Voz media US Voz.us

Delcy Rodríguez no puede cooperar con una transición ordenada si no hay más operaciones militares de EEUU dentro de Venezuela

Este lunes, el régimen, ahora en manos de Rodríguez, emprendió una feroz persecución para detener a todo aquel venezolano que haya celebrado o apoyado la operación de Estados Unidos dentro de Venezuela

Delcy Rodríguez se juramentó este 5 de enero.

Delcy Rodríguez se juramentó este 5 de enero.AFP

Donald Trump anunció que Estados Unidos administrará Venezuela, tras la captura de Maduro, y que Delcy Rodríguez, quien este 5 de enero asumió como "presidente encargada" del régimen chavista, cooperará con su administración para avanzar una transición ordenada hacia la democracia.

Cuando se refiere a administrar, Trump habla de, realmente, presionar para que el régimen venezolano, ahora en manos de Rodríguez, cumpla las demandas de Estados Unidos. Y la mayor presión es, sin duda, militar, que se acentúa a niveles astronómicos tras la captura de Maduro, en una operación impecable, ágil y muy contundente.

Aunque es una apuesta grande, en teoría podría funcionar y tiene sentido de acuerdo con los intereses de Estados Unidos. Si no va a haber tropas involucradas en el terreno, la única forma de que Trump pueda lograr una transición en Venezuela que implique el saneamiento del país, el desmantelamiento de las mafias, el regreso de las inversiones estadounidenses y la recuperación de la democracia es con las propias fuerzas que controlan el poder. Pero hay un problema muy grande y se llama Diosdado Cabello.

Hay que entender algo: Maduro, como jefe del régimen chavista, era el celador que mantenía la armonía entre las distintas facciones. La jerarquía en la tiranía venezolana no es vertical.

En ese sentido, sin Maduro, el mayor desafío de alguien como Delcy es demostrar que también puede mantener en convivencia armónica las diferentes mafias, facciones y grupos criminales —mientras al mismo tiempo, según las demandas de Estados Unidos, va poniendo en orden la casa. El reto es gigante. Y es probable que no pueda.

Ella podría tener toda la disposición de colaborar, como han dicho Trump y Rubio; pero, ¿qué pasa si una facción, como la de Diosdado, que domina el ala represiva, no está dispuesta? Habrá caos. Habrá contradicciones.

Este lunes 5 de enero, el régimen, ahora en manos de Delcy Rodríguez, emprendió una feroz persecución para detener a todo aquel venezolano que haya celebrado o apoyado la operación de Estados Unidos dentro de Venezuela. Hasta el momento se reporta, al menos, más de 40 detenidos y más de 14 periodistas desaparecidos.

No pareciera que Estados Unidos estuviera administrando Venezuela, ¿no?

Diosdado Cabello es incontrolable, y esa es una percepción que había incluso cuando el líder del régimen era Maduro. Ahora que está Delcy, es menos probable que lo pueda mantener a raya. Y alguien como Diosdado Cabello es el candidato perfecto a sabotear cualquier proceso de transición. Él se ocupará de que en Venezuela la dinámica criminal no se diluya, la represión se acentúe, el terror impere y nunca haya ley y orden —que es lo que el presidente espera en Venezuela, según le dijo al New York Post.

Entonces, puede que Delcy Rodríguez tenga toda la disposición de cooperar, pero jamás podría lograr los objetivos que reclame la administración si no puede, ella misma, controlar las diferentes facciones dentro del país. 

Lamentablemente, sin una presión absoluta y militar, que incluya a todas las facciones, Delcy Rodríguez jamás será garantía de una transición ordenada. Todos deben pasar por el aro, sobre todo Diosdado Cabello, y de la forma más radical posible. O, quizá, sea necesario que Estados Unidos amplíe las operaciones y, de esa manera, neutralice el liderazgo de ciertas facciones que parecen no estar dispuestas a someterse. 

tracking