ANÁLISIS
Marco Rubio impone nuevas sanciones a Cuba "para poner fin a las actividades malignas del régimen" castrista
El Departamento de Estado anunció que las medidas van dirigidas contrael aparato de explotación del níquel y al complejo militar-industrial del régimen castrista, así como a tres oficiales involucrados en esas tareas.

El secretario Marco Rubio, este jueves 3 de septiembre.
El Departamento de Estado anunció el jueves la implementación de nuevas sanciones contra compañías cubanas que explotan yacimientos de níquel, empresas militares dedicadas a la investigación armamentística y tres altos cargos del ejército. En un comunicado, la agencia señaló que el objetivo es "poner fin a las actividades malignas del régimen cubano, tanto en Cuba como en todo nuestro hemisferio".
En un post posterior en X, el secretario de Estado, Marco Rubio, justificó las sanciones porque la proximidad de la isla a las costas de EEUU hace que sea una amenaza para la seguridad nacional: "La Cuba comunista es un Estado fallido y corrupto, así como una amenaza constante para la seguridad nacional de Estados Unidos, situado a menos de 100 millas de las costas estadounidenses".
Además, Rubio cargó contra los líderes comunistas de La Habana, que permiten el sufrimiento de su pueblo y advirtió de que continuará sancionando a todo quien respalde al régimen castrista: "Mientras que los cubanos de a pie sufren cortes de electricidad, escasez de alimentos y brutalidad, las élites del régimen siguen acaparando los recursos de la isla para sí mismas y para el aparato de seguridad represivo de Cuba. Estados Unidos seguirá denunciando y sancionando a quienes sostienen este sistema".
"El sector del níquel de Cuba, una fuente de ingresos crítica" para el régimen castrista
Las nuevas sanciones afectan a las empresas Serconi, Ceproniquel, Cediniq y Pinares -todas ellas vinculadas a la extracción y utilización del níquel-, a cuatro empresas que construyen simuladores, componentes electrónicos y programas de desarrollo en general para las fuerzas armadas cubanas, así como a tres oficiales involucrados en esas tareas:
Los militares sancionados son Joaquín Francisco Cancio Monteagudo, un coronel sénior en las FAR y director general de SIMPRO; Dioglis Pedrera Argüello, capitán en las FAR y director general de CIDNAV y Julio Hurtado Betancourt, un primer coronel en las FAR y director general de CIDAI.
Según explicó el DOJ, "el sector del níquel de Cuba constituye una fuente de ingresos crítica para el Gobierno cubano, ya que genera divisas fuertes a partir de la explotación de sus recursos naturales, lo que sustenta al régimen en lugar de beneficiar al pueblo cubano".
Prohibición total de acceso al sistema financiero estadounidense
Las sanciones suponen la prohibición total de acceso al sistema financiero estadounidense, así como a empresas o ciudadanos de este país.
Trump declaró el 29 de enero una nueva "emergencia nacional" respecto a Cuba, a la que considera una amenaza para la seguridad de Estados Unidos, a pesar de que la isla vive una durísima crisis económica. Estados Unidos impuso al mes siguiente un bloqueo petrolero y empezó una larga batería de medidas de ahogo económico.
La cúpula del régimen cubano en su práctica totalidad está sancionado, así como todos los sectores oficiales o empresariales clave, desde los servicios de inteligencia hasta el turismo.
El líder histórico superviviente de la Revolución de 1959, Raúl Castro, de 95 años, está por su parte inculpado formalmente ante la justicia de Estados Unidos por la muerte de cuatro estadounidenses en el derribo de dos avionetas de un grupo anticastrista en 1996. Raúl Castro era entonces ministro de Defensa. También han sido sancionados familiares suyos.