan la conclusión de que los abusos fueron deliberados y coordinados.
Un llamado a la justicia internacional
Las autoras del informe, lideradas por la jurista israelí Ruth Halperin-Kaddari, insisten en que la violencia sexual debe reconocerse como un arma de guerra. "Estamos diciendo en voz alta: la violencia sexual en conflictos es un arma. No es aleatoria, no se dirige solo a individuos y no ocurre sin dirección desde arriba", afirmó Halperin-Kaddari a Ynet.
El informe busca establecer una base legal para enjuiciar a los responsables de Hamás, incluso sin vincular directamente a cada perpetrador con una víctima específica, mediante la responsabilidad penal colectiva.
Ilana Gritzewsky, sobreviviente de Nir Oz, compartió su experiencia en la presentación del informe. "Recuerdo manos que no eran mías tocándome. Grité, y luego oscuridad. Desperté semidesnuda, rodeada de terroristas que me golpearon y tocaron", manifestó. Tras 55 días en cautiverio, afirmó: "No estoy realmente libre, porque la libertad sólo existe cuando nadie tiene que pasar por lo que yo pasé". Su testimonio, junto con el informe, subraya la urgencia de liberar a los rehenes restantes y garantizar justicia.
Un precedente
El Proyecto Dina, según Ynet, no sólo documenta los horrores del 7 de Octubre, sino que también establece un precedente para abordar la violencia sexual en conflictos armados. Al exponer la brutalidad calculada de Hamás, el informe exige que la comunidad internacional actúe para prevenir y castigar estos crímenes, dando voz a las víctimas y sobrevivientes que aún luchan por sanar.
Netanyahu nominó a Trump al Premio Nobel de la Paz
“Quiero expresar el aprecio y la admiración no solo de todos los israelíes, sino del pueblo judío y de muchos, muchos admiradores alrededor del mundo, por su liderazgo: su liderazgo del mundo libre, su liderazgo en una causa justa y su búsqueda de la paz y la seguridad. El presidente tiene un equipo extraordinario, y creo que nuestros equipos, juntos, forman una combinación excepcional para enfrentar desafíos y aprovechar oportunidades. Pero el presidente ya ha logrado grandes oportunidades. Forjó los Acuerdos de Abraham. Está forjando la paz mientras hablamos, en un país y una región tras otra. Así que quiero presentarle, señor presidente, la carta que envié al Comité del Premio Nobel. Es una nominación suya para el Premio de la Paz, que está bien merecido”, comentó el primer ministro israelí durante su reunión en la Casa Blanca con Trump, quien manifestó su agradecimiento y confesó no haber estado al tanto de la nominación.