Operación ETECSA: Las protestas universitarias en Cuba están orquestadas por la inteligencia cubana
Objetivo conseguido: un ejercicio de lavado de reputación y, al mismo tiempo, una nueva entrada de billetes verdes -otro capítulo más en el empuje de la junta militar cubana hacia el capitalismo de estado. El comunismo es el mejor negocio para la élite capitalista.

ETECSA
Las recientes protestas públicas de descontento que tienen lugar en Cuba contra la empresa estatal de telecomunicaciones ETECSA, como aparente consecuencia del aumento de los precios y la dolarización de los servicios de internet, son en realidad creaciones y diseños de la Dirección General de Inteligencia (D.G.I.) cubana, que tienen como objetivo reinventar, dentro y fuera de Cuba, la imagen de la junta militar que "gobierna" el país.
La estrategia de la D.G.I. es provocar y condicionar estas manifestaciones para fomentar la percepción artificial de una movilización ciudadana aparentemente "espontánea" que - "para sorpresa" de los ingenuos- están "permitiendo", ya que, según ellos, el Estado cubano sí es "democrático".
En este caso, es una prioridad de la inteligencia cubana minimizar la posibilidad de emplear la fuerza bruta y, al mismo tiempo, dominar y orquestar la caracterización, el flujo y el desarrollo de estas "manifestaciones" para evitar que se les vayan de las manos: una operación de precisión. No es casualidad que el descontento más ruidoso surja de las universidades cubanas, que son el equivalente a un patio de recreo para los servicios de la policía política cubana.

Estudiantes cubanos
Aclaro que no estoy diciendo que los estudiantes cubanos que alzan la voz sean agentes secretos. Más bien, en este caso, la mayoría de ellos, aunque inconscientemente, están proporcionando las tácticas necesarias para seguir el plan trazado por la inteligencia cubana y el Partido Comunista de Cuba.
Otro elemento clave en el éxito de la Operación ETECSA es contar con el repudio de nosotros -cubanos de la otra orilla- hacia el sistema cubano. Pero eso es natural, es automático. De hecho, esa es la parte más fácil y la que más satisfacción produce a la inteligencia cubana. Somos nosotros, los cubanos fuera de la isla, los que amplificamos su plan y le damos el impulso internacional que necesita: somos su megáfono. Repito: sin el apoyo inconsciente de nosotros, los cubanos de la otra orilla, la estrategia de la DGI fracasa.
En este episodio de blanqueamiento, el "Estado cubano" -dentro y sobre todo fuera de Cuba- intenta proyectarse como un gobierno que, de momento, "sí permite" manifestaciones, "siempre que sean pacíficas y apunten al diálogo desde una perspectiva humanista y cien por ciento cubana"... y luego, bueno, cada cual a su casa.
Su plan habrá tenido éxito cuando, en el momento del "clímax" controlado, el gobierno cubano le diga al pueblo que ha "escuchado" sus demandas democráticas y luego siga con una superficial "flexibilización" de algunas medidas relacionadas con ETECSA (no sin "echarle la culpa a los yanquis").
✊ Hermosos los videos de los estudiantes universitarios en Cuba tirando duro sus opiniones con crítica, fuerza y contundencia, ejerciendo su libre expresión en los espacios de diálogos que se han creado: democracia participativa y directa.
— El Necio (@ElNecio_Cuba) June 6, 2025
USTEDES TIENEN LA PALABRA 🔥
No es difícil comprender que si en Cuba la mayoría de la población no gana más de 10 USD al mes (que no alcanza ni para comer), la inmensa mayoría de los cubanos que pueden pagar a ETECSA los datos móviles dependen de las recargas económicas que hacen nada menos que los cubanos desde el exterior. Ellos son los que, sobre sus hombros, seguirán cargando con la responsabilidad de cubrir en dólares las horas de conectividad de sus familiares en la isla, un salvavidas que busca la nomenklatura cubana ante el total y creciente deterioro de su economía.
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Este es sólo uno de una serie de ejercicios diseñados por la inteligencia cubana y el Partido Comunista de Cuba para lavar su reputación a través de protestas fabricadas dentro de la isla -protestas que contarán con el apoyo de los cubanos en el exterior- con el fin de promover la idea errónea de que el pueblo cubano está, "de manera democrática", ejerciendo pública y vocalmente sus derechos en una "Cuba libre".
Objetivo conseguido: un ejercicio de lavado de reputación y, al mismo tiempo, una nueva entrada de billetes verdes —otro capítulo más en el empuje de la junta militar cubana hacia el capitalismo de estado. El comunismo es el mejor negocio para la élite capitalista.
Enrique Alejandro es analista político.