ANÁLISIS
El chavismo, entre desafiante y súplicas diplomáticas frente a Washington
Las acciones de la Casa Blanca llevaron a Maduro y a sus aliados a mezclar gestos de fuerza con apelaciones diplomáticas, entre maniobras militares y denuncias en la ONU.

Maduro y Diosdado Cabello
La presión de Estados Unidos contra el régimen de Nicolás Maduro ha desatado una reacción doble en Caracas: por un lado, el chavismo intenta proyectar fuerza militar con despliegues y llamados a la movilización; por otro, recurre a organismos internacionales para denunciar lo que califica como una “amenaza a la paz regional”.
Maduro agradece a Petro y anuncia nuevos despliegues
Este jueves, durante la ceremonia de graduación de un contingente de combatientes, Nicolás Maduro aprovechó el acto para reforzar su narrativa de resistencia. Agradeció públicamente al presidente colombiano Gustavo Petro por ordenar el envío de 25.000 militares a la frontera del Catatumbo, al considerar que la medida fortalece la coordinación entre ambos países.
Maduro aseguró que la “zona binacional número uno”, que abarca del lado venezolano a Táchira y Zulia hasta la Guajira, debe ser defendida contra las “bandas narcoterroristas”. Como parte de ese plan, anunció que 1.003 nuevos combatientes serán desplegados en el área fronteriza.
El dictador también negó que Venezuela represente un riesgo militar para la región, al aclarar que su país no cuenta con armas atómicas ni con submarinos nucleares. A la vez, sostuvo que Venezuela está recibiendo “una impactante solidaridad mundial porque nunca se había amenazado a ningún país de América Latina y el Caribe con un submarino nuclear”. Y concluyó con una promesa de resistencia: “A Venezuela no la va a parar nadie”.
Cabello: “Nos preparamos para lo peor”
El miércoles, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, advirtió que el chavismo toma muy en serio la presión internacional y se prepara para escenarios de confrontación directa.
“Nosotros no subestimamos ninguna amenaza. Tampoco la sobrestimamos y mucho menos la desestimamos (...). Nos preparamos para lo peor siempre”, dijo en su programa semanal transmitido por la televisión estatal.
Cabello enmarcó estas palabras en medio de la movilización que impulsa el chavismo con la Milicia Nacional Bolivariana. Según afirmó, las jornadas de alistamiento han sido “históricas”, mientras el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, adelantó que el reclutamiento continuará en más de mil puntos del país este fin de semana.
Caracas acude a la ONU
En paralelo al discurso de fuerza, la dictadura también recurrió a Naciones Unidas para denunciar el despliegue naval de Estados Unidos en el Caribe. En una carta, acusó a Washington de planear el envío de “un crucero lanzamisiles” y “un submarino nuclear de ataque rápido” a la región, lo que calificó como una “grave amenaza a la paz regional”. La dictadura invocó el Tratado de Tlatelolco, que declara a América Latina como zona libre de armas nucleares, en un intento de colocar el tema en la agenda internacional.
Presión de Washington y aislamiento del régimen
El despliegue militar estadounidense en el Caribe se enmarca en una estrategia regional para cortar las rutas de cocaína que parten de Venezuela hacia Centroamérica y Norteamérica.