Un año del desastroso debate que marcó el fin de la era Biden, y aún nadie responde por la mentira
Los estadounidenses vieron con asombro cómo el presidente, y entonces candidato del Partido Demócrata, luchaba por dar respuestas medianamente aceptables. Tras aquel desastre en vivo, la era Biden llegó a su fin. Hoy, los americanos siguen sin saber quién estaba realmente gobernando.

Joe Biden y Donald Trump / Jeff Kowalsky
"Realmente no sé qué dijo al final de esa frase. Creo que él tampoco sabe lo que dijo", expresó hace un año el presidente Trump refiriéndose a una de las confusas respuesta de Joe Biden en el debate presidencial que terminó con la carrera del demócrata. Trump, como siempre, diciendo lo que la mayoría de los americanos piensan; para millones de personas era difícil incluso entender lo que el presidente Biden decía. Después de ese día fue imposible para los que mantenían la mentira seguir adelante con uno de los encubrimientos más descarados de la historia de este país.
Un año después, aún muchos se preguntan quién estaba realmente gobernando el país. Hemos visto algunas audiencias en el Congreso y están en curso algunas investigaciones particularmente sobre el uso del "autopen" para firmar órdenes de clemencia y órdenes ejecutivas, pero hasta ahora no hay claridad ni tampoco responsables. Mucho peor aún, varias de las personas que contribuyeron de manera directa con este gran engaño a los americanos, ahora parecen beneficiarse publicando libros.
De las 51 órdenes de clemencia emitidas durante la presidencia de Biden, 32 se firmaron con un "autopen". ¿Fue realmente el presidente Biden quien pidió esas órdenes? Para muchos es difícil creer que el mismo presidente que a veces no sabía ni siquiera cómo bajarse del escenario, estuviera al tanto de todos los documentos importantes que por alguna extraña razón se firmaron con un dispositivo electrónico. Este asunto en particular puede traer graves consecuencias si se comprueba que las órdenes fueron firmadas sin conocimiento del entonces presidente.
También el Gabinete del expresidente tiene responsabilidad en la gran mentira que se dijo a los americanos. La Enmienda 25 de la Constitución establece el procedimiento que se debe seguir cuando un presidente ya no tiene las capacidades para seguir en el puesto. Como todos sabemos, su Gabinete no solo no actuó sino que algunos de los secretarios incluso aseguraban, contrario a lo que era evidente para todos los americanos, que el expresidente tenía una buena salud mental y sus capacidades cognitivas estaban intactas.
Pero tal vez entre los responsables del gran engaño los que más generan indignación son aquellos periodistas que durante años decidieron preguntar asuntos sin sentido y sacar notas sobre el sabor de helado preferido de Biden, en vez de hacer su trabajo e informar a los americano sobre lo que era evidente. Si por alguna extraña razón el expresidente hubiera tenido un buen debate esa noche, hubiera seguido en la carrera presidencial, porque el legacy media habría estado dispuesto a seguirlo encubriendo.
El debate presidencial de hace un año hizo tan evidente toda la mentira, que los demócratas más cercanos a Biden y los medios que lo encubrieron durante meses, fueron incapaces de seguir repitiendo que nada pasaba. De repente todos se fingieron sorprendidos, los artífices de uno de los engaños más descarados de la historia de este país fingían que apenas se daban cuenta de lo que millones de americanos ya sabían hace meses.
Entender quién realmente estaba gobernando y a qué nivel lo hacía, es importante para que se asuman responsabilidades y el asunto no se vuelva a repetir. De otro lado, recordar que tan solo hace un año, muchos medios de comunicación insistían en negar lo evidente, es fundamental para que los americanos siempre tomen con cuidado lo que ven en la televisión y en la prensa.