ANÁLISIS
De la histeria al alto el fuego: demócratas, republicanos y hasta el papa León criticaron a Trump por su retórica sobre Irán antes de que se desarrollaran los hechos
No hubo bombardeos, ni genocidio, ni una civilización destruida. Sí hubo, en cambio, diplomacia, un acuerdo provisorio y más tiempo para buscar una paz más duradera.

Donald Trump habla durante un discurso televisado sobre el conflicto en Medio Oriente
En la mañana de este martes, el presidente Donald Trump puso los ojos del mundo sobre sí mismo, con una publicación en Truth Social de retórica maximalista, recordando que el deadline para Irán para alcanzar un acuerdo de alto el fuego estaba por finiquitarse.
“Toda una civilización morirá esta noche y nunca más volverá a ser resucitada. No quiero que eso suceda, pero probablemente sucederá. Sin embargo, ahora que tenemos un Cambio de Régimen Completo y Total, donde prevalecen mentes diferentes, más inteligentes y menos radicalizadas, tal vez pueda suceder algo revolucionariamente maravilloso, ¿QUIÉN SABE? Lo descubriremos esta noche, uno de los momentos más importantes en la larga y compleja historia del Mundo. 47 años de extorsión, corrupción y muerte finalmente terminarán. ¡Dios bendiga al gran pueblo de Irán!”.
El mundo se quedó con la primera frase. “Toda una civilización morirá esta noche”, y las críticas llovieron dentro y fuera de Estados Unidos.
Decenas de legisladores demócratas abogaron por iniciar un proceso de destitución o que se aplique la Enmienda 25, que establece criterios y procedimientos para iniciar la sucesión presidencial y la incapacidad del presidente estadounidense a través de su gabinete.
“La Enmienda 25 existe por una razón; su gabinete debería usarla. El destino de las tropas estadounidenses, del pueblo iraní y de la base misma de nuestro sistema global está en juego”, dijo la representante iraní-estadounidense Yassamin Ansari (D-AZ).
La representante progresista Ilhan Omar (D-MN) se unió al pedido: “Esto no está bien. Activen la Enmienda 25. Inicien un impeachment. Destitúyanlo. Este lunático descontrolado debe ser removido del cargo”.
La representante Maxine Dexter (D-OR) también escribió por ‘X’: “Ya es hora de iniciar un impeachment y/o invocar la Enmienda 25. Los republicanos deben poner al país por encima de la lealtad ciega a un solo hombre”.
De acuerdo con un informe de Axios, para la tarde del martes, más de 50 demócratas de la Cámara — junto con los senadores Ed Markey (demócrata por Massachusetts) y Ron Wyden (demócrata por Oregón) — habían solicitado la destitución del presidente Trump, ya sea mediante un proceso de impeachment o la Enmienda 25.
Un legislador demócrata, a pesar de respaldar las críticas a Trump, calificó la propuesta de inviable.
"Estoy recibiendo mucho tráfico sobre la 25ª Enmienda tras los desquiciados arranques de Trump", dijo el senador Sheldon Whitehouse en ‘X’. "El presidente está mostrando un grave deterioro mental; estoy con ustedes en eso”.
"Pero lamentablemente, invocar la 25ª no es realista en este momento, dado su extravagante Gabinete de aduladores y excéntricos, y los 'espinazos de espuma' de los republicanos", continuó. "Vamos a tener que atrincherarnos y ganar esto a la manera tradicional”.
A los demócratas se sumaron algunos republicanos y críticos ya habituales dentro del mundo conservador, como el presentador Tucker Carlson o la excongresista y otrora aliada de Trump Marjorie Taylor Greene. No obstante, las críticas sorpresivas provinieron de legisladores republicanos considerados aliados del mandatario.
"No quiero ver que empecemos a bombardear infraestructura civil", dijo el senador Ron Johnson el lunes durante una entrevista en el podcast "John Solomon Reports".
Más tarde, el propio Johnson le dijo al Wall Street Journal que un ataque de esas características sería "un enorme error" y que el presidente perdería aún apoyo electoral si cumplía su amenaza de bombardear Irán "hasta la Edad de Piedra".
Asimismo, el representante Nathaniel Moran, republicano de Texas y defensor de la intervención militar en Irán, se desmarcó del comentario de Trump en la red social Truth.
"No apoyo la destrucción de 'toda una civilización'", dijo Moran en redes sociales. "Eso no es lo que somos, y no es coherente con los principios que han guiado a Estados Unidos por mucho tiempo”.
A estas críticas se sumó, incluso, el papa León XIV, quien a lo largo de los últimos meses había sido muy cauto al momento de hablar del presidente Trump y sus políticas.
Al ser consultado por la prensa, León afirmó que la amenaza de Trump era "verdaderamente inaceptable", afirmando que los ataques a infraestructura civil van en contra del derecho internacional.
"Simplemente diría, una vez más, lo que dije en el mensaje 'Urbi et Orbi' del domingo: pedir a todas las personas de buena voluntad que busquen, siempre, la paz y no la violencia; que rechacen la guerra, especialmente una guerra que muchos han calificado de guerra injusta, que continúa escalando y que no está resolviendo nada", sentenció el papa.
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Los hechos se desarrollaron de otra manera
Tras la publicación de Trump y las de críticas recibidas, medios como el Wall Street Journal y el New York Times reportaron que Irán y EEUU habían dejado de, oficialmente, negociar un alto el fuego, convirtiendo los ataques estadounidenses en inminentes. Desde Israel, diversos medios locales empezaron a poner una cuenta regresiva en vivo para el final del deadline.
Sin embargo, en el transcurso del día, empezó a circular otra versión: Axios, citando fuentes en la Casa Blanca y Medio Oriente, confirmó que las negociaciones seguían en curso y que Irán había propuesto un plan de paz de diez puntos que Washington aceptó discutir. Un funcionario de la Administración Trump incluso destacó que la propuesta, aunque estaba lejos de ser lo que querían, era mejor de lo que pensaban.
Casi inmediatamente, el primer ministro de Pakistán, Shebbaz Sharif, pidió públicamente al presidente Trump que extienda su ultimátum a Irán dos semanas más para permitir la continuación de los esfuerzos diplomáticos en pro de la paz.
Muy pronto la Casa Blanca y el propio Trump confirmaron negociaciones intensas en curso.
Finalmente, fue el propio Trump el que anunció, para sorpresa de muchos, un cese al fuego de dos semanas por mutuo acuerdo, con Irán aceptando abrir el estrecho de Ormuz, punto culmen del asunto, mientras cesaran los ataques estadounidenses.
Poco después del anuncio de Trump, Irán confirmó que aceptaba el alto el fuego y garantizaría el paso por Ormuz siempre y cuando se coordinara con el Ejército iraní.
Si bien llovieron los ataques contra el mandatario por su retórica grandilocuentes —una característica que se ha vuelto habitual en su segundo mandato—, al final del día los hechos se desarrollaron muy lejos de lo que pensaban los críticos: no hubo bombardeos, ni genocidio, ni una civilización destruida. Sí hubo, en cambio, diplomacia, un acuerdo provisorio y más tiempo para buscar una paz más duradera.