Finaliza la erupción del volcán de Fuego en Guatemala tras evacuar a más de 1.700 personas
Las autoridades autorizaron el regreso de los habitantes a sus comunidades, aunque advirtieron que todavía persisten riesgos por la caída de ceniza, las avalanchas de material volcánico y la posible formación de lahares.

El volcán de Fuego luego de su erupción en Guatemala
La erupción del volcán de Fuego, en Guatemala, finalizó este miércoles después de aproximadamente 50 horas de actividad y tras provocar la evacuación preventiva de más de 1.700 personas residentes en comunidades cercanas.
El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología de Guatemala (INSIVUMEH) informó que el episodio eruptivo había concluido después de registrar una disminución progresiva de los parámetros sísmicos y volcánicos.
El volcán, considerado el más activo de Centroamérica, comenzó el lunes un nuevo proceso eruptivo que se intensificó durante la noche, con expulsiones de lava, columnas de gases y ceniza, así como el descenso de flujos piroclásticos por varias barrancas.
La intensificación de la actividad llevó a las autoridades a evacuar a residentes de al menos 18 comunidades ubicadas en las laderas del macizo y a declarar la alerta roja en los departamentos de Escuintla, Sacatepéquez y Chimaltenango. También fueron suspendidas las clases y cerrados temporalmente algunos tramos de carreteras cercanas.
Persisten riesgos pese al fin de la erupción
Aunque el episodio eruptivo fue declarado finalizado, el INSIVUMEH advirtió que todavía pueden producirse avalanchas de material volcánico en las laderas y registrarse dispersión de ceniza hacia distintas comunidades, según la AFP.
Las autoridades también mantienen la vigilancia ante la posibilidad de que las lluvias movilicen el material acumulado y generen lahares, corrientes de lodo compuestas por agua, ceniza, rocas y otros residuos volcánicos.
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) pidió a la población evitar las barrancas y seguir las instrucciones de las autoridades locales, debido a que estas corrientes pueden descender rápidamente y afectar carreteras, puentes y comunidades cercanas.
El riesgo de ceniza también llevó a las autoridades a recomendar precauciones para el tráfico aéreo y medidas de protección para los residentes, como utilizar mascarillas, cubrir los depósitos de agua y proteger los alimentos.
Habitantes regresan a sus comunidades
Varias familias habían comenzado a abandonar voluntariamente los albergues antes del anuncio oficial. En el municipio de San Juan Alotenango, por ejemplo, más de 360 personas procedentes de dos aldeas regresaron a sus viviendas por decisión propia.
Las autoridades no han reportado víctimas ni daños estructurales como consecuencia de esta nueva erupción.
El recuerdo de la tragedia de 2018
El volcán de Fuego, de 3.763 metros de altura y ubicado aproximadamente a 35 kilómetros de la capital guatemalteca, es uno de los tres volcanes activos del país, junto con el Pacaya y el Santiaguito.
El 3 de junio de 2018, una violenta erupción generó flujos piroclásticos que arrasaron comunidades enteras. La tragedia dejó cientos de muertos y desaparecidos y afectó a más de 1,7 millones de personas.
Las fases eruptivas más recientes se habían registrado en febrero de 2026 y en junio de 2025. Esta última también obligó a evacuar preventivamente a cientos de habitantes.
Pese al fin del actual episodio, las autoridades señalaron que mantendrán el monitoreo del volcán y de las comunidades cercanas, debido a que la caída de ceniza y los lahares pueden continuar incluso después de que disminuya la actividad eruptiva.