Infantino defiende la venta del Mundial, subrayando que es "una oportunidad de oro" para el fútbol
El presidente de la FIFA respondió a todos aquellos que han criticado su plan y sostuvo que, de salir adelante, se hará mediante un "proceso democrático".

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, con el trofeo del Mundial
El terremoto provocado por la posible venta parcial del Mundial y del Mundial de Clubes ya tiene explicación por parte de su actor protagonista. Gianni Infantino, presidente de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), justificó su plan ante la oleada de criticas recibidas desde todos y cada uno de los rincones futbolísticos del planeta.
Este martes, el periódico británico The Times informó de las intenciones de Infantino de vender una participación minoritaria del Mundial —tanto el masculino como el femenino— y del Mundial de Clubes a una empresa subsidiaria denominada FIFA Forward Enterprise (FFE), gestionada por JP Morgan y por Thrive Eternal, fondo de inversión creado por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner —yerno y hombre de confianza diplomática del presidente Donald Trump—.
A través de un video publicado por la FIFA y visualizado por AFP, Infantino — que adoptaría un rol de comisionado de la FFE, estableciendo una estructura de gobernanza similar a la NBA, NFL o MLB— defendió su proyecto, calificándolo como "una oportunidad" para incrementar los ingresos y explotar la marca que representa el fútbol y, concretamente, los torneos mencionados.
Asimismo, el presidente de la FIFA incidió en que su plan se enmarcará dentro de "un proceso demócratico", después de que diferentes confederaciones como la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) o la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (CONCACAF) y personalidades como su predecesor en el cargo, Joseph Blatter, denunciasen la falta de transparencia en este supuesto proceso.
"FIFA Forward Enterprise, o FFE, es en realidad una propuesta, una oferta. Forma parte de un proceso democrático, un proceso de consulta, y, sobre todo, es una oportunidad, pero no una obligación", sostuvo Infantino. "Es una oportunidad de oro para impulsar el desarrollo del juego a nivel mundial. Pero, insisto, es solo una oferta, no una obligación".
Respecto a sus supuesto socios, el presidente de la FIFA dijo que una operación de estas características "requiere conocimientos especializados adicionales, una visión más profunda, distinta de la que se tiene al gobernar y desarrollar el deporte".
"Simplemente, comercializaría y organizaría todas las competiciones propiedad de la FIFA, junto con el patrocinio, la transmisión, las licencias y las nuevas iniciativas en beneficio de las 211 asociaciones miembro de la FIFA", sentenció, agregando que este plana "beneficiaría" a todo el mundo, incluidos los aficionados.