Enemigos íntimos: seis décadas de hostilidad futbolística
Desde la expulsión de Rattín en Wembley hasta la 'Mano de Dios', los 'Three Lions' y la 'Albiceleste' vuelven a colisionar con una final mundialista en juego

Harry Kane (Inglaterra) y Leo Messi (Argentina)
El destino ha querido que dos conjuntos que arrastran una rivalidad histórica vuelvan a medir fuerzas en el máximo torneo de fútbol del planeta. Inglaterra y Argentina disputarán una de las dos semifinales del Mundial 2026 en el Atlanta Stadium. Un choque que promete ser igual de apasionante que de tenso y en el que muchos de los mejores futbolistas del planeta pelearán cara a cara para llevar a su país a la gran final, que se disputará el 19 de julio en el NYNJ Stadium —oficialmente conocido como MetLife Stadium—.
Esa hostilidad deportiva nació hace seis décadas, en el que es recordado como uno de los mayores 'robos' de la historia del fútbol y que se ha extendido a lo largo de los años con diferentes capítulos.
El nacimiento de la enemistad
Argentina e Inglaterra han tenido disputas en muchos ámbitos a lo largo de la historia, incluido el deportivo. Respecto a este ámbito, esa rivalidad se forjó en el Mundial de 1966 —ya se habían enfrentado en el Mundial de Chile 1962, con victoria para los ingleses—, disputado en tierras británicas. En los cuartos de final, ambos conjuntos se enfrentaron en el mítico estadio de Wembley el 23 de julio, ante la atenta mirada de más de 90.000 espectadores que acudieron para presenciar un encuentro que acabaría formando parte de los episodios más mediáticos y afamados de la historia del fútbol.
Cuando el reloj marcaba el minuto 35 de la primera parte, el alemán Rudolf Kreitlein mostró la tarjeta roja al capitán argentino, Antonio Ubaldo Rattín, cuando solicitaba un intérprete para poder comunicarse con el árbitro, ya que no hablaba ni alemán ni inglés. El árbitro interpretó los enérgicos gestos físicos que hizo el futbolista argentino como amenazas y decidió expulsarlo del partido.
Tras más de diez minutos negándose a marcharse del terreno de juego, Rattín cometió dos actos que alteraron a la delegación y a los aficionados ingleses: se sentó en la alfombra roja destinada exclusivamente a la Reina Isabel II y estrujó con desprecio el banderín de córner, que llevaba los colores británicos. Dos actos que provocaron el nacimiento de la enemistad entre los Three Lions y la Albiceleste.
Aquel encuentro acabó con victoria para un conjunto inglés que acabaría ganando su único Mundial hasta la fecha.
La 'Mano de Dios' y el 'Gol del Siglo'
Dos décadas después, en el Mundial de México 1986, Argentina e Inglaterra volvían a encontrarse en la máxima competición. Y, de nuevo, en los cuartos de final. La suerte fue diferente para ambos conjuntos: en esta ocasión, fue la Albiceleste la que triunfó y los Three Lions los que quedaron eliminados.
El encuentro tuvo un claro protagonista: Diego Armando Maradona. Con la tensión palpable, el Pelusa —como coloquialmente se le conocía— fue el autor de los dos goles que le dieron la victoria a los argentinos. Dos goles que quedaron retratados y fijados en la retina de todo aficionado.
El primero de ellos fue el denominado como la Mano de Dios. En el minuto 51 de partido, Maradona, consciente de la infracción que estaba cometiendo, saltó junto al arquero inglés Peter Shilton y, en lugar de cabecear, empujó la pelota con su mano izquierda. El árbitro no vio la infracción y dio por válido el gol, a pesar de las airadas protestas de los futbolistas ingleses.
Cuatro minutos después llegó el Gol del Siglo. Maradona recibió la pelota en el centro del campo y comenzó a avanzar hasta el arco rival, deshaciéndose de todo rival que trataba de frenarle. Al llegar al área, dejó sentado a Shilton y mandó la pelota al fondo del arco.
Aquella pícara infracción y esa genialidad realizadas por un solo futbolista sirvieron a Argentina para tomarse la revancha dos décadas después y avivar la tensión y hostilidad futbolística con Inglaterra. La Albiceleste acabaría proclamándose campeona.
Los dos últimos enfrentamientos en un Mundial
- En los octavos de final del Mundial de Francia 1998, Argentina eliminó a Inglaterra en la tanda de penales.
- Cuatro años después, en la fase de grupos del Mundial de Corea y Japón 2002, fue Inglaterra la que se impuso.
Así llegan ambos conjuntos a las semifinales
Argentina e Inglaterra aterrizan en las semifinales tras hacer valer su estatus de favoritos. En la fase de grupos, la Albiceleste logró un pleno de triunfos (frente a Argelia, Austria y Jordania), mientras que los Three Lions consiguieron dos victorias (frente a Croacia y Panamá) y un empate (frente a Ghana). Ambos accedieron a la siguiente ronda como primeros en sus respectivos grupos.
Ya en las eliminatorias directas la historia cambió. La Albiceleste necesitó la prórroga tanto en dieciseisavos de final (contra Cabo Verde) como en cuartos de final (contra Suiza) para avanzar, mientras que frente a Egipto en octavos de final necesitó apelar a la épica para eliminarlo. Por su parte, Inglaterra no necesitó prórrogas para seguir con vida, pero le tocó sufrir frente a República Democrática del Congo en dieciseisavos de final, frente a México en octavos de final y frente a Noruega en cuartos de final.
Individualmente, dentro del conjunto hispano está destacando, como no podría ser de otra manera, Lionel Messi. El astro argentino, a sus 39 años, vive un gran momento en el Mundial 2026, habiendo anotado ocho goles y repartiendo dos asistencias. Al otro lado, Harry Kane y Jude Bellingham se están erigiendo como los líderes de Inglaterra.